Culo, caca, pedo, pis y RPG.

Llega a Nintendo Switch South Park: Retaguardia en Peligro, continuación directa de La Vara de la Verdad, juego que no disfrutamos en plataformas Nintendo pero cuya secuela sí ha querido traer Ubisoft, responsables junto a South Park Digital Studios del título que nos ocupa.

I’m goin’ down to South Park, gonna have myself a time

South Park: Retaguardia en Peligro, como decíamos, es el sucesor directo de La Vara de la Verdad. ¿Esto qué supone para los nintenderos o quienes no hayan jugado al primer título? Pues que empezarán algo perdidos y que se perderán alguna referencia que se haga dentro del juego al anterior título, eso es todo; peor es que se dé por hecho que llevas la serie casi al día, lo que afectará a las primeras horas de vuestra aventura, pero tranquilos, porque una vez pasado el desconcierto inicial todo se vuelve sumamente disfrutable.

En South Park: Retaguardia en Peligro los niños se han cansado de jugar a caballeros y magos, así que optan por continuar sus travesuras fingiendo ser superhéroes, aunque quizás lo de fingiendo se quede corto, pues ellos realmente se lo creen.

Antes de esto, no obstante, hilaremos esta aventura con el final de la anterior, controlando una vez más al Niño Nuevo, ya convertido en rey, en un pequeño tutorial donde aprenderemos lo básico y donde comprobaremos que esta segunda parte se ha esforzado en innovar con respecto a la anterior entrega.

Así volveremos a visitar South Park y conversaremos una vez más con prácticamente todos los personajes que han aparecido por la gamberra y absolutamente genial serie de televisión en una historia escrita por Trey Parker y Matt Stone (los creadores del programa) y que no se cortará un pelo a la hora de tratar temas como la pedofilia eclesiástica, la corrupción y el racismo policiales o la identidad de género, entre otras muchas cosas, por supuesto.

Y es que si de algo puede presumir este videojuego es de ser absolutamente fiel a la serie en cuanto al tratamiento del guion y a no tener ningún tipo de censura, al contrario de lo que pasara en La Vara de la Verdad.

Por supuesto, al ser un juego licenciado, los fans de la serie lo disfrutarán infinitamente más que quienes no lo sean, pero si no eres fan de South Park, algo has hecho mal todos estos años.

Friendly faces everywhere, humble folks without temptation

Retaguardia en Peligro es un RPG aunque muchos sigan sin creerlo.

Tenemos nuestro editor de personaje, al cual tampoco habrá que hacerle mucho caso pues durante la aventura podremos cambiar casi cualquier cosa, puntos de experiencia que nos darán habilidades nuevas, misiones principales y secundarias a porrillo, clases (al principio 3 y más tarde 10 posibles, pudiendo incluso combinar poderes de varias de ellas) y lo que es más importante de todo: combates por turnos.

Pero no os asustéis quienes no gustéis de este tipo de pausados entuertos, pues el título de Ubi trae una serie de características que servirán para agilizar cada pelea.

Los enfrentamientos se desarrollan en una cuadrícula horizontal por la que nos moveremos siempre que sea nuestro turno, momento en el cual pasaremos al ataque, nos defenderemos o curaremos a un aliado, todo dependiendo de los poderes asociados a nuestra clase.

Cuando toque atacar, si queremos golpear más fuerte, habremos de estar pendientes de pulsar el botón adecuado en el momento preciso (o sea, de un QTE), pero no todo se limitará a esto, ya que también influirá el que alteremos el estado de nuestros enemigos (quemándoles, eructándoles o peyéndoles encima) o incluso la posición en la que se encuentren respecto a sus compinches, porque habrá veces que, si están alineados, podremos hacer que choquen los unos con los otros con el golpe adecuado.

Este sistema de combate, fácil y asequible al principio, crecerá en dificultad y opciones según avancemos en la trama, pero siempre manteniendo su accesibilidad y dinamismo.

Asimismo, el juego va sumando opciones y quehaceres de manera gradual de una forma bastante bien llevada, aunque que podamos hacer tantas cosas sin morir en el intento (combatir, minijuego del retrete, pegar carteles, ganar seguidores en Mapachegram, recolectar dibujos yaoi -ilustraciones japonesas gais-, buscar a los gatos de Big Gay Al…)  ha resultado en que todo peca de excesivamente sencillo y mecánico.

Goin’ down to South Park, gonna leave my woes behind

Sí, South Park: Retaguardia en Peligro no es un juego complicado de dominar ni difícil de acabar, pero tampoco tiene que serlo. Aunque modifiquemos su hilarante selector de dificultad (ser negro es el modo difícil, aunque en realidad se queda en el papel), el juego no es complicado una vez dominado el combate y más si vamos mejorando a nuestro Chico Nuevo con los artefactos que encontremos o creemos (gracias, Morgan Freeman).

Sin embargo su verdadero encanto reside en su acidez, su descaro y su fidelidad a la serie, además de en lo entretenido que resultan los enfrentamientos y el no parar de cambiar de disfraz o de clase.

Caminar por el pueblo de South Park es una delicia para todos los amantes de la serie animada, algo a lo que acompañan sus vistosos gráficos (nada que objetar aquí, salvo alguna bajada muy puntual de frames en el modo portátil) y el magnífico doblaje al español del que hace gala, donde la mayoría de los actores de doblaje de la serie han prestado su voz (lástima que no hayan sido todos).

Por el contrario la música es algo que no destacará como el resto, mezclándose melodías guitarreras y animadas con otras con más solemnidad de la necesaria. Y falta mas country, siempre falta más country.

El juego es algo corto para el género que abraza, eso sí, no ocupándonos ni 20 horas (siendo generosos) el completar absolutamente todos los retos que ofrece. No contamos aquí los DLC, que no se han incluido en el cartucho para nuestro pesar.

Pese a esto y a lo sencillas y repetitivas que resultan sus tareas, South Park: Retaguardia en Peligro es un gran juego que además gana varios enteros si has disfrutado viendo las travesuras de esta colorida pandilla.

¡Han matado a Kenny!

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