Otra vuelta a los años 80 y sus juegos con dificultades endiabladas.

Cast of the Seven Godsends es un juego con marcado estilo retro, desarrollado por Merge Games, que busca emular las experiencias de los clásicos de Capcom Mega Man y Ghost’n Goblins. Ambos juegos tienen en común su endiablada dificultad y, precisamente, ese es el punto más destacado del juego que tenemos entre manos.

Revivido por los dioses de los años 80

Como aquellos juegos, Cast of The Seven Godsends se puede enmarcar en una especie de mini género llamado run and gun, que consiste en sobrevivir por un nivel de plataformas mientras disparas o atacas a cualquier enemigo que se te cruza. Como en Ghost’n Goblins, tu medidor de vida es la cantidad de armadura que llevas encima y, cuando vas en calzoncillos y te golpean, mueres.

En el juego manejamos a Kandar, un redivivo que ha de embarcarse en una aventura para rescatar a su hijo, capturado por el emperador Zaraaima, tu asesino. Tu resurrección se produce gracias al favor de los siete dioses, que te ayudarán en tu aventura prestándote sus poderes.

Así pues, cuando tengamos la armadura completa, podremos desbloquear un orbe que nos permita transformarnos en uno de los dioses al azar, lo cual nos otorgará una gran ventaja frente a los enemigos. El problema es que no contará como un nivel de armadura más, sino que suplantará a la que ya teníamos (lo cual es poco lógico, pero es lo mismo que pasaba en el primer Super Mario Bros. cuando ingerías la flor).

La cruz de Cast of the Seven Godsends

Por desgracia, se trata de un juego muy difícil por dos motivos. Primero, está diseñado para emular a Ghost’n Goblins, por lo que ha de ser endiabladamente difícil. Segundo, el control es tosco y ortopédico, no pudiéndose, por ejemplo, saltar y moverse a la vez. El sistema de colisiones de los escenarios es extraño, aparte de que los niveles están diseñados de forma tosca y descuidada. Por si fuera poco, la dificultad está realmente mal calibrada, enfrentándote a momentos desesperantes casi desde el principio del juego, sin que te haya dado tiempo a entender cómo funcionan los controles y mucho menos cómo es la extraña (y mal implementada) mecánica de las invocaciones.

Las armas están mal calibradas. Con decir que la primer arma que obtienes probablemente sea de las mejores del juego y que no puedes elegir el arma una vez consigues una nueva es suficiente para hacernos una idea del despropósito del planteamiento de Cast of the Seven Godsends.

Tampoco se salva en los apartados ajenos a la jugabilidad. Estamos ante un juego que parece diseñado por estudiantes de universidad para divertirse mientras estudian para los exámenes finales. Los gráficos son graciosos, pero a la vez muy cutres en las animaciones. La música no está mal, pero al poco tiempo se vuelve monótona. Los escenarios son variados y, probablemente sean lo que más destaque. La historia es una acumulación de cliché tras cliché que vale la pena ignorar por completo.

Cast of The Seven Godsends es un bonito homenaje al clásico de Capcom, con muy buenas intenciones y una muy mala realización. Los controles son malos, la presentación es mala, la música es repetitiva y la dificultad es odiosa y está mal calibrada. Parece un juego hecho por aficionados en sus ratos libres, pero se vende al mismo precio que otros de gran calidad. No perdería ni un minuto de mi tiempo en darle una oportunidad.