Impresiones de Fire Emblem Warriors

Vuelve el género Musou a New Nintendo 3DS, esta vez en el universo de Fire Emblem.

Lo que ha conseguido Koei Tecmo en los últimos años dentro del género de los musou es, cuanto menos, digno de elogio. Han logrado convertir un género muy ligado históricamente al territorio y gusto oriental en un producto mucho más accesible y atractivo para los jugadores occidentales, todo gracias a un gran trabajo de colaboración por parte de la compañía con otras grandes empresas del sector. Fruto de estas relaciones llegaban al mercado productos como Dragon Quest Heroes, Hyrule Warriors o One Piece Pirates Warriors, títulos que mezclaban la jugabilidad típica de estos juegos de acción frenética con una ambientación y personajes reconocidos y queridos por jugadores de todo el mundo. Fire Emblem Warriors supone la segunda colaboración entre Nintendo y los estudios de Koei Tecmo: Omega force y Team Ninja para realizar un juego de acción con los personajes más carismáticos de la gran N. Una relación mucho más madurada que la que pudimos ver con The Legend of Zelda, que incorpora los elementos jugables típicos de los hack’n slash orientales pero que sabe introducir también pinceladas de RPG japonés y los elementos más distintivos de la saga Fire Emblem, como pueden ser el triángulo de las armas o los cambios de clases de las unidades.

 

En este texto nos ocuparemos de Fire Emblem Warriors para New Nintendo 3DS,una versión que a pesar de tener ciertas limitaciones, no palidece aún estando bajo la alargada sombra de su homónimo de Switch.

La flor y nata de Fire Emblem se da cita en Aytolis.

En Fire Emblem Warriors nos pone en la piel de Lianna y Rowan, mellizos y herederos al trono del reino de Aytolis. A pesar de sus obligaciones como próximos regentes ninguno de ellos ansía el trono y prefieren dedicarse a sus propios menesteres, entrenando o formándose. Un día, el cielo de todo el reino se oscurece y empiezan a formarse unos portales que dejan caer hordas de monstruos por todo el reino. Los jóvenes príncipes se ven forzados a escapar del castillo dejando atrás a su propia madre, que en el último momento les hace entrega de un escudo y les hace prometer que lo llevarán a un templo a las afueras de Aytolis.

Pronto nuestros jóvenes protagonistas se percatan de que aquellos extraños portales no solo han traído consigo enemigos, sino que se toparán también con formidables guerreros venidos de todas las regiones y épocas. Y es que si algo tiene el universo Fire Emblem son héroes.

Todos los seguidores de la saga de Intelligent Systems reconocerá esta trama, ya que el punto de partida es prácticamente calcado a Awakening, y, sin embargo, sigue funcionando. Hay que tener en cuenta que el principal cometido de títulos como éste es llevarnos a combatir a cuantos más enemigos mejor, aplicando combos casi infinitos e intentando conseguir el mayor numero de muertes posible. Sería esperable que, en este contexto, la historia tendiese a ser una mera excusa para conducir al jugador batalla tras batalla, y aunque es cierto que es tópica y poco inspirada, también era la única forma medianamente verosímil de reunir a personajes que ya se nos han descrito ya como procedentes de reinos y líneas temporales diversas. Lo especialmente remarcable en este apartado es que la historia no solo se nos cuenta a través de conversaciones con viñetas estáticas entre los diferentes capítulos o mientras se desarrollan las batallas. También se nos presenta en pequeñas secuencias animadas muy similares a las vistas en los últimos juegos de la saga principal, con una calidad sobresaliente.

Otro punto a advertir es que, a partir de cierto punto, se nos permitirá abrir una segunda narrativa. Y es que Fire Emblem Warriors nos permite revivir algunos de los eventos y batallas más importantes de la saga, siempre vistas a través del prisma “musou”, gracias al modo crónicas.

Eliminando mareas de enemigos.

