Tu jardín para cualquier lugar, ahora con botones.

Plantera Deluxe ha llegado a Nintendo Switch para ofrecer una versión mejorada del título que ya vimos en Nintendo 3DS y Wii U. Como novedades destacadas posee un nuevo personaje al que tocar para ganar dinero, un caballo como animal, un modo de decoración navideña, gráficos mejorados y, sobre todo, soporte para jugar con botones (dejando de ser exclusivamente táctil).

No pises el jardín

Sin historias ni nada de por medio, Plantera te suelta directamente en tu jardín, con un pequeño tutorial para aprender a cultivar lo básico, y el resto ya es cosa tuya. Quizás es comprensible teniendo en cuenta que venimos de un juego de móvil, pero a un precio muy competitivo y olvidando sus micropagos por el camino.

Nuestro objetivo es usar un puntero o nuestro dedo para cultivar plantas, comprar animales y recoger todo lo que éstos produzcan para ganar dinero. También hay que evitar a base de golpe que cuervos, conejos, lobos y zorros molesten y nos roben, además de cazar insectos para ganar un dinero extra. Los ingresos comienzan siendo muy limitados, pero poco a poco van subiendo, aunque también lo hace el coste de nuevos árboles, animales o herramientas.

Pese a que está en nuestra mano poder realizar todas las acciones, tenemos unos trabajadores azules encargados de coger toda la fruta y hortaliza que haya crecido, por lo que puede ser también una experiencia pasiva en la que vemos como sube el dinero mientra estamos sin hacer absolutamente nada (como los canales de TV de relajación). Ese trabajo es tan automático que si salimos del juego y entramos al rato, veremos que se ha ganado dinero sin que tengamos que hacer nada. El tiempo que nuestros trabajadores pasan recolectando, sin embargo, no es infinito, sino que depende de las franjas de tiempo en las que hayamos invertido.

Con Plantera te sentirás rico

¿Qué hacer con todo el dinero que conseguimos? Comprar más plantas y animales, aunque también mejoras para que el proceso vaya siendo más rápido y automático: abono, tiempo como ya se ha mencionado, perros y espantapájaros. Con el abono se multiplica el dinero que obtenemos cada vez que nosotros cogemos algo, con el reloj aumentamos una hora el tiempo que nuestros trabajadores ganan dinero mientras no estamos jugando, y los perros y espantapájaros ayudan a expulsar intrusos de forma automática. Y si el jardín se queda pequeño, puede agrandarse más de 25 veces hasta ser enorme (lo que añade atajos de botones para moverse de punta a punta).

Por lo tanto, estamos ante una experiencia distinta. El objetivo no es desbloquear el último árbol para plantarlo a base de subir de nivel (recolectando mucho), sino que es algo que puede acabarse cuando queramos, o bien echarle un rato pequeño de vez en cuando, ya que el automatismo que podemos llegar a conseguir ayuda a ello. No obstante, si se llega a cierto nivel y se hacen pequeñas tareas, se desloquean unos logros y se deja el jardín al máximo, por lo que incluso los que quieren un “final” a largo plazo lo pueden tener. No obstante, ya decimos, su misión es la de echar ratos corto relajados y sin preocupaciones, algo que puede ser aburrido para ciertos jugadores, pero genial para otros.

Como dijimos al principio, el apartado gráfico se ha visto mejorado. Seguimos estando ante un jardín pixelado lleno de color, pero con más animaciones y detalles. Los sonidos actúan bien de complemento y la música, pese a que solo hay dos temas (a elegir para poner de fondo) que son muy repetitivos, no se hacen molestos. Todo luce de maravilla y fluido en cualquiera de los tres modos, aunque era de esperar porque todo es muy básico.

Plantera Deluxe es un título muy particular. Puede que las mejoras no compensen hacerse de nuevo con él si se posee en Wii U (ya que cada uno valore), pero si te adentras en él por primera vez, esta es la versión definitiva. Un juego en el que se hace poco y te relajas mucho, dejando el tiempo pasar. No es el súmmum de la jugabilidad, pero no busca serlo. Los que sepan a lo que viene se lo pasarán bien, y eso es lo importante.