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Análisis de Kunai

Kunai es un juego desarrollado por TurtleBlaze y distribuido por The Arcade Crew que, bajo una estética píxel art, presenta una aventura a la manera de los metroidvania, sin perder su propia personalidad. Sorprendentemente bueno, adéntrate en esta reseña para conocer por qué.

Hollow Kight + Spiderman + Tenchu

Kunai es todo eso y más. Recoge de cada uno de ellos una pequeña parte para fraguar así su intensa personalidad. En Kunai, tras una introducción casi metafórica, asumimos el rol de Tabby, una tableta que despierta en un mundo regido por computadoras, donde una inteligencia artificial malvada (y roja) ha tomado el control de asi todos los ordenadores y sumido el mundo en el caos, poniendo en riesgo la pervivencia de la humanidad. Solo un pequeño grupo de computadoras (azules) consiguen resistir y depositan en Tabby su esperanza para derrotar a la malvada inteligencia artificial, que por cierto se llama Lemonkus.

Tabby entonces ha de deambular por un mundo ajado, como el recipiente de Hollow Knight, mejorando sus habilidades y desbloqueando nuevas zonas a las que acceder, mientras pedacitos de historia se plasman ante nuestros ojos, ya sea con el avance de la trama o con el propio diseño de los escenarios. Contamos con una serie de herramientas ninja (porque nuestra tableta es una tableta ninja, no preguntes por qué, debía de gustarles la saga Tenchu a los desarrolladores) como una katana que absorbe energía (el equivalente a la vida), unos kunai (que en realidad son garfios), un shuriken, etc. Así como diversas habilidades como el doble salto.

El kunai, la segunda de las herramientas y la que da nombre al juego, es especialmente útil ya que lejos de ser un cuchillo arrojadizo se comporta más bien como un garfio. Y tenemos dos, uno para el gatillo derecho y otro para el izquierdo, que representan también la dirección en la que son lanzados (siempre describiendo un ángulo de 45 grados). Con los kunai podemos engancharnos de las paredes a velocidades asombrosas, como si fuéramos Spiderman, y es sin duda el mayor atractivo del juego en cuanto a diseño. Es increíblemente divertido recorrer los escenarios con Tabby y sus kunai.

La tableta ninja

Por otro lado, el combate con la Katana (y con los otros objetos) es muy interesante, ya que las armas hacen que Tabby se desplace, lo que nos obliga a ser estratégicos en la colocación. No es que sea difícil, pero sí es dinámico y requiere atención. No basta con pulsar los botones a lo loco, hay que saber también dónde pulsarlos. Además, podemos desbloquear una habilidad que nos permite realizar cortes con teletransporte, muy chulos a nivel visual y muy útiles dentro del juego. Aparte, con la katana podemos desviar misiles y devolvérselos al enemigo. Si eso no mola, no sé qué otra cosa puede hacerlo.

Las otras herramientas (shuriken, fusiles y lanzacohetes) no están, en realidad, tan logradas porque no se complementan muy bien. ¿Quién va a querer usar un mísero shuriken paralizador cuando puede lanzar un cohete destructor? Sirven, eso sí, para explorar el mundo y abren diferentes zonas, pero a nivel jugable no aportan mucho. Tanto es así, que si no estuvieran no las echaríamos de menos. No os preocupéis, porque tampoco rompen la jugabilidad ni hacen que el juego sea peor.

En el juego podemos acceder a una tienda a través de los puntos wifi que nos permite comprar mejoras tanto para Tabby como para sus herramientas. No son muchas, pero desbloquean habilidades interesantes que pueden inclinar la balanza a nuestro favor. Aparte, también hay otros NPCs que pueden ofrecernos habilidades, herramientas o mejoras, aunque estos suelen estar en sitios más específicos y hay que buscarlos por el mapa.

Un poco de píxel art a lo Shovel Knight

La apuesta estética de Kunai es píxel art en todos los sentidos, pero píxel art del bueno, como Shovel Knight. Esto lo notamos no solo por los gráficos, que son simples pero muy expresivos y eficaces, sino también por la música, que apuesta por un chip tune con una producción moderna encubierta, dejándonos grandes temas que encajan a la perfección tanto con lo visual como con lo narrativo del juego.

Igual en las capturas de pantalla no lo parece, pero esta estética es clave también en la jugabilidad, ya que permite que permite que las herramientas ninja funcionen a la perfección sin que chirríe nada, a pesar de que su manejo es extremadamente sencillo. También parece haber facilitado a los desarrolladores centrarse en la parte jugable. La elección de colores, por otro lado, es muy sencilla y puede parecer escasa, pero en realidad tiene la función de enfatizar la historia, especialmente con el uso del rojo, para los enemigos, y el azul.

Ojalá todos los juegos de píxel art cuidaran tanto los detalles como lo hace Kunai. Realmente, la estética forma parte del diseño jugable y no se siente como un compromiso técnico, sino que funciona de forma orgánica y equilibrada. Se trata de un juego fantástico con algún que otro error que lo aleja del sobresaliente.

Las pequeñas taras de esa gema llamada Kunai

Puntualmente encontramos picos de dificultad y, sobre todo, situaciones algo pesadas. Recuerdo un jefe que consta de 5 fases, siendo las 4 primeras prácticamente iguales, no muy difíciles de superar pero que requieren cierta inversión de tiempo. Sin embargo, cuando llegas a la quinta, mueres de un golpe y encima hay problemas con el ángulo de visión, con lo que es fácil dar algún tropiezo y tener que repetir las 5 fases otra vez. Por otro lado, las herramientas quedan un poco como pegote y, aunque el juego intenta ocultarlo, Kunai es muy lineal. El problema de esta linealidad es que no siempre está claro dónde hay que ir, y no hay caminos alternativos que justifiquen deambular por ahí (como sí ocurre en otros juegos del género como Hollow Knight).

Pero, como ya decimos, estos fallos son de poca importancia y no empañan el resultado final de Kunai. Sus virtudes justifican que su precio sea tan elevado (sobre los 17 euros) y, si te gustan los juegos de tipo Metroidvania, Kunai no debería faltar en tu colección. No llega al nivel de los mejores exponentes, como Hollow Knight, pero sí es capaz de mirarlos sin avergonzarse de nada. TurtleBlaze (y The Arcade Crew) ha hecho un trabajo digo de elogio.

Resumen
Un juego sorprendente, a la altura de los grandes del género y que no decepcionará a quienes busquen nuevas aventuras. No te dejes engañar por su inocente estética Píxel Art, Kunai es un juego que merece la pena.
8.5
Notable
Escrito por
Compositor, aficionado a los videojuegos y colaborador en Revogamers desde casi sus inicios. Mi tarea en la web es coordinar análisis, impresiones y artículos, así como ejercer de redactor y procurar que haya contenido todos los días.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Arturo Albero hace 1 mes, 1 semana.

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