Fire Emblem warriors es un juego de acción en el que tenemos que eliminar al mayor número de enemigos posible, conquistar bastiones enemigos o vencer jefes de zona en grandes escenarios inspirados en diversos capítulos de la saga. Sus controles principales no pueden ser más simples, el botón B de New Nintendo 3DS nos sirve para realizar una finta o esquive, con Y realizamos ataques débiles mientras que con X asestaremos un ataque fuerte. Los combos principales del juego se realizan intercalando secuencias estos botones y serán suficiente para dar cuenta de la mayor parte de nuestros enemigos. Encadenando golpes y consiguiendo muertes se cargará también una pequeña barra de ataque especial, que desatará todo nuestro poder sobre nuestros enemigos al pulsar el botón A.

Además, existe también una última técnica llamada el despertar, que solo puede utilizarse durante un corto periodo de tiempo y sólo si hemos ido asestando golpes críticos a nuestros rivales o recolectando elixir azul por el campo de batalla. Cuando el despertar está activo nuestros movimientos serán siempre muy efectivos independientemente del tipo de arma que portemos, además de aportarnos un jugoso extra de monedas y materiales al eliminar a nuestros rivales.

Conociendo nuestras habilidades y ataques ya solo nos queda meternos en faena. En Fire Emblem Warriors nos encontramos con un sistema de capítulos seleccionables desde un mapa del reino de Aytolis. Cada uno de estos capítulos tiene una misión principal bien definida que normalmente no suele diferir mucho de: tomar determinado bastión o eliminar al capitán del ejercito enemigo. A estas misiones principales se unen submisiones que se irán desbloqueando conforme vayamos avanzando en el terreno de batalla, estas son totalmente opcionales y solo aportan experiencia, materiales extra, oro o elixires de colores que rellenarán nuestras barras de especial y despertar más rápidamente. A estas misiones hay que sumarle las llamadas de ayuda de tus aliados durante la batalla, y son precisamente estos avisos los que pueden llegar a darte algún quebradero de cabeza a la hora de completar una misión. Y no por que presenten un pico de dificultad real, sino por el poco tiempo que suelen darle al jugador para reaccionar y cumplir estas exigencias.

 

 

Fire Emblem Warriors

La esencia Fire Emblem está más que presente.

La primera característica que llama la poderosamente la atención al ponernos a los controles de Fire Emblem Warriors, y es el propio menú de inicio de juego. En él se nos da la opción de elegir nivel de dificultad (entre 3 posibles), si queremos que nuestro avatar principal sea masculino (Rowan) o femenino (Lianna) y si queremos que el modo de juego sea para novatos o clásico. Este último modo implica que si un personaje acaba mordiendo el polvo durante el transcurso de una batalla, no se podrá recuperar de manera automática al acabar la fase y habrá que hacer un “sacrificio” para poder recuperarlo.

Una sorpresa agradable que satisfará a los seguidores de los Fire Emblem clásicos, pero que se queda en una mera anécdota, ya que es terriblemente difícil perder una unidad en medio del combate (aún en el máximo nivel de dificultad) si estamos mínimamente pendientes del mapa, los indicadores de las unidades y los consejos que te dan tus aliados mientras estamos en plena acción. E incluso en el caso de acabar perdiendo a una unidad, bastará con unas cuantas monedas y materiales que los enemigos sueltan de manera continua para hacerlos volver.

Fire Emblem Warriors es mucho más que una reiteración de combates espectaculares contra centenares de enemigos, y es que presenta características compartidas con sus hermanos canónicos, y le dan un toque de profundidad y estrategia fuera de lo común para un juego del genero de los musou. Estas características son las grandes responsables de que este título no acabe volviéndose aburrido y redundante. Sin ir más lejos, en la pantalla de selección de capítulo podemos acceder al mercado, en el cual podemos conseguir insignias para mejorar nuestras aptitudes ofensivas, defensivas y de destreza con las armas a cambio de los materiales que vayan dejando nuestros enemigos conforme los derrotemos. La armería, donde podemos hacer inventario de nuestras armas, venderlas e incluso modificarlas para transmitir atributos específicas de unas a otras. O el templo, el lugar indicado para resucitar a los aliados que hayan caído en combate o bendecir a nuestros personajes y aumentar la probabilidad de conseguir armas más potentes o con mejores habilidades.

