CtrlMovie junto a Wales Interactive traen Late Shift a Nintendo Switch, una película interactiva donde nosotros tomamos todas y cada una de las decisiones de Matt, un inocente y joven guardia de seguridad.

CtrlMovie junto a Wales Interactive nos traen a Nintendo Switch una muy curiosa experiencia con Late Shift, una película interactiva rodada en Londres con un presupuesto de un millón y medio de dólares. Sí, como habéis leído, película interactiva. En Late Shift nosotros tomamos las decisiones que el protagonista, Matt, realizará dependiendo qué elijamos, construyendo así nuestra propia historia en un juego repleto de violencia y acción. La premisa es muy interesante y el resultado merece la atención de cualquiera que busque algo distinto en la consola híbrida de Nintendo.

Ley de Murphy

Si algo puede salir mal, saldrá mal. En esto se basa Late Shift, donde un guardia de seguridad de un garaje lleno de coches caros y gente excéntrica llega a trabajar en el turno de noche y, de la nada, termina envuelto en el robo de una pieza de cerámica china cuyo valor asciende a unos cuantos millones. A partir de ahí la madrugada se convierte en un infierno y nosotros debemos ayudarle a elegir las opciones convenientes para tratar de terminar lo mejor posible. Casa de subastas, huidas de la policía, tortura y asesinatos son parte de lo que nos espera en la excasa hora que dura el título.

Late Shift cuenta con siete finales distintos dependiendo exclusivamente de nuestras elecciones, que se nos presentan en situaciones concretas y con tiempo límite para elegir entre una u otra, así que no podemos pararnos a pensar en las consecuencias positivas y negativas que traerá lo que decidamos. Detalle realista, ya que en muchos momentos estas elecciones las realizamos en situaciones o contextos extremos en los que debemos actuar sí o sí con rapidez.

La historia, el único aliciente del título al ser una película al fin y al cabo, es interesante. Si bien hay momentos en los que el guion avanza demasiado rápido y podemos llegar a perdernos, algo que se habría arreglado tratando de ir con calma y otorgar todo el tiempo necesario a que la historia fluyese de manera natural y no forzada como en ocasiones ocurre. Igualmente, teniendo en cuenta que cada elección nos lleva por un camino y, por tanto, por otras escenas, el presupuesto para que todas las opciones pudieran transcurrir de forma más o menos holgada debería ser aún mayor, y probablemente el esfuerzo puesto en conseguir algo así no merecería la pena. Entendible, pues, que haya ciertos puntos algo cojos. Si ignoramos este detalle y somos conscientes de la diferencia entre Late Shift y una película de verdad, la historia es lo suficientemente atractiva como para querer jugarlo del tirón para conocer cuál de los siete finales se nos presenta.

Como en el cine

Poco podemos añadir a los apartados de sonido y gráficos. Late Shift es una película con sus actores, sus escenarios y sus cámaras grabando, y eso es todo lo que vamos a ver. Los efectos de sonido, por tanto, siguen el mismo estilo. Es todo real, ¿qué más queréis?

Controles, controles. Con el stick nos movemos entre las dos o tres opciones que aparecen en pantalla cada 5 o 10 minutos y las aceptamos con el botón A. ¿Tengo que escribir que responde bien y que cada decisión que he tomado ha sido porque yo he querido y no porque el juego sea injusto? Creo que no va a ser posible extendernos mucho más por aquí.

Como curiosidad, el guion ha sido escrito por Michael R. Johnson, guionista de la película Sherlock Holmes del 2009. Hay hasta 180 momentos donde nosotros decidimos qué hacer y, como ya se ha nombrado, hasta siete finales distintos que descubrir.

 

The end

Supongo que no estamos frente a un juego como tal. Late Shift desentona del resto de títulos y trata de ofrecernos una experiencia distinta, parecida a los clásicos libros en los que nosotros decidimos la historia, pero en lugar de leer solo tenemos que estar atentos a una película con un presupuesto bastante interesante.

Ni bien ni mal, en definitiva. Ya sabéis a lo que vais si decidís darle una oportunidad. No creo que sea un título memorable, pero sí ha intentado apartarse de lo clásico para mostrar otra forma en la que pueden interpretarse los videojuegos. Aunque considero que el precio es excesivo para las horas que ofrece.

Al menos no es la película de Mario del 93.