Una experiencia interactiva de lo más calentita llega con novedades a Nintendo Switch.

Hace mucho frío, lleva años nevando, así que lo mejor que puedes hacer es quedarte junto a tu nueva y flamante (Matías Prats estaría orgulloso de este chiste) Little Inferno Entertainment Fireplace, quemando todo lo que te imagines.

Esta es la premisa de Little Inferno, la apuesta más alocada de los chicos de Tomorrow Corporation llega con algunas novedades exclusivas a Nintendo Switch junto con sus otros dos juegos, World of Goo y Human Resource Machine.

Estamos, sin duda, ante el título más oscuro, con más historia y con menos forma de juego tradicional del breve catálogo publicado por Tomorrow Corporation. Os contamos por que debéis, o no, comprar vuestra propia chimenea en Nintendo Switch.

Una historia a fuego lento

La jugabilidad es lo de menos en este indie, así que podemos asegurar que Little Inferno es su historia y por eso empezamos hablando de ella. Nos encontraremos con una narración contada magistralmente, carta a carta, con sutilezas e intriga, que te va atrapando poco a poco, te va involucrando en su propia historia, hasta acabar estallando en un final en el que todo cobra sentido y del que podemos aprender mucho.

Una parte muy importante de la narración es la crítica. Encontraremos mucha crítica social a nuestra forma de vida actual, a los juegos free to play, al consumismo descontrolado, incluso a Amazon. Uno de los objetivos de Little Inferno es remover conciencias y lo consigue con creces cuando te ves reflejado en muchas de las críticas que hace Tomorrow corporation en este título. Llega un momento en el que te ves comprando objetos absurdos sin control alguno, para posteriormente quemarlos y ver que efecto tienen las llamas sobre ellos. Es cuando te das cuenta del absurdo de todo el juego, totalmente intencionado para que su mensaje no llegue sólo mediante las cartas que vamos a ir leyendo (y quemando) a lo largo de las 4 horas que puede durar esta experiencia, si no que el mensaje es el propio juego.

Los pocos personajes del título, pese a no aparecer apenas, son muy carismáticos y tienen muchos toques del humor negro tan característico de Little Inferno. Nos cartearemos con ellos y poco a poco nos irán descubriendo que hay detrás de esa inquietante chimenea.

Visualmente, el juego sigue una estética muy cercana al mundo de Tim Burton, que utiliza Tomorrow Corporation en todos sus títulos. El diseño de los objetos que quemamos tiene detalles muy curiosos. Respecto a los escenarios, pese a estar justificada por guión, echamos de menos más variedad, ya que la parte final del juego nos deja con ganas de más.

Respecto a la música, funciona a la perfección. Pegadiza y adaptada a cada momento, encontraremos composiciones de gran calidad, que podremos disfrutar después tranquilamente en el nuevo modo música, exclusivo de la versión de Nintendo Switch. Los efectos de sonido varían mucho según que objetos quememos en nuestro fuego, consiguiendo una sensación de gran realismo.

¡Pide ya tu Little Inferno Entertainment Fireplace y quema cosas sin parar!

Como ya hemos mencionado, la jugabilidad de este Little Inferno se limita a comprar objetos variopintos (te reirás mucho con sus descripciones) y quemarlos sin piedad. Algo así como Las Fallas: The Game. Por lo que no esperes diferentes niveles, misiones o cualquier mecánica que no sea la de un juego de móvil, porque no lo vas a encontrar y te va a decepcionar, mucho. No estamos hablando de un World of Goo 2.

El mecanismo del juego para ir avanzando, aparte de recoger las monedas que desprenden los objetos al quemarlos, es conseguir combos de objetos. Hay una lista de 100 combos con nombres tan disparatados como “Fotos de gaticos” o “Los 40 medicinales”. El objetivo es descifrar que objetos (pueden ser dos o tres) producen ese combo, y quemarlos a la vez. Para ir desbloqueando nuevos catálogos de objetos, se nos pide un mínimo de combos descubiertos, a la vez que cierta cantidad de monedas.