En el arte de la guerra se dice que éstas se ganan con estrategia, y Fire Emblem Warriors se toma muy en serio esta cita. Una vez realizados todos los preparativos en el menú principal tocará analizar la la estrategia que nuestros aliados van a seguir en el campo de batalla. Antes de avanzar en un capítulo nos encontraremos siempre con una pantalla de preparación previa a la acción. En esta pantalla podemos elegir las unidades que queremos en el terreno, su distribución en el mapa (siempre dentro de nuestros dominios y bastiones) o la estrategia (defensiva, ofensiva o estática) y el recorrido que queramos que sigan una vez dentro del combate. Todas estas opciones son muy visuales e intuitivas gracias al mapa del campo de batalla situado en la pantalla inferior de New Nintendo 3DS. En este mapa se nos detalla perfectamente la posición de nuestros personajes, los enemigos y los NPC neutros (por el código de color azul-rojo-verde) y las trayectorias que estos siguen a través de flechas.

 

 

Además, en este mapa se nos presenta también las unidades que son fuertes y débiles frente a las nuestras, los cofres del tesoro y llaves disponibles y todos los bastiones enemigos. Desde esta pantalla también podemos acceder al inventario completo de nuestros personajes, pudiendo cambiar el arma que portan, los objetos curativos (si pueden llevarlos), sus habilidades, e incluso la ropa que llevan en batalla. También podemos consultar las condiciones de aparición de Anna, un mercader que aparecerá dentro del campo de batalla y que nos obsequiará con partes de ilustraciones, si es que llegamos a encontrarla antes de que acabe el tiempo.

Fire Emblem Warriors también introduce la mecánica más característica de la saga, el triángulo de las armas. Así, los personajes que porten espadas dañarán críticamente a aquellos con hachas, estas serán muy efectivas contra lanzas, y por último los lanceros causarán gran daño a los espadachines. Las ventajas y desventajas entre los personajes no solo quedan en el triángulo de las armas. Otras interacciones presentes en la saga como la debilidad de los caballeros Pegaso a los arqueros, o las armas especialmente potentes contra unidades acorazadas también están presentes.

Estas últimas desventajas, (al contrario de lo que ocurre con el triángulo original que puede solventarse sin apenas problemas), si hay que tenerlas algo más en cuenta, ya que en ciertos puntos pueden llegar a arruinarte una fase que ya estaba prácticamente solventada. Es cierto en Warriors no tendremos la necesidad de estar constantemente repitiendo una fase con personajes en desventaja, pero sí que se consigue dejarnos una sensación familiar, y extrañamente placentera, al comprobar que Cordelia puede ser borrada del mapa con una salva de flechas por un simple descuido.

Otro punto interesante (aunque no novedosa) de cara al ritmo de juego es que en Fire Emblem Warriors no controlaremos nunca a un único personaje. Aunque desde el principio del juego se nos dé a elegir cuál de los príncipes herederos queremos controlar, tendremos todo un buen abanico de personajes disponibles e irán siendo cada vez más conforme avancemos en la historia. Basta con pulsar abajo en la cruz de control para que el personaje que controlamos durante la batalla cambie.

Con esta opción se dinamiza mucho no solo combate (ya que los combos y efectos visuales difieren entre personajes y se pierde la sensación de monotonía), sino que también nos facilita mucho la vida a la hora de completar misiones secundarias que nos piden llegar a la otra punta del mapa en poco tiempo.

