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Análisis de SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom - Rehydrated

En 2003 se lanzó en GameCube y otros sistemas de la generación de las 128 bits SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom, el que con toda seguridad fue el mejor juego de Bob Esponja hasta la fecha. Ahora, 17 años más tarde, el inquilino de la piña de debajo del mar vuelve con una nueva edición de aquel juego a caballo entre el remake y el remaster.

Sigue fresco

SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom – Rehydrated empieza con un plan que sale mal y con Bob Esponja y Patricio pecando de ingenuos; lo normal. Plancton, en su afán por conseguir la receta de la burger cangreburger, ha creado una legión de robots que, sin embargo y contraviniendo la segunda ley de la robótica de Isaac Asimov, han optado por atacar a su creador y a todos los habitantes de Fondo de Bikini. Sin embargo, Bob Esponja y Patricio piensan que esos robots han sido cosa suya (pobres mentes inocentes y llenas de imaginación), por lo que harán lo que esté en su mano (o cualesquiera sean los nombres de sus apéndices) por acabar con la amenaza que se cierne sobre su pequeño mundo.

Comenzará así una aventura que nos volverá a llevar por un buen puñado de lugares conocidos y otros nuevos de Fondo de Bikini y que los fanes de la serie reconocerán al momento, ya que eso es sin duda lo mejor de este juego, lo fiel que es a los dibujos de Nickelodeon llegando incluso a usar a los mismos actores de doblaje en español así como un sinfín de animaciones, especialmente en Bob Esponja, que no parará quieto ni un momento para nuestro deleite.

Esta fidelidad en lo visual y sonoro se traslada a un mundo dividido en zonas temáticas en los que la variedad será una constante. Predominarán el plataformeo y los golpes (en su peor versión, de esos de hacer un ataque circular para acertar a todo quisqui), pero siempre se entremezclarán con partidas a bolos gigantes, puenting y varios juegos tipo puzle que os harán ver que, pese a su colorido y las constantes gracietas, SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom – Rehydrated no es un juego para niños, aunque evidentemente los peques de la casa lo apreciarán en casi todo su esplendor. Casi, porque algunas mecánicas fallan, dejando entrever, quizás demasiado, la herencia de gran parte de los juegos de aquella generación, donde aún algunas físicas estaban implementadas de aquella manera o la cámara no era todo lo buena que podía ser. Ahora, de hecho, se ha optado por añadir una nueva cámara llamada «inteligente» pero que no hará sino ir siempre a nuestra espalda haciéndonos caer innumerables veces por no haber podido calcular correctamente un salto o la trayectoria de alguno de los numerosos y divertidos toboganes. Es un engorro mayor del que podáis pensar porque los checkpoints funcionan mal y, si tenemos la desgracia de ir a parar, por un mal choque o una mala caída, al de inicio de nivel cuando ya estábamos en el final, al morir reapareceremos en el del inicio porque ha sido el último que hemos activado. Por suerte hay unas cajas que harán las veces de teletransporte que os ahorrarán más de un disgusto de este estilo.

Retomando el tema de la variedad, a esta contribuirá de manera muy positiva el hecho de que manejemos no solo a Bob Esponja, sino también a Patricio y a Arenita, contando cada uno de ellos con habilidades únicas, necesarias para conseguir cuantas más espátulas doradas mejor, necesarias para ir abriendo nuevas zonas. No será este sin embargo el único coleccionable del juego ya que también habrá calcetines sucios de Patricio, bien escondidos y casi siempre precedidos de un pequeño reto, y monedas de coral, que servirán para comprar accesos a rutas o minijuegos de otro modo inaccesibles. No acaba de convencer el hecho de que para poder superar alguno de estos minijuegos necesitemos haber conseguido ya algún nuevo poder burbuja, ya que SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom – Rehydrated no es un título que se preste demasiado al backtracking. Es una situación que se dará en parte por la libertad a la hora de escoger a qué zona queremos ir a continuación si tenemos las espátulas necesarias, pero no está del todo bien medido; tampoco las zonas son tan memorables, salvo excepciones, como para querer revisitarlas por un minijuego nuevo.

Manejando la serie

Ya hemos hecho alguna mención a ello, pero es digno de recalcar cómo SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom – Rehydrated logra plasmar de forma tan fidedigna lo que hemos visto una y mil veces en televisión. Todos, pero en especial Bob Esponja, gozan de un número de animaciones apabullante que además acompañan de toda suerte de efectos de sonido que, a la larga, pueden llegar a cansar.

Otro tanto pasa con los escenarios, con zonas que reconoceréis de un plumazo y otras nuevas (bueno, nuevas, de 2003) que siempre hemos querido visitar como el interior de la guarida de Tritonman y Chico Percebe. El nivel no es igual de alto en todas las zonas, pero tampoco baja demasiado en las menos memorables. La mayoría de ellas están asimismo coronadas por un jefe de final de nivel que contará con mecánicas para vencerle demasiado sencillas por norma. Cuando salió el original se tomaban pocos riesgos a este respecto y así han seguido.

¿Lo peor? La resolución y una distancia de dibujo inferior a la de otras versiones. Ya decíamos que estábamos a medio camino entre un remaster y un remake pues se han añadido pequeñas mejoras, y no tan pequeñas como modos multijugador donde manejar a aún más personajes tanto en línea como de manera local o un nuevo jefe final eliminado del original, pero otras cosas se han dejado casi igual. Sí es verdad que el juego ha ganado muchísimo en color y elementos del escenario, especialmente vegetación, pero en Nintendo Switch veréis cómo hay texturas que tardan en cargarse, especialmente en las cinemáticas, y cómo algunos elementos aparecen únicamente cuando nos acercamos. Aunque lo que más llama la atención es el hecho de que al jugar en el televisor pareciera que estamos viendo la misma versión que jugando en portátil pero a mayor tamaño, que no resolución. Esto en parte se solucionó con un parche de día 1 pero el problema sigue ahí, aunque nunca es tan evidente como para llegar a molestar realmente. Claro, a mayor tamaño del televisor, mayor serán estos píxeles.

No empañan estos pequeños lastres visuales el hecho de que estemos ante un buen juego al que, tenedlo presente, se le notan los años en las plataformas y en lo cerrado de sus, por otra parte, aparentemente amplios escenarios. Por suerte, SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom – Rehydrated tiene otras cualidades que a día de hoy son raras de ver, como una variedad deslumbrante de situaciones (no siempre acompaña del todo la jugabilidad), animaciones a porrillo y el mismo humor de la serie de animación.

Resumen
Sigue siendo el mejor juego de Bob Esponja y un plataformas muy recomendable para cualquiera, pero hay que saber perdonarle defectos agravados con la edad y algunos temas visuales.
7
Bueno
Escrito por
Señor Bichos para ti.

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3 0
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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Marcos Catalán hace 1 semana, 6 días.

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