Sé el guerrero que quieres ser y derrota a hordas de enemigos en compañía.

Hammerwatch huele a retro y a nuevo, a arcade rico y sabroso. Es inevitable que por nuestra cabeza pase Gauntlet al verlo, aunque esa licencia lleva ya tiempo sin darnos una alegría. La obra que nos ocupa, tras cosechar buenas críticas en PC, ha ido apareciendo en consolas gracias a Blitworks, y Nintendo Switch no se ha quedado sin su ración de rol arcade.

Tú el bárbaro, tú el arquero….

Tras una pantalla de selección de personaje, pasamos a la faena. Una mazmorra (presentada en vista isométrica) llena de barriles que romper, enemigos a los que mamporrear, salas secretas, mejoras de personaje y todas esas cosas que llegan sin introducción porque no hace falta que la tengan, y que fácilmente se maneja con los gatillos (o los botones frontales en caso de usar 1 Joy-Con suelto).

Sin embargo, la fiesta tarda en empezar. El comienzo de la partida será muy sencillo, con enemigos con poca vida y simples de derrotar con golpes básicos, además de muchos pasillos vacíos. Pero que eso no te engañe, tras un tiempo (treinta minutos quizá) empezaremos a tener que temer por nuestra vida, esquivando y huyendo cuando sea necesario, ya que las pantallas se llenarán de muchas explosiones, disparos y monstruos.

Además de nuestro ataque básico, nos esperan otra serie de habilidades especiales, que varían, al igual que los ataques básicos, según el personaje que hayamos escogido. Y, para rematar la faena, hay un contador de muertes de enemigos que, una vez llegado a un punto en poco tiempo, activa un modo para realizar barbaridades (llamado “modo combo”).

Una mazmorra se recorre mejor en compañía

La mazmorra se desarrolla por plantas grandes, cada vez más complejas, que podremos consultar mirando un mapa. A lo largo de ella encontraremos puertas, cofres escondidos y mercaderes que nos ofrecen mejoras de personaje a cambio del oro que encontremos. Pese a que es un juego que puedes completar en poco menos de diez horas, el cambio de personajes, su mecánica arcade y su multijugador pueden alargar su vida.

Porque sí, tiene multijugador para hasta cuatro jugadores, pudiendo tener varias partidas guardadas según el grupo que esté jugando. De esta forma la elección de personajes cobra mayor importancia para crear un grupo variado y poderoso, además de los piques, risas y momentos mágicos que solo el cooperativo local puede conseguir.

En lo referente a lo técnico, salta a la vista que el diseño es muy sencillo, pero con muchos colores, detalles y con animaciones bastante decentes. Lo mismo ocurre con la música, muy digna, que acompaña muy bien al juego. En definitiva, una conjunción que funciona bien, con pocas cargas y sin problemas.

Seguramente Hammerwatch sea un tapado. Su simpleza y acción directa, huyendo de historias, estadísticas, escenarios aleatorios y otras complicaciones supone una ración de diversión directa para jugar solos o en compañía. Quizás todo eso juegue en su contra de cara a brillar de cara a su promoción entre las comunidades de jugadores, pero no por ello es para nada malo (sino todo lo contrario).