Prepárate para destruir todo en King Oddball en tu Nintendo Switch

Que un juego de móviles pase a consolas ya no es noticia por la habitualidad de conversiones y más aun si hablamos de Nintendo Switch, que, con su concepto híbrido da sentido a muchos juegos para poder jugar en modo portátil. Este es el caso de King Oddball, que, tras pasar por todas las plataformas conocidas, nos trae 10tons como una apuesta económica con la que desafiar a nuestro cerebro en Nintendo Switch. ¿Lo conseguirá?

La lengua más larga del mundo

El planteamiento de King Oddball mezcla dos estilos de juego de gran éxito en los móviles. Como en Angry Birds, tenemos que acabar con todos los enemigos que aparecen en pantalla, ya sean tanques, helicópteros o pequeños soldados  con una especia de roca que lanzamos con nuestra mega lengua que oscila al estilo del juego Cut the Rope.

Con este cambio de concepto, tenemos que jugar a King Oddball pensado no sólo en tener puntería y fuerza para abatir al enemigo, sino que también el instante justo en el que sacar de la lanzar la roca de la lengua, ya que puede que te pases de largo o quedes corto, para provocar una caída a plomo o con velocidad, según lo que necesites en cada instante. Y podemos optar por controlar pulsando un botón o directamente en la pantalla táctil con nuestro dedo, como debe de ser en esta clase de juegos.

Contamos con 3 tiros por cada nivel para acabar con todos los enemigos, pero si eres hábil, podrás obtener más ya que cada 3 aciertos con la misma piedra recuperas un tiro y si al tirar rebota y vuelve contigo, recuperarás también la piedra. Un toque distinto que te ayudará en muchos niveles si lo necesitas.

Un juego de niños

Pero la realidad es que seguramente no necesites tiros extra. Los niveles, salvo alguno cerca del final, son excesivamente sencillos y no suponen ningún reto, de modo que los aproximadamente 120 niveles del modo principal te los pasarás en poco más de un par de horas. Menos mal que según desbloqueamos los niveles aparecen casillas con niveles extra donde la dificultad ya es en algún caso desesperante (sobre todo los niveles en los que sólo tienes una piedra para acabar con los enemigos) y también disponemos de logros, que conseguimos al acabar con todos los enemigos de una vez o haciendo tiros espectaculares.

Todo ello se agradece para darle más contenido, pero debería ser más equilibrado ya que el modo principal parece estar pensado para niños y los modos extra para verdaderos expertos.

Técnicamente tampoco destaca por nada, hay muy poca variedad de enemigos que se repiten hasta el final y los gráficos son excesivamente simples, cambiando sólo el color de los fondos.

A pesar de ser una fórmula ya vista y plano tanto en lo técnico como en lo jugable, King Oddball consigue picarte por avanzar en los niveles pero te quedas con un regusto agridulce por no tener ese “algo” que hace a los juegos simples ser adictivos. Quizá sea una buena opción para los más peques de la casa, aunque en formato móvil existen miles de opciones gratuitas muy parecidas.