Nintendo Labo

¿Nuevos horizontes? ¿Más que cartón? ¿O simplemente cartón a precio de oro? Descubre las opiniones de la redacción de Revogamers sobre Nintendo Labo.

Poco a poco vamos conociendo nuevos detalles de Nintendo Labo, presentado la semana pasada. Al ser una apuesta tan innovadora, las redes no han tardado en llenarse de opiniones diversas, que van desde el infierno desatado sobre la tierra en forma de cartones recortables hasta el tercer advenimiento del señor mostrándonos la salvación para pasar un rato con nuestros hijos/sobrinos/nietos/hermanos/niño-interior y sobrevivir. De todo esto van a hablar nuestros redactores, pero antes, recordemos el vídeo.

Marcos Catalán, Dee – “Nuevos horizontes”

No hay que tenerle miedo a Nintendo LABO, esa nueva, a priori, genialidad de Nintendo que unirá como nunca antes tecnología y manualidades.

Si no te ha gustado su presentación, precios al margen, es porque ya no eres un niño, ni por fuera ni por dentro, lo que tampoco es malo, conste.

Igual es porque no has entendido bien del todo el concepto de este juguete/maqueta con el que también puedes jugar. Aquí lo importante es todo, desde abrir la caja, hasta montarlo y ya por último, jugar.

Nintendo LABO es una nueva vía de negocio en Nintendo; no son los juguetes de plástico de Wii, es más bien como los amiibo, pero mucho más focalizados.

Es el arte del papercraft al servicio de la tecnología, pero también es más, hay poleas, engranajes y espejos, todo ello para conformar, solo con cartón, un piano funcional. Bueno, solo no, porque también son juegos, que es lo que más miedo me da, porque la idea me gusta, pero del software todavía sé entre poco y nada.

De momento, me atrae la idea de pasarme horas montando un robot, es algo que hago en mi tiempo libre, mi estantería está repleta de maquetas de Evas de Evangelion y de animales y otras criaturas hechas con cartón y contrachapado, así que si encima luego voy a poder jugar con ese robot, mejor que mejor.

Gaizka Iruretagoyena, Everdred – “Más que cartón”

Nintendo nos instó hace unos días a permanecer atentos a su nueva experiencia jugable, que resultó ser Nintendo Labo. Las críticas no se han hecho esperar, pero, desde el primer momento, se dijo que sería para niños. Si a alguien no le gusta, es que no va dirigido a él. No hay que ser egoísta ni esperar que todo lo que haga nuestra querida compañía o cualquier otra vaya dirigido siempre a nosotros. Ninguna compañía piensa en cada uno de nosotros de forma individual, ni sería rentable hacerlo, sino piensa en grupos de gente, o, en este caso, en rangos de edades. Solamente busca eso, abarcar más rango de edad. Nintendo Switch está siendo un éxito, pero parece que a los más niños no les termina de llegar, esto es un paso hacia ese objetivo.

Entrando ya en materia, Nintendo Labo no es sólo cartón como se está diciendo por ahí. Es un juguete, un juguete para los niños. Si Nintendo Switch no les termina de llegar ni atraer, por esta vía, por la vía de los juguetes, puede que sí. Sólo hace falta recordar cómo se logró vender la NES, la Nintendo Entertainment System, en Estados Unidos. En aquel entonces era la crisis de los videojuegos y ningún padre quería saber de ellos. Nintendo tuvo que crear a Rob, un artilugio que se movía con la consola y servía para jugar, tuvo que vender la Nes como un juguete, os suena, ¿verdad?

No es nada nuevo que Nintendo haga juguetes, Nintendo era una juguetera, bueno, para qué engañarnos, lo sigue siendo. Los videojuegos no dejan de ser juguetes y Nintendo nunca ha dejado de ser la juguetera de entonces. Con Nintendo Labo tendremos que montar el periférico con el que luego jugar al videojuego, parte de la diversión es el montaje y después viene la parte de jugar con él. Con montaje de por medio o sin él, juguetes al fin y al cabo cuyo único fin es entretenernos, fin que Nintendo siempre cumple con nota.

