¿Os gusta dar masajes a colegialas? En Senran Kagura Reflexions podéis cumplir este deseo, y muchos más. Gracias, Japón, una vez más.

Los tokiotas son muy suyos, las cosas como son. Primero nos trajeron a Takeshi y al Chino Cudeiro, luego un calamar con complejo de Rocky, después un koala ejecutivo con traje, y ahora un simulador de ayuda al onanismo flirteo con jovenzuelas cuya edad probablemente sea mejor no preguntar si no queremos que llamen a nuestra puerta un grupo de personas uniformadas con un par de preguntas para nosotros. Y, hablando de uniformes, Senran Kagura Reflexions en Nintendo Switch sabe muy bien lo que es este tema: colegialas llenas de fanservice deseosas de un masaje tras otro como excusa para permitirnos tocarlas cada vez un poco más, con el pretexto de “llegar al fondo de su corazón”. Honey Parade Games, sé que lo habéis intentado, pero no sois los mejores creando metáforas románticas para describir un simulador de sobar lolis. Os agradezco el esfuerzo, igualmente, ya que así sé qué decir si cualquiera me ve tratando de mejorar a nivel afectivo, amistoso y completamente inocente mi relación con Asuka. Muy maja ella, muy graciosa. Sí.

Yamete kudasai

Si alguno de vosotros ya ha jugado a alguna novela visual de este estilo, le adelanto que no va a descubrir absolutamente nada nuevo aquí. La fórmula de estos simuladores, llevada o no a su máximo potencial, tampoco parece que merezca la pena tratar de mejorarla o modificarla para intentar crear algo distinto a los otros cientos de títulos exactamente iguales que ya existen. Al menos esta vez la fémina en cuestión ya la conocemos de anteriores juegos de la saga.

Asuka, clara imagen protagonista de Senran Kagura en imágenes promocionales a lo largo de la historia de la franquicia, ahora es una estudiante más en un instituto estándar de cualquier anime. Total, que sin contexto alguno, estamos a solas con ella en una clase y alarga las manos hacia las nuestras. Nosotros se las agarramos (sí, de momento sigo hablando de las manos, tiempo al tiempo), y aquí empieza el increíble gameplay que todos estábamos esperando. Con ayuda de los sticks podemos mover nuestros dedos sobre sus manos y acariciar donde a ella más le guste, lo cual hace volar la imaginación de Asuka. Ahora nos encontramos en un escenario completamente distinto en el que nuestra compañera nos suplica un masaje para ayudarla a relajarse, pero no sin antes poder acariciarla por todo el cuerpo, siendo capaces de girar la cámara tal y como queramos para, bueno, encontrar las vistas que prefiramos. Tras tocarla la suficiente, podemos activar un minijuego en el que dedicamos nuestro esfuerzo, ahora sí, en otorgar a Asuka un masaje ¿relajante? Al terminar, volvemos directamente a clase, de nuevo.

Y vuelta a empezar. Caricias en las manos, sobada gratuita con trajes que van cambiando cada vez que estamos en esta situación, distintos tipos de masajes en nuevas zonas de su cuerpo, y otra vez a clase. Entre medias, un medidor general se va llenando para representar su corazón y cómo de “abierta a nosotros” está. Ya os comenté que las metáforas no son las más apropiadas. O sí, depende cómo quieras mirarlo.

Si el modo historia no nos convence, siempre podemos pasarnos por los modos extra que Senran Kagura Reflexions nos otorga. Empecemos hablando del vestidor, donde podemos cambiar la ropa de Asuka al completo. Desde uniformes, distintos trajes, bañadores y muchos tipos de ropa interior, hasta complementos para la cabeza o incluso alas atadas a la espalda y colas. Contenido no falta aquí, eso sí os lo puedo confirmar. Comprobado. Los cambios aquí realizados no se ven en el modo historia, pero no os adelantéis a pensar que no tiene sentido dedicarle tiempo y mucho esfuerzo en poner a vuestra compañera tal y como a vosotros os gusta, ya que hay un modo incluso aún mejor.

¿Sabéis lo que es un diorama? Como un modo foto de los juegos de hoy en día, aquí es donde sí vais a ver a Asuka vestida tal y como habéis elegido, además de elegir entre decenas de posturas, fondos y expresiones, con cámara libre para tomar la mejor instantánea de nuestra modelo personal. Creo que no es necesario entrar en detalles, solo añadiré que, además de todo lo nombrado, en este modo también podemos desgarrar su ropa o, directamente, quitársela toda para contemplar mucho mejor la ropa interior que más nos haya gustado de la gran colección que hay. Que cada uno juzgue para qué lo va a usar.

Kimochi ii…

A nivel artístico no tenemos mucho que destacar. La calidad gráfica es, básicamente, la misma que el resto de juegos de la saga. Senran Kagura Reflexions únicamente coge lo que ya ha creado y lo introduce en otro género, el resto sigue su línea para bien o para mal, eso depende del gusto de cada uno. En cuanto al  sonido, solo puedo repetir mis palabras una vez más. El mayor énfasis está en las físicas de, digamos, el busto de nuestra querida Asuka, y poco más.

Como añadido, gracias a la vibración HD y los giroscopios de los Joy-Con, podemos completar los minijuegos de los masajes moviendo los mandos y sintiendo reacciones mediante este tipo de vibración. A nivel personal, comentaros que el giroscopio funciona bastante mal en la gran mayoría de las ocasiones y la vibración no está tan aprovechada como podría. Una vuelta de tuerca habría venido bien, que incluso hasta a mí se me ocurren más formas de hacer interesante al título con estas dos características.

Nuevas chicas están disponibles como DLC, si alguno de vosotros se cansa rápido de Asuka o prefiere ir intercalando entre una y otra. Además, en el diorama pueden aparecer varias chicas, por si queréis, no sé, haceros un fondo de pantalla para vuestro ordenador con colegialas en bikini o algo así. Admito que pensé que solo podría añadir una persona al diorama, me sorprendió ver que pensaron en este detalle teniendo en cuenta las oportunidades que dejaron pasar en cuanto al uso de los Joy-Con. Ya vemos las preferencias.

Ikuuuu!

En resumen, Senran Kagura Reflexions es lo que es y va a lo que va. Si no os interesa la franquicia y aún menos este tipo de juegos, no tenéis nada que hacer por estos lares. Si os gustan los personajes de la saga o este tipo de novelas visuales, o simplemente queréis disfrutar de puro fanservice por los motivos respetables que sean, el precio recomendado me parece justo para recomendaros probarlo. Es difícil analizar un juego así cuando lo menos importante, siendo sinceros, es la jugabilidad y la historia, y el público objetivo es aquel que tenga algún tipo de atracción hacia este género y las posibilidades que brinda en cuanto a la personalización de la ropa y complementos de las protagonistas, el movimiento libre de la cámara para contemplarlas en distintas poses y lo que cada uno decida hacer a partir de aquí.

“Si lo que queríamos era ver japoneses podríamos haber ido al zoo. El tipo que lava los elefantes es japonés, se llama Takashi y es de mi club de lectores”

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