A varios segundos de la pole.

Solo unos pocos meses después de que comenzara el mundial de MotoGP en Catar, llega a Nintendo Switch, al tiempo que al resto de consolas y PC, MotoGP 18, el último juego de Milestone, una compañía centrada en el género de la velocidad que desde hace ya un tiempo viene haciendo cierto aquello de que quien mucho abarca, poco aprieta.

Demasiada rueda

MotoGP 18 es la enésima entrega anual de una licencia que ha ido cambiando de manos hasta llegar, o volver el año pasado, mejor dicho, a la compañía milanesa Milestone, la cual lleva en esto de la velocidad más de dos décadas y que tiene entre su haber grandes títulos de motociclismo como los SBK.

Recientemente ha lanzado en Nintendo Switch los juegos MXGP3 y Monster Energy Supercross, 2 licencias basadas igualmente en el deporte a dos ruedas que llegaron a la consola atestiguando, primero, que la desarrolladora italiana tiene demasiados juegos entre manos y ha dejado lo de innovar para otras, y segundo, que la consola de Nintendo merece un trato distinto (peor) con respecto a Xbox One, PlayStation 4 y PC. Y la cosa sigue igual, nos tememos.

Sin embargo, MotoGP 18 en Switch no es tan desastroso como los juegos ya citados, sino que llega ofreciendo un buen puñado de modos, aunque se ha dejado aparcado en boxes uno esencial, el online, y tampoco se ha cuidado en otros aspectos de menor calado pero que denotan una falta de confianza en el producto, tanto por parte de los creadores como de los editores. Pero eso sí, a precio completo, no vaya a ser.

Buen trayecto

Dejemos, por ahora, los patinazos de esta entrega en la consola híbrida de Nintendo y centrémonos en todo lo bueno que tiene para los amantes tanto de la categoría reina MotoGP como para quienes gusten de bajar de cilindrada, ya sea en Moto2, Moto3 o incluso la Red Bull MotoGP Rookies Cup.

Porque si por algo destaca esta entrega es por las numerosas licencias a las que podremos acceder desde un primer momento, pero que mostrarán todo su potencial en su renovado modo Trayectoria, un modo que nos propone crear a nuestro propio piloto en uno de los editores más parcos que hayamos visto nunca, empezar desde lo más bajo, con una KTM RC 250 R (ni tan mal) e ir ascendiendo poco a poco, ganando fama, seguidores, patrocinadores y la posibilidad de ascender de categoría, lo que también traerá consigo más responsabilidades.

En la Rookies Cup nos limitaremos a conducir, intentando hacerlo lo mejor posible no solo para ganar seguidores, lo que dará lugar a unas ofertas u otras, sino también para ganar puntos de experiencia que harán que poco a poco mejoremos la posición de pilotaje sobre la moto, la gestión de los frenos, el control de la aceleración y el tan importante ángulo de inclinación del piloto.

Si todo marcha bien, al acabar la temporada en la Rookies Cup algún equipo se pondrá en contacto con nosotros para ascendernos de categoría, o, si ha marchado mal, puede que nuestro equipo nos dé la patada.

En Moto2 es donde comienza lo bueno, ya que ahora, además de pilotar, habrá objetivos a cumplir, normalmente acabar en una determinada posición.

Si contentamos al equipo pasaremos de ser segundo a primer piloto, lo que significa estar en línea directa con el jefe de mecánicos, el cual escuchará nuestras recomendaciones sobre qué mejorar en la moto y, si tenemos los puntos de prestigio suficientes, las habilitará para el siguiente Gran Premio.

Las áreas de desarrollo de la moto incluyen el motor, los frenos, la suspensión, el chasis y la aerodinámica; y a su vez, dentro de cada una de ellas, habrá varios aspectos a mejorar, como la tracción y la potencia en el caso del motor.

Decidir qué mejorar de la moto a la par que mejoramos nosotros en nuestro estilo de conducción es, sin duda, uno de los puntos fuertes de MotoGP 18. Si sois amantes de este deporte sabréis que a veces decidir qué desarrollar y qué no puede ser complicado, aunque muchas veces dependerá de cómo conduzcáis.

El resto de modos locales

Y no locales, porque no hay de otro estilo.

MotoGP 18 en Nintendo Switch se olvida de cualquier signo de los modos en línea que sí están disponibles en otros sistemas y centra sus esfuerzos en el ámbito local, habiendo sustituido el jugar contra corredores de otras partes del globo con un llamado Modo local donde, como si de una red LAN se tratase, cada participante deberá contar con su copia del juego y su consola Nintendo Switch.

Dudamos de que lo uséis alguna vez.

