Desenfunda y prepárate para un duelo a muerte, fruto de la venganza. Enciende la mecha de la ira y de tus bombas.

Un antiguo forajido que cambió sus días de malechor por la vida tranquila de granjero ha perdido a su mujer y su granja a manos de la que antaño fue su banda. Es el momento de cargar tus bombas y atravesar los niveles destruyendo enemigos y obstáculos con el fuego de la venganza. Esta es la premisa de Bombslinger, el nuevo arcade de Mode4.

Enciende la mecha de la aventura

Lo primero en lo que pensamos cuando jugamos a Bombslinger es en la saga Bomberman, un clásico donde los haya, sólo que está vez al estilo del lejano oeste. El juego consiste en un total de cuatro niveles dividos en varias secciones llenas de enemigos y peligros. En el juego vamos derrotando enemigos y ganando experiencia; al subir de nivel podemos elegir mejoras como mayor potencia de fuego, más vida, más bombas…

Bombslinger no es un juego donde podemos guardar nuestro progeso y retomar desde el último punto de guardado, pues se trata de una aventura única, es decir, o lo acabamos de una vez o empezamos desde el principio. Cada vez que comenzamos una partida nueva, la configuración de los niveles cambia, de modo que nunca habrá dos partidas iguales.

Cuidado vaqueros

La lista de enemigos de Bombslinger es amplia y cada uno posee sus características que lo hacen especial. Por un lado, hay rivales humanos, que van desde granjeros que caminan tranquilamente hasta tiradores, brujos que lanzan rayos y se teletrasportan o indios que lanzan su hacha y que resisten bien nuestras bombas. Por otro lado, hay enimigos animales como cabras que nos embisten al vernos o lobos que se lanzan a por nosotros y huyen rápidamente de las bombas.

No sólo hay que enfrentarse a estos enemigos en Bombslinger, sino que también, al final de cada nivel, tenemos que vencer a un jefe, el cual tiene una fuerza colosal. Cada escenario cuenta con dos jefes distintos y la aparición de uno o de otro es como la configuración del nivel, puro azar. Por ejemplo, en el primer nivel puede aparece o una cabra en llamas o un pirómano que se convierte en un tornado de fuego. Sin embargo, en el último nivel sólo hay un único jefe.

¡Desenfunda!

Junto con las bombas, en Bombslinger hay una serie de objetos y armas que nos ayudan a avanzar. Hay armas que consumen espíritu y con las que podemos atacar a distancia, como en el caso del revólver, o dejar trampas, como el cepo. Asimismo, también hay mejoras que nos ayudan a desplazarnos a través de los bloques o con las que podemos patear las bombas. Para conseguir estas mejoras hay varias posibilidades.

A lo largo de los niveles de Bombslinger hay cofres con diversos mecanismo de apertura, como llaves, monedas, etc. Además, al principio de cada partida podemos equipar a nuestro vaquero con objeto que lleva desde el principio. Estos se desbloquean superando retos como derrotar a ciertos jefes o encerrar a un enemigo entre dos bombas. Cuantos más objetos desbloqueamos en el inicio, aumenta la cantidad que podemos equiparnos. No podemos olvidar que siempre podemos entrar a una tienda y comprarlas directamente con el dinero que conseguimos al abrir cofres y derrotar enemigos.

Mejor en compañía

Bombslinger está pensado tanto como para jugar solo como con amigos. Además del modo «aventura», podemos entrar en el modo «batalla»; a nivel local, eso sí. Es posible jugar en este último hasta cuatro jugadores con dos tipos de juego distintos: o bien que el último en pie gane, o bien que el que más muertes anote sea el vencedor.  Además, en ambos modos, podemos conseguir las mejoras comentadas anteriormente destruyendo los bloques del escenario que elijamos.

En conclusión, Bombslinger tiene un sistema de juego basado en un clásico que no falla. El hecho de que cada partida sea única nos hace querer superarnos y tratar de desbloquear todos los objetos para mejorar al máximo. Una opción muy recomenda, tanto para jugar solo o con amigos.