El mítico juego de mesa llega a Nintendo Switch para que te hagas el amo del mundo sin salir de tu consola

Monopoly, el mítico juego de mesa de Hasbro llega de la mano de Ubisoft a nuestras Nintendo Switch con el propósito de trasladarnos la experiencia del juego de mesa que tantas tardes de diversión nos ha proporcionado con amigos en nuestra casa con amigos y familiares. ¿Conseguirá trasladar esa esencia a la consola híbrida de Nintendo? Pasemos a descubrirlo inmediatamente.

Hazte el amo de la ciudad

Si nunca has jugado al Monopoly o si eres fan acérrimo de este gran juego de mesa puedes estar tranquilo, ya que la esencia del Monopoly de toda la vida está trasladada a la perfección: se trata de avanzar en casillas comprando propiedades de la ciudad para que, cuando caigan el resto de compañeros de partida en tus casillas, te tengan que pagar hasta hacerles caer en la bancarrota. Las posibilidades de hacerte rico se incrementan en cuanto construyes sobre tus propiedades, debiendo ser hábil para no arruinarte y construir a lo loco, ya que caer en una propiedad que no sea tuya puede hacer que caigas en la ruina más absoluta.

Como veis, poco o nada cambia de primeras en el Monopoly de Nintendo Switch lo cual tiene sus ventajas pero también algún pequeño inconveniente. Empezando por lo positivo, lo primero que debemos elegir que clase de partida queremos jugar y si elegimos el modo normal, tenemos varias opciones en cuanto a tableros a elegir: el clásico de toda la vida (con las calles de la versión española) o una versión tradicional pero con los Rabbids como protagonistas del tablero.

Nada cambia en las partidas, es sólo una mera opción estética pero que no aporta nada al juego. La segunda opción respecto a la elección del tablero es que podemos elegir 3 opciones de tableros “vivos“, en los que la parte central coge la forma de ciudad, parque de atracciones o una ciudad embrujada. En los 3 casos son mundos con vida propia, en la que ves gente moviéndose, trenes o carruseles con vida propia, pero no deja de ser algo meramente estético, muy bonito pero que no aporta nada a las partidas. También se agradecen los comentarios en castellano para intentar darle un poco de vida a las partidas que están algo sosas si juegas en solitario.

Es por ello que quizá se eche de menos algo “más” aparte de lo estético, tener a los Rabbids o escenarios con vida podía haber dado mucho juego ya que, en todo caso, siempre tenemos la opción de jugar al Monopoly más clásico.

En cualquiera de los tableros podemos optar por la vista en 3 dimensiones, con vista por detrás de nuestra pieza o vista cenital, la más parecida a jugar con un tablero de verdad y que, gracias a la portabilidad de Nintendo Switch es la mejor para poder compartirla con amigos en cualquier lugar.

Dichos amigos pueden ser hasta 6 por partida (humanos o bots), con lo que tener este juego para tu Switch puede ser la excusa perfecta para en cualquier momento disfrutar del Monopoly de toda la vida. Para jugar los 6, además, no necesitáis nada adicional ya que funciona con un sólo mando el cual podéis separar de la Nintendo Switch y aprovechando el giroscopio hacer el efecto de tirar los dados como si fuera de verdad.

En cualquiera de los modos le podemos añadir cartas de acción para poder mandar un rival a la casilla que nos digan o quitarles dinero en cualquier momento y también podemos usar reglas especiales como poder construir sin tener todas propiedades del mismo color o recibir todo el dinero acumulado de multas o impuestos si caes en el Parking. En ambos casos es positivo, ya que da más variedad al juego.

Por último en cuanto a lo positivo es que se han introducido una serie de logros que adelantar 2 o más fichas en un turno o sacar 3 dados iguales que cuando lo consigues tienes como premio nuevas fichas con las que poder jugar.

No todo lo bueno que podía ser

Lo primero a destacar en la parte negativa es algo de lo que seguro ya habéis oído hablar, y son los excesivos tiempos de carga del juego. Cuando hablo de excesivos son unos 5 minutos para cargar la pantalla de título y más de 10 minutos para poder iniciar una partida. Algo imperdonable a día de hoy que esperemos se corrija en una próxima actualización. Se soluciona reiniciando la consola (lo cual se indica en la propia pantalla del título) pero el hecho de tenerlo que hacer cada vez que cambias de juego es una molestia bastante importante.

En lo que respecta al propio juego, uno de los mayores inconvenientes que le podemos ver está en la propia esencia del Monopoly, ya que, como todo el mundo sabe las partidas al Monopoly suelen ser bastante largas, lo que delante de una consola se te puede llegar a hacer un poco más pesado que delante de un tablero.

Para intentar paliar este problema existen dos opciones. Si eliges la opción de cartas de acción y objetivo, puedes acceder a partidas rápidas adaptadas al tiempo disponible ya que gana el que primero construya un hotel o el que consiga antes un número de propiedades o puedes jugar con la opción de dado rápido, que sirve para agilizarte la partida y avanzar más rápido.

No están mal como opciones pero bien es cierto que de algún modo se pierde algo de la esencia del propio Monopoly y tampoco aportan nada destacable, ya que, en todo caso, siempre puedes dejar guardada tu partida donde la dejaste y continuar con tus amigos otro día en el mismo sitio.

En el modo online todas estas virtudes y defectos se repiten, es una opción genial para disfrutar del Monopoly sin necesidad de amigos en tu casa, pero de nuevo, al ser partidas tan largas lo normal es que el rival o tu canséis de jugar antes de terminar acabando así la partida o peor aun si lo que sufres es un corte de conexión. Por suerte, tenemos la opción de crear una partida privada para amigos, que acaba siendo casi la única opción viable para no desesperarte, pero aun así cuando más se disfruta una partida al Monopoly es con gente alrededor.

En conclusión, Monopoly para Nintendo Switch seguro que gustará a los que buscan jugar a esta experiencia en consola, siendo ésta la versión más versátil al poder llevarla a cualquier lugar para echar una partida al Monopoly pero que necesita de algún aliciente o novedad de peso para diferenciarse aun más del juego tradicional de mesa que haga que podamos desechar la opción del tablero por la de la consola.