Tenemos que destacar la excelente traducción al castellano, por parte de voluntarios que ayudaron a Tomorrow Corporation para que este Little Inferno llegue al máximo posible de regiones. En el caso del castellano nos encontraremos con unos diálogos muy bien adaptados con chistes y referencias locales. Sólo una pega en este sentido, el vídeo que podéis ver a continuación, aparece en cierto momento del juego y pese al poco diálogo con el que cuenta, echamos de menos subtítulos en castellano.

Lleva tu Little Inferno a todas partes con Nintendo Switch

Vamos a hablar de las, escasas, novedades que trae Little Inferno para Nintendo Switch. La principal sería el control. Como ya probamos en Wii U, en el modo portátil, tendremos el clásico control táctil, esta vez con nuestro dedo gracias a la pantalla capacitiva de Switch. En nuestra opinión, la mejor manera de controlar el juego: precisa y cómoda. Podemos incluso retirar los Joy-Con y jugar con la pantalla sólo, como si fuera una tablet. Encontramos una pega en este modo, la decisión de asignar el botón de pausa en los botones L y R, lo que produce que los pulsemos más de una vez accidentalmente, lo que resulta bastante molesto.

En los modos tabletop y televisión, jugaremos con los Joy-Con como punteros, al puro estilo Wii. Y funciona de maravilla. El juego te pide que pongas el Joy-Con apoyado en una superficie horizontal para calibrarlo, y que apuntes a la pantalla y pulses el botón + o – según si tienes el izquierdo o el derecho. ¡Y listo! Aparecerá una manita en la pantalla muy similar al puntero que veíamos con el Wiimote y si queremos recalibrar el puntero en medio de la partida, sólo tenemos que volver a apuntar a la tele y pulsar el botón + o – de nuevo. La precisión es asombrosa y no echaréis de menos la barra de sensores de Wii.

Con esto llega también el modo exclusivo de dos jugadores, que no tiene mucha más chicha, aparte de poder controlar la chimenea y disfrutar de la historia entre dos. Un buen añadido, pero que no aporta mucho a este juego en concreto.

Por otro lado, nos encontramos con el modo musical, que aúna todas las melodías del título. Estamos ante otro añadido que es bienvenido, pero que pasa sin pena ni gloria, más cuando en la página oficial de Tomorrow Corporation podemos encontrar en descarga gratuita la BSO de Little Inferno para disfrutarla tranquilamente en nuestro ordenador o dónde queramos.

Una gran experiencia con escasas novedades

Estamos ante uno de esos juegos que no sabemos muy bien si se merecen la etiqueta de juego. Sería más bien una historia interactiva, o una experiencia jugable. Por lo que como ya hemos mencionado, te decepcionará si esperas una mecánica más clásica, pero te encantará si buscas aires frescos y apuestas diferentes.

La adaptación a Switch no ha cumplido las expectativas y llega con muy pocas novedades y de poca relevancia, lo que hace que si ya has disfrutado de Little Inferno, vas a encontrar pocas razones para volver a adquirirlo de nuevo, más allá de disfrutarlo en modo portátil, o con su nuevo control con los Joy-Con.

Si no lo has disfrutado aún, quizás sea el momento. Encontrarás una historia en la que te verás reflejado, un toque humorístico brillante y un apartado artístico delicioso. Y descubrirás lo absurdamente entretenido que es quemar cosas en una chimenea.

Y recordad, salid de casa aunque haga frío, poneros la bufanda, el gorro y los guantes y salid a la aventura. Y sobretodo no queméis cosas en la vida real, sobretodo eso.

Comentarios
  1. 1.
    Bueno. No lo tuve en ningún otro medio antes, así que me lo he pillado en Switch. Me ha dado por probarlo y cuando me he dado cuenta habían pasado casi dos horas. Tal y como se comenta, juntando objetos para hacer combos, algunos muy sencillos de deducir y otros algo más puñeteros.
    Una cosa que me ha pasado es que se desplazaba solo el puntero a la derecha, teniendo que recalibrar contínuamente con el +. Si bien ignoro si es un problema común o a mi joycon se le va la pinza, no deja de ser una molestia tener que hacerlo entre dos y tres veces por minuto. Al menos no ha sido algo que me hiciera desesperar, por lo que he disfrutado del juego.