Tras la quinta entrega de la saga Project Zero (ahora renombrada Fatal Frame también en Europa), solo hemos visto versiones remasterizadas de sus dos últimas entregas. Ahora, antes de lanzarse a por una nueva o a remakear completamente la primera y tercera entrega, el Team Ninja se ha puesto manos a la obra para traer una versión nueva del segundo juego con el nombre de Fatal Frame II Crimson Butterfly REMAKE. No es simplemente un remaster de lo ya visto en Wii, sino que va mucho más allá con nuevos modelos, cambios en el desarrollo, en mecánicas, opciones e incluso en el final.
Fatal Frame, ahora aquí también se llama así
Mayu y Mio (nuestra protagonista) son dos hermanas que se acercan a las ruinas de la ciudad Minakami porque sienten una llamada, pero sin embargo descubren que este lugar esconde algo más oscuro relacionado con espíritus, rituales y otras cosas turbias. Así pues, nos vemos en la necesidad de salir de allí, pero también destruir el origen de ese mal porque atormenta a nuestras protagonistas (y de hecho hace que Mayu muchas veces huya o se pierda y nos toque encontrarla).
En la ciudad iremos encontrando información sobre lo que ha pasado a lo largo de los años en ese lugar, detalles del folclore y muchos aspectos que nos crean una ambientación y una historia tenebrosa con sentido y bien hilada. Todo ello mientras nos movemos con una vista desde atrás en un híbrido entre tercera y segunda persona, en el que usamos nuestra linterna para enfocar a sitios y encontramos las diferentes “llaves” que nos permiten seguir avanzando.
También podemos agacharnos, coger algunos objetos del suelo (a veces despacio y con algún susto), esquivar y darle la mano a Mayu para relajarnos y alejarla del peligro. Porque relajarse es importante, ya que tenemos una barra de ello que con la tensión y los sustos baja, y eso limita nuestro movimiento un poco, algo que se nota en los “combates”:
A la hora de luchar contra fantasmas, seguimos teniendo que utilizar la cámara, buscando el momento clave para maximizar el daño y los puntos (lo cual motiva el riesgo-recompensa), aunque hay que tener cuidado con los teletransportes tramposos de los enemigos y los sustos que nos dan (que nos bajan nuestra barra), además de que estos encuentros se sienten en muchas ocasiones largos. Por eso recomendamos a cualquier persona que no sea fan de la saga a que lo juegue en fácil, porque de otra manera las batallas pueden romper ese ritmo de exploración siniestra.

Todo un remake, pero con peros
Además de todo lo principal del juego, es decir, combates y exploración con pequeños puzles y llaves, encontramos misiones secundarias para conseguir cristales para mejorar atributos de la cámara y que se paso nos ofrecen más detalles sobre el lore del juego. Muchas de estas misiones son contenido añadido al remake, al igual que varios lugares adicionales, por lo que se enriquece mucho la cantidad de contenido, sin hacer que la duración sea mucho más extensa, rondando así nuestra campaña entre 10-15 horas en función de lo que completemos (o más de 20 si vamos a por todo todo).
El estilo de porcelana de muñecos característico de la saga sigue presente pero con mejoras, más incluso de las ya vistas en la quinta entrega de la saga y con un nivel de animaciones superior. Hay más detalle, los fantasmas lucen más como tal y el entorno se siente más vivo y realista (aunque cuidado con eso, porque sin mapas nos podemos “perder” en casas de madera japonesas con cuartos similares). Eso sí, el trabajo a nivel de ambientación es genial y luce de escándalo, aunque ciertos momentos (en lugares con muchos elementos) de popping a veces chirrían. El aspecto sonoro es, como ya ocurre en toda la saga, fantástico, puesto que consigue meternos de lleno en la experiencia propia de una película de terror japonesa (recomendamos las voces en dicho idioma). Por su parte, la traducción es correcta, aunque tiene algunos pequeños fallos.

Fatal Frame II Crimson Butterfly REMAKE es el juego que los seguidores de la franquicia esperaban y pule toda su fórmula añadiendo detalles y mecánicas. Eso sí, es una experiencia algo pausada (el personaje se mueve lento) con una ofensiva lenta y que quizás cueste al que está acostumbrado a el ritmo y movimiento de Silent Hill o Resident Evil. Eso sí, a nivel de tensión, sustos y ambientación logra algo que queda muy por encima de lo que la saga de Capcom ha hecho.
Versión del juego analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.1)