Alberto Comeche, Coky – “¿Revolución o cartones a precio de oro?”

Nintendo Labo sorprendió a todo el mundo el día de su presentación, la prometida “nueva experiencia interactiva” se convirtió de golpe en la reina de las redes sociales, acumulando opiniones mayoritariamente negativas y “memes” de todo tipo. Una reacción realmente exagerada por parte de un determinado sector de jugadores que, por lo visto, no supo entender que ellos no eran el público objetivo al que iba dirigido Labo.

A pesar de no estar para nada de acuerdo con esa ola de animadversión camuflada de ironía tengo que reconocer que, para mí también, Nintendo Labo tiene ciertas lagunas.

Para empezar en el canal americano de Nintendo se dejó claro que el producto iba dirigido a los niños. Yo más bien diría que su target son pequeños MacGyver, ya que me resulta bastante difícil de imaginar a un niño con edad suficiente como para ser capaz de montar él solo modelos como el del robot y que, a la vez, le resulten “atractivos” los minijuegos que incluye el cartucho.

Según palabras de la propia Nintendo, “Labo invita a las mentes creativas y a los amantes de los juegos a crear, jugar y descubrir nuevas maneras de jugar con Switch”. Este es otro de los puntos que no comparto con Nintendo, a mi parecer Labo es un producto que sí ayuda a favorecer el desarrollo de habilidades manuales o kinestésicas, pero no fomenta ni requiere creatividad, ya que los modelos están predefinidos, tienen una serie de pasos concretos que hay que seguir, y, en principio, no se deja al jugador libertad para crear o modificar los diseños a su gusto, como puede ocurrir con otros juegos de montaje como K-Nex o Lego que sí fomentan la creatividad.

El último punto me gustaría tratar es también el más controvertido y el que más opiniones negativas ha levantado durante estos días y no es otro que el material elegido y el precio al que se han abierto las reservas. Hay que dejar claro que Nintendo Labo no es solo un conjunto de cartones que se venden a precio de oro, ha tenido un proceso de desarrollo a nivel de software y las fases de concepción y diseño de los modelos tienen que pagarse. Ahora bien, el material utilizado no creo que sea el más adecuado.

Puedo llegar a entender que Nintendo intente que los componentes sean familiares e intuitivos para los niños, que eviten uso de pegamentos y herramientas de corte, pero considero que un plástico con rebabas hubiese sido una mejor elección, pensando sobretodo en términos de vida útil y funcionalidad. Además el precio también está por encima de lo esperable para un producto relativamente sencillo de desarrollar y producir, máxime cuando juegos con años de desarrollo como Breath of the Wild o Xenoblade 2 apenas superan los 50 euros.

Todos estos puntos son las razones por las que considero que Labo no es un producto redondo, en general grandísima idea, con muchos beneficios para los más pequeños de la casa, pero al que le falta algo de versatilidad, y que se vende a un precio demasiado alto teniendo en cuenta los materiales y el contenido del pack. En cualquier caso no debo estar yo muy puesto en esto de marketing y estudios de mercado puesto que Labo ya ha reventado en reservas y promete ser uno de los productos más vendidos del año.

Comentarios
  1. 1.
    Hagan lo que hagan siempre aran ruido. Lo veo un producto interesante y algo que nadie se esperaba.
    y siempre tenemos a los fanáticos de los 4k por hay corriendo echando bilis.
    2.
    Hoy he visto en Youtube un diseño simulado de uno que ha hecho una especie de telescopio con dos aberturas para mirar una para cada ojo y en la pantalla se muestran planetas... podría ser en 3D y todo al tener dividida la visión de cada ojo... la gente empieza a pensar.
    Imagino que con habilidad manual y esa aplicación para hacer juegos que tiene un Basic para programar se podrían hacer diseños propios.
    3.
    Kyubi
    Hagan lo que hagan siempre aran ruido. Lo veo un producto interesante y algo que nadie se esperaba.
    y siempre tenemos a los fanáticos de los 4k por hay corriendo echando bilis.

    Samus Aran querrás decir ;-)