Prepara tu Wiimote para volver a agitarlo con Wario y compañía.

Wario Ware es una saga que siempre ha ofrecido, con inputs muy sencillos, cientos de variables diferentes llamadas microjuegos. La entrega de Nintendo DS se coronó como el primer título en ser el boom de la pantalla táctil y en Wii también supo explotar el mando de la consola. Ahora, con Wii U y su final a la vuelta de la esquina, toca volver a disfrutar de esta pequeña maravilla gracias a la opción de comprar digitalmente algunos juegos de Wii.

Sé uno con el mando

Como buen título estandarte de Wiimote, para jugar a Wario Ware Smooth Moves en Wii U esnecesario ese mando, y ahora además se incluye la opción de usar el GamePad como televisor si así se prefiere (un concepto muy Switch).  Por lo demás, para lo bueno y para lo malo, se presenta la misma propuesta loca y brillante que ya enamoró en Wii con la Watuta como protagonista.

En el juego se presentan una serie de personajes que van apareciendo uno a uno y que van introduciendo nuevas mecánicas, estando cada uno centrado en un estilo. Tras superar un número pequeño de microjuegos, se desbloquea al siguiente personaje. Al final hay incluso una serie de elefantes que remezclan las pruebas ya vistas con anterioridad y Orbulón, que tiene sus propias pruebas con el combo Wiimote + Nunchuk.

Pero el potencial de este juego está en la rejugabilidad y en el multijugador. Todos los personajes pueden volver a jugarse una y otra vez para intentar conseguir el mayor récord posible, y además el título hace rankings con los diversos perfiles creados, por lo que “el pique” está garantizado. Además, el modo multijugador ofrece la opción de disputar una prueba en cooperativo Nunchuk – Wiimote y otra vertiente competitiva, en la que destaca El globo, donde, cual “Patata Caliente”, cada jugador trata de completar su prueba rápidamente y darle paso al siguiente hasta que uno sufra la explosión del globo y se elimine.

Pero este Wario Ware destaca por darle un uso brillante al mando emblema de Wii. En forma de “posturas” se presentan diferentes formas de coger el mando antes del inicio de cada microjuego para estar preparado para hacerle frente. Obviamente no es imprescindible, ya que cualquiera puede jugar sentado y moviendo un poco el mando, pero la experiencia gana puntos si uno se sumerge en ella adoptando las diferentes poses, además de que eso permite que sea mucho más realista realizar las diferentes acciones que se piden.

Cada cierto número de pruebas aparece el minijuego del jefe, una prueba un poco más larga y con más detalles. Es ésta la prueba que supone completar la historia de cada personaje por primera vez y aquélla que nos brindará una vida extra en caso de que ya se esté jugando en búsqueda de puntuación. Para cada personaje, el jugador dispone de cuatro vidas como máximo: fallar un juego supone perder una y la única manera de recuperarla es con la prueba del jefe.

Todo el humor de las pruebas y las posturas a tomar son magia pura. Cortar como si fuésemos un samurái, dejar el mando y cogerlo para “contestar al teléfono”,  usar el mando como la trompa de un elefante,… parecen cosas simples y extrañas, pero puestas en marcha ofrecen una experiencia muy divertida y que te anima a jugar una y otra vez. Y todo ello con el humor característico de Wario con situaciones surrealistas y peliagudas. Y bueno, gracias a 9-Volt la parte llena de pruebas basadas en títulos de Nintendo está presente.

Wario Ware Smooth Moves ha envejecido mucho mejor de lo que podría pensarse. No sólo eso, sino que en una época de transición a jugabilidad tradicional en sobremesa, tener la oportunidad de revivir (o experimentar por primera vez) en Wii U uno de los booms del Wiimote siempre es una alegría. La Watuta no volverá, pero su recuerdo es maravilloso.