Esta posibilidad de manejar a varios personajes a la vez durante las batallas permite introducir en Warriors otra de las características que más ha gustado a los jugadores de los últimos títulos de la saga. Hablamos de la agrupación de personajes. Con una sencilla combinación de botones, dos unidades pueden agruparse para apoyarse en el terreno de combate, cada uno de ellos ocupará una posición: vanguardia, el héroe que tomará el rol ofensivo y retaguardia, el personaje que se dedicará a apoyar al que esté en combate, curando a su compañero. Las posiciones de los personajes pueden intercambiarse rápidamente si nos encontramos ante una situación de desventaja.

Si el jugador toma el control de una unidad que esté agrupada también es posible realizar ataques dobles que combinan el poder de ambos personajes o activar una defensa perfecta, “el quite”.

 

New Fire Emblem, una decisión dura, pero efectiva.

En ocasiones tomar una decisión que limite la cantidad de público que tiene acceso a tu producto es doloroso, pero necesario. Si algo ha aprendido Nintendo con Hyrule Warriors es que no puede dejar que sus personajes más emblemáticos protagonicen un título notable en términos generales, pero que patine en el aspecto que más le importa a la compañía de Kioto, la jugabilidad.

Hyrule warriors era un muy buen juego en WiiU, pero con su traslado a 3DS sufrió en exceso por las deficiencias del hardware. Hacer que un título cuya principal premisa es eliminar las grandes hordas de enemigos que aparecen en pantalla corra en una plataforma portátil con un hardware de 2010 era una tarea titánica, y el querer abarcar todo el parque de consolas de la familia 3DS no ayudó en absoluto. Al final tuvieron que sacrificarse demasiadas cosas como para que el producto acabara resultando redondo.

Fire Emblem Warriors ha aprendido de los errores cometidos en el reino de Hyrule y solo puede ejecutarse en las consolas New Nintendo 3DS y New Nintendo 2DS. Una decisión por parte de Nintendo que puede sonar arriesgada, pero si le preguntan a un servidor les dirá que era totalmente necesaria. Hyrule warriors iba muy justito en las 3DS normales, y se convertía en una odisea si el jugador optaba por jugar el título con el 3D activado. Con Warriors se ha optado también por recortar esta funcionalidad. De este modo Chrom, Corrin, Daraen y compañía pueden desenvolverse en el campo de batalla de forma mucho más holgada de lo que lo hicieron Link, Zelda o Impa.

Nos encontramos ante un título que ha aumentado notablemente la cantidad de enemigos en pantalla y que no se resiente prácticamente en ningún momento. Lo que sí que sigue ocurriendo pese a la decisión de optimizar el hardware es el popping, no tanto en en los elementos del entorno como sí con los enemigos. A este problema es muy posible que contribuya la posición excesivamente baja de la cámara y muy cercana a la espalda de nuestro personaje, lo que provoca que al girar sobre nosotros mismos los enemigos aparezcan súbitamente.

Conclusión

Fire Emblem Warriors para New Nintendo 3DS en un título completo, que respeta las bases jugables de todo buen musou, pero que introduce de forma muy natural mecánicas que todo buen seguidor de Fire Emblem sabrá apreciar. En ningún momento deja de ser un juego de acción, pero sí es cierto que tiene diversas pinceladas de estrategia y RPG que acabarán por convencer a más de un escéptico. Técnicamente robusto, su framerate se mantiene prácticamente inalterado hasta en los momentos más cruentos de la batalla. Sus únicos problemas son la súbita aparición de enemigos en pantalla y la molestia que puede llegar a causar la posición de la cámara. Sus melodías clásicas y efectos de sonido acabarán por conquistar el corazón de los seguidores de la saga de Intelligent Systems.

En definitiva, un producto prácticamente sobresaliente, de esos que podría llegar a justificar la compra de New Nintendo 3DS frente a sus hermanas pequeñas si esta hubiese tenido algo más de catálogo exclusivo.

 

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