El resto se engloban bajo la categoría de Modos rápidos, donde encontramos:

  • Tutoriales: Muy bien organizados y básicos si hace tiempo que no jugamos a un juego de esta índole. Aquí aprenderéis el manejo básico de la moto y además os haréis una idea aproximada de si, por ahora, es mejor que juguéis con todas las ayudas activadas, solo algunas en Semi Pro, o todas desactivadas en Pro.
  • Gran Premio: Consiste en un fin de semana completo, si queremos, ya que podemos elegir jugar solo la carrera, la carrera más una clasificatoria o todos los eventos, lo que incluye las sesiones de prueba, de clasificación, warm up y carrera. Aquí habrá que elegir piloto y pista, condiciones de la carrera y dificultad de los adversarios.
  • Contrarreloj: Rápido e ideal para aprendernos el trazado. Nuestro objetivo será el de superar el mejor tiempo y hacernos con la vuelta rápida.
  • Campeonato: El más completo de los Modos rápidos. En él completaremos los 19 grandes premios que comprenden esta temporada; o, si así lo preferimos, también existirá la posibilidad de crear nuestro campeonato personalizado eligiendo los circuitos en los que competir (nosotros creamos una especie de Spanish Season con los grandes premios que tienen lugar en Jerez, Cataluña, Aragón y Valencia).

Unreal Engine pare bien y para mal

La serie MotoGP se jacta de usar por primera vez el Unreal Engine 4, algo que, por otra parte y gracias a la escalabilidad de dicho motor, ha propiciado que podamos verlo en Switch a la vez que en el resto de consolas.

Esto, que tiene este hecho como gran virtud, pronto se traduce en que veremos un juego que funciona de manera más o menos estable a base de bajar las especificaciones y poco más, ya que aquí la optimización brilla por su ausencia.

Empezamos a comprobar que las third parties, en su vorágine, no miman tanto los juegos como estamos acostumbrados los nintenderos. Es el precio a pagar por poder disfrutar de sus títulos.

Sin embargo, MotoGP 18 en Nintendo Switch no se ve nada mal, siempre que juguemos en modo dock. En este modo las motos lucirán bien, cargadas de detalles, aunque algunas pegatinas aparecerán algo pixeladas en pantalla.

Sobre el asfalto, ciertos detalles se han visto sacrificados, como algunos efectos de luz y sombreado que a veces consiguen una sensación curiosa al parecer que las motos flotan sobre la pista, pero, por suerte, esto no se refleja en la jugabilidad, muy cuidada.

Es algo que choca frontalmente con las pistas en mojado o con lluvia, ya que aquí sí se ha tenido cuidado al trasladar esta inclemencia meteorológica a pantalla, haciendo que bajo estas condiciones el juego luzca de maravilla, aunque se controle peor la moto. Ojo, peor porque está mojado, pero el efecto aquaplaning está asombrosamente bien logrado, mejor que en cualquier otro juego de motos, posiblemente.

En portátil es donde realmente la cosa se viene abajo.

Sí, estamos ante el mismo juego, pero resulta difícil creerlo. Si ya de por sí se habían hecho algunos sacrificios, ahora, a la resolución y a la nitidez se les ha dado muerte sin concesión alguna.

No es cuestión de la carga gráfica soportada, sino de las ganas del equipo por optimizar su juego, y aquí han puesto pocas.

La música por su parte es la típica de esta clase de juegos, lo que equivale a decir que, si pasa desapercibida, mejor.

Los efectos de sonido están más cuidados, notando perfectamente los cambios de cilindrada y rugiendo furiosamente en la salida y cuando nos encontramos varios en grupo en una curva.

El comentarista está en español, pero no os lo perdáis, porque, mientras en otros sistemas es español de España, de hecho, comenta el inconfundible Ernest Riveras, en Switch la locución es en español de América.

Es como si la distribuidora, Bandai Namco, hubiera traído a España la misma versión que a los países de habla hispana americanos aprovechando que Nintendo Switch es region free.

Además, es algo que siguen sin actualizar, como un texto explicativo que aparece en portugués, pese a que son conscientes de ello como hemos podido saber tras ponernos en contacto.

A ralentí

MotoGP 18 es una nueva muestra de buen juego, mal port. Al juego base, no obstante, le fallan algunos aspectos como poder elegir más opciones que lo acerquen a la simulación, y tampoco la dificultad está bien medida, pero tiene muy buenos mimbres.

Cuenta con varias cámaras, modo foto, licencias de varias categorías, todos los circuitos del mundial y el más que extenso modo trayectoria, y a los mandos tenemos poco que objetar.

Divierte y dominarlo nos costará un buen puñado de horas, pero lo de no poder jugar online y lo mal que se ve en portátil (aunque no es injugable) le resta varios puntos, además de lo del comentarista y otros puntos que no se han pulido en esta versión, relegándola al último puesto en caso de que podáis elegir.

Si finalmente os decantáis por el juego en Switch, tampoco os habréis equivocado. Es muy gratificante una vez dominamos la inercia de la moto y lo de mejorar junto a nuestro piloto (aumentar sus atributos de pilotaje) es un puntazo.

Si viene capado en opciones debería venir capado en precio, ¿no? Pues no, 60 € cuesta vía eShop. Es como para pensárselo.