WayForward sorprendió en Game Boy Advance con un título singular, que buscaba seguir el legado de Guardian Legend (of Zelda) combinando Action RPG de vista superior con fases de naves. Ahora llega una nueva versión de ese juego que actualiza con mejoras de calidad de vida las principales quejas que recibió en su momento. Así tenemos Sigma Star Saga DX, un juego de culto que llega ahora a nuestras consolas actuales incluyendo save state y rebobinado.
Sigma Star Saga es Avatar antes de Avatar
Recker es un soldado del ejército de la Tierra que es enviado para infiltrarse en la base del enemigo, los krill, para conseguir información que permita sabotearlos fácilmente. Allí será recibido como si fuera un prisionero terrestre y, por tanto, será obligado a luchar contra su propio ejército y a cumplir misiones para los alienígenas. Es aquí cuando llega una historia clásica pero que nos permite conocer ambos bandos de una guerra (y tiene varios finales).
Nuestro protagonista por tanto, está cumpliendo misiones para los krill, aunque lleva un parásito encima para tenerlo algo controlado y para poder conectarse con las naves de combate de la raza, las cuales son seres sintientes. Ahora, la forma de proceder se basa, de base, en tener una aventura tipo Action-RPG en la que tenemos que explorar un planeta, teniendo un mapa en el que nos vamos moviendo para encontrar lo que se nos vaya pidiendo, y también yendo de vez en cuando a la base krill a movernos por allí y a hablar con personajes.
En la aventura comenzamos con una pistola para disparar enemigos en cuatro direcciones, pero luego conseguimos un radar y otras armas para movernos por más áreas, al estilo de un metroidvania. La parte RPG viene con encuentors aleatorios, en los que nos invoca la nave y tenemos que hacer pequeñas secciones de disparos, generalmente de derrotar a cierto número de enemigos o acabar con un minijefe (sí, también hay otros más principales).

De su época pero especial
Los combates aleatorios, como siempre que hay en un juego, pueden acabar volviéndose algo repetitivos. Para evitar en parte esto, en el mapa que exploramos encontramos partes de armas, que nos permiten cambiar nuestro disparo e incluso el impacto del mismo, creando combinaciones que podemos ir probando en diferentes encuentros. Eso no quita que obviamente no tenga la profundidad de un shoot’em up al uso, pero funciona algo mejor de lo que parece (hay que acostumbrarse a que no hay “vidas”, sino toques que nos quitan barra).
Ahora, la parte de investigación, diálogos y acción fuera de la nave comienza un poco floja, y hay que hacerse a ella porque nuestro muñeco ocupa gran parte de la pantalla, y también porque el inicio es algo lento y la base de los krill es un poco liosa para navegar por ella de primeras. A todo esto hay que añadirle que, puesto que vamos consiguiendo habilidades para visitar nuevos lugares, tenemos bastante backtracking (puede que más de la cuenta).
Eso sí, en lo visual y sonoro, estamos ante una apuesta que luce correcta a día de hoy, y que se nota que era un juego fuerte en GBA. No se ve nada mal en la pantalla de Switch ni en la TV, pero es cierto que si ponemos el juego sin marcos a pantalla completa sí que desluce más

Sigma Star Saga DX es un juego de su época, pero con unas medidas QoL que lo mejoran bastante. Eso sí, sigue lastrando algunas decisiones de diseño y repetición que juegan en su contra. No obstante, su buena narrativa y su mezcla singular lo convierten en un juego querido y digno de ser de culto. Lo malo, eso sí, es que nos llega en inglés (salvo los menús).
Versión del juego analizada: Nintendo Switch (1.0.0) jugada en Nintendo Switch 2