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Análisis de One Piece: Pirate Warriors 4

Si hay una obra dentro del mundo del manga y el anime que junto a Dragon Ball cuenta con innumerables videojuegos, esa es One Piece. Las aventuras de Monkey D. Luffy y su tripulación han protagonizado una gran cantidad de títulos, siendo la saga Pirate Warriors la más destacada. Así pues, la Banda de los Sombrero de Paja abordan Nintendo Switch de nuevo con su última entrega: One Piece: Pirate Warriors 4, que vuelve a estar a cargo de Omega Force para ofrecer otra experiencia musou.

Es hora de navegar hacía El País de Wano

En esta cuarta entrega, como viene siendo habitual en estos títulos, se encarga de adaptar los arcos argumentales más recientes de la serie. En este caso, el modo historia recoge los sucesos vividos en Whole Cake Island y en El País de Wano, siendo esta última una saga con un argumento totalmente creado para la ocasión. Esta decisión se ha llevado a cabo por el simple motivo de que, tanto en el anime, como en el manga, todavía no ha finalizado esta parte y sigue actualmente desarrollándose.

Por supuesto, la cosa no solo se queda ahí, ya que nuestro recorrido por el Diario Dramático, que es así como se llama el modo historia, comienza en Alabasta, continuando con los sucesos de Water 7 y Enies Lobby, Sabaody, Marineford, entre otras. Esto por un lado es positivo, ya que se vuelven a revivir grandes momentos, pero por otro lado, también nos ha dejado muy fríos al respecto.

Kaido de las Bestias sigue igual de temible que en el manga y anime.

Esas sensaciones negativas se deben a qué hay ciertos arcos argumentales como Skypea, Thriller Bark, Impel Down o la Isla de los Gyojin que se han omitido por completo. Esto nos ha parecido decepcionante por el hecho de que en su anterior entrega, One Piece: Pirate Warriors 3, recogía estos sucesos en su modo historia. Aquí por desgracia se han visto recortados, al igual que un buen puñado de personajes como pueden ser Enel, Gecko Moria o incluso algunos más recientes como Cracker, que tiene relevancia en sagas actuales.

Guantazos en una nueva marcha

En el aspecto jugable, sí que se ha llevado a cabo un gran salto, especialmente en los combates. En esta entrega Omega Force se ha esmerado en un sistema que deja de lado el aporrear botones e invita a que el jugador pueda encadenar combos de diferentes maneras, ya sea de manera terrestre o aérea. Para ello, contamos con la posibilidad de personalizar a nuestro personaje eligiendo cuatro movimientos especiales entre los disponibles, que cuentan desde potentes golpes, hasta transformaciones y aumento de características. Esto nos ha gustado mucho no solo por la personalización, sino también porque está muy bien implementado, ya que, no podemos de abusar de estos movimientos y tendremos que recargarlos a base de golpes contra nuestros enemigos.

El enfrentamiento contra Crocodile siempre presente.

Otro punto a tener en cuenta en One Piece: Pirate Warriors 4 son los personajes. Si bien hemos dicho que nos ha decepcionado el recorte de algunos personajes vistos en entregas anteriores, la plantilla de este cuarto título es amplia. Contamos con 40 personajes, con grandes incorporaciones que van desde el Germa 66, pasando por Katakuri, Carrot e incluso los gigantescos y poderosos Kaido y Big Mom. Cada uno de los personajes del juego están recreados a la perfección no solo por sus técnicas, sino por el tamaño -siendo los gigantes autenticas bestias- y sobre todo, por la manera de luchar de cada uno de ellos, que cuentan con diferencias claras dentro del campo de batalla.

Menos estratégico que nunca

Por desgracia, todo este genial sistema de combate se ve acompañado de un diseño de niveles que ha perdido fuelle y tiene menos estrategia que sus antecesores. En este sentido, los objetivos a cumplir en cada una de las misiones no se suelen centrar en la captura y la defensa de territorios, una de las identidades del género musou que la saga siempre ha manejado muy bien. En este caso, se manejan más situaciones donde debemos de ir de un punto a otro, arrasar con los enemigos u combatir contra jefes finales, teniendo pocas alternativas y repitiendo un esquema jugable de manera constante.

La cámara por el contrario tampoco ayuda a que la experiencia sea lo mejor posible. Siendo un título muy enfocado a la acción, la cámara en muchas ocasiones se pierde, ya sea en terrenos exteriores o interiores. Es muy habitual que a lo largo de la aventura tengamos que dominar la cámara y recolocarla cada dos por tres por la incapacidad de seguir todo lo que ocurre en pantalla.

Un port ideado por el mismo Gobierno Mundial

Las comparaciones suelen ser odiosas, pero volvemos a comparar el título con su antecesor. Esta vez, no por contenido, sino por la adaptación a Nintendo Switch. Por desgracia, la cuarta entrega de la serie ofrece una adaptación que en el apartado visual deja bastante que desear. En Pirate Warriors 4 pasamos de los 720p vistos en modo portátil en One Piece: Pirate Warriors 3 Deluxe Edition a los 480p de esta última aventura, con texturas borrosas que no son dignas de la máquina. La adaptación vista en la consola de la Gran N decepciona en este aspecto, con problemas técnicos como la aparición de popping.

Pese a todo esto, no hemos tenido problemas en rendimiento con la cantidad de enemigo que es capaz de manejar, pero sí que nos hemos visto decepcionados por el conjunto global, que como decimos, esta por debajo de lo que ya hemos visto de Luffy y compañía en la consola híbrida.

La búsqueda del One Piece no termina aquí

No lo vamos a negar, One Piece: Pirate Warriors 4 nos ha parecido decepcionante. Como fans de la obra de Eiichiro Oda y de la saga Pirate Warriors, esta última entrega se nos queda corta en cuanto a contenido por sus recortes. En esta ocasión nos encontramos con menos arcos argumentales, personajes ya vistos en la plantilla que han desaparecido y que es posible que vuelvan en modo de DLC y sobretodo, bajón en el diseño de niveles y una versión en Nintendo Switch muuuy mejorable.

Incluso nos ha parecido mejorable ver como solo Luffy cuenta con la apariencia correspondiente a la saga en la que estamos jugando y no el resto de los Sombrero de Paja. Esto es algo que ya ocurría en los anteriores juegos y que por desgracia, sigue siendo así, dando de lado a una mayor fidelidad que por ejemplo en otros juegos de manga y anime como My Hero One’s Justice 2 sí se puede encontrar.

Por supuesto, no todo va a ser malo, ya que estamos ante uno de los musous más divertidos de jugar y con un sistema de combate que nos ha parecido genial por sus posibilidades. Además de una plantilla de personajes que por movimientos y maneras de jugar, está muy bien planteada, siendo estos los puntos a tener en cuenta para contruir un futuro One Piece: Pirate Warriors 5 que tome lo mejor de esta entrega y la ambición de la tercera.

Resumen
One Piece: Pirate Warriors 4 es un videojuego que gustará a los fans por el material que recoge proveniente de los arcos argumentales actuales más actuales como Whole Cake y El País de Wano, pero que también, decepcionará al fan de la saga Pirate Warriors por su menor ambición comparado con su antecesor, los recortes más que evidentes y sobretodo, por una adaptación muuy mejorable a Nintendo Switch
7
Bueno
Escrito por
En ocasiones suelo programar o por el contrario, me pierdo por Hyrule o navego rumbo a Laugh Tale. Soy de los que sigue esperando el regreso de F-Zero y Golden Sun.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Sergio Barragán hace 1 mes, 3 semanas.

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