Granjero busca jugador.

Harvest Moon 64 nunca llegó a nuestras tierras, quedando relegado a los territorios americano y japonés, sin embargo ahora, gracias a la CV de Wii U, podemos disfrutar de este interesante título de Natsume y Victor Interactive Software para la 64 bits de Nintendo (¿o era Natume?).

Arar

Harvest Moon 64 vio la luz por primera vez a principios de 1999 y tardó casi un año en llegar a América. Por aquel entonces Nintendo 64 ya contaba con varios títulos de mucho calado a sus espaldas, pero ninguno de esta índole (el Animal Crossing de la máquina, conocido como Animal Forest, llegó varios años más tarde). No era el caso de Super Nintendo, donde nació la saga Story of Seasons, de la que este Harvest Moon 64 forma parte.

Se trataba, como en el juego que nos ocupa, de un RPG/simulador de granja donde debíamos sacar adelante, con el sudor producido por nuestro esfuerzo, la granja de la familia, y poco o muy poco cambió con el salto de plataforma más allá de en lo visual.

Harvest Moon 64 sigue el mismo esquema en el cual heredaremos la granja de nuestro abuelo, la cual deberemos, primero acondicionar y luego lograr que nos dé beneficios, todo ello trabajando de sol a sol, aunque siempre habrá sitio para el esparcimiento, si nos lo podemos permitir, claro está.

Este juego va de producir para vender, básicamente, para así poder comprar nuevas herramientas para poder plantar más, regar más rápido y recolectar más eficientemente, lo que acaba traduciéndose en más beneficios y menos esfuerzos, lo que te dejará tiempo libre para acudir a los numerosos festivales que tendrán lugar en el pueblo y que sirven para romper la monotonía del día a día, para practicar algo de hípica y otras actividades (muy básico todo) o incluso para casarte con alguna de las lozanas polluelas que pululan por la villa, todas en edad casamentera, para nuestra suerte.

Sembrar

Empecemos por lo principal, que es aprender a jugar. Harvest Moon 64 es realmente muy sencillo y el que esté en inglés no es realmente un problema a la hora de avanzar en la tarea principal del juego, que no es otra que la de ocuparnos de la granja propiamente dicha (animales y siembra).

Así las cosas, en el menú de inicio tenemos 2 opciones: un pequeño tutorial con buena parte de lo que podremos hacer y el botón Jugar, el que nos interesa.

La introducción del juego nos viene a decir que nuestro abuelo nos ha dejado en herencia 300 monedas y una granja llena de nada salvo rocas y malas hierbas y, si queremos salir adelante, no nos quedará otra que ponernos a trabajar, empezando por acondicionar el terreno y, aprovechando que el pueblo está al lado, pasarnos de vez en cuando para comprar semillas, nuevas herramientas o animales. Incluso podremos simplemente entretenernos en el propio paseo, porque también podremos tomarnos algún día de asueto, no todo iba a ser trabajar.

Uno de los principales problemas de Harvest Moon 64 es que, por su propia naturaleza, su arranque es muy lento, y hasta que no hayan pasado unos cuantos días en el juego (vuelan, hay que medir bien las horas), no haremos otra cosa que limpiar, dormir y comer, limpiar, dormir y comer. Bueno, eso y ver cómo viene el intermediario de turno cada tarde y se va con las manos vacías, hasta que, por fin, la cosecha da sus primeros frutos.

Para cuando eso pase y el dinero ya no sea un problema, podremos por fin disfrutar del juego. Además, ya habremos aprendido que no podemos pisar las verduras y hortalizas ya crecidas, que los animales y nosotros podemos enfermar, que el ganado conlleva más cuidados de los que parece (habrá gallinas, ovejas y vacas) o que no todo el mapa se limita al pueblo, la granja y el rancho, también hay una montaña y una mina, lugares que os recomendamos tener en cuenta a lo largo de vuestra aventura.

También podemos tener mascotas, aunque no hay mucho margen: un perro que nos acompaña desde el inicio y al que no hay ni que alimentar y un caballo con el que, esta vez sí, deberemos hacer buenas migas para que nos ayude a cargar mercancía y, además, nos deje que lo montemos para así desplazarnos más rápidamente o para poder competir en alguna carrera (donde también podremos apostar, por cierto).

Cabe mencionar que los controles son sumamente simples pero que se abusa demasiado del botón Start. Cada vez que queramos cambiar de herramienta o de objeto con el que realizar alguna acción, tendremos que pasar por el menú. Con lo fácil que habría sido asignar un scrolling lateral de objetos a los botones C del mando, ya que solo los usamos para silbar al perro o al caballo (un poco en la línea de Monster Hunter).

Recolectar

Harvest Moon 64 es un juego más cuco que bonito. Su diseño es simpático pero deja mucho que desear en la parte gráfica, que no es algo que moleste especialmente en un juego así pero que, de haber estado más cuidado, lo habríamos agradecido. Tampoco ayuda la poca variedad de escenarios ni la paleta elegida para dar vida a estos.

Básicamente parece un juego de la última época de Super Nintendo con algún adorno en forma de objeto 3D. Los sprites de personajes, animales y plantas son en 2D y cuentan con muy pocas animaciones con, además, pocos cuadros de animación cada una de ellas, pero, eso sí, algunas son bastante divertidas, acorde con el estilo visual.

El sonido es el otro gran perjudicado en esta ocasión, con melodías que al principio pueden parecernos alegres y vivarachas pero que, cuando llevemos unas cuantas horas oyéndolas en loop, harán que queramos poner el mute al juego.

Tampoco se puede decir demasiado bueno de los efectos de sonido, de baja calidad incluso para la época.

Y, por desgracia para quienes, como es el caso, lo esperaban con ganas, el control, como lo anterior, también falla. Es un juego que se desarrolla en vista isométrica y donde solo podemos movernos en 8 direcciones pero donde no podemos usar la cruceta.

Esto no sería tan malo si la jugabilidad fuera más permisiva, pero no será raro ver cómo nuestro personaje pega tajos al aire teniendo la mala hierba a escasos centímetros. Este detalle pueril es muy importante ya que cada acción nos cansará, haciendo que nuestro periodo productivo se vea drásticamente acortado si no tenemos cuidado de apuntar bien, pero que muy bien.

Desgranado

Nos hubiera gustado que Harvest Moon 64 fuera más de lo que es pero no ha sido el caso.

Suele pasar con aquellos juegos que solo pudiste ver desde la lejanía en su tiempo, que cuando los juegas descubres que no brillaban con tanta fuerza.

Harvest Moon 64 no deja de ser un producto entretenido que, quizás en su época, habría jugado gustoso, pero hoy por hoy sus defectos se han hecho más que evidentes.

Sigue teniendo, no obstante, una pizca de magia que no podemos pasar por alto, un algo que nos invita a volver a él. Quizá sea su estética, lo desenfadado de sus personajes o que, por suerte, el núcleo de su base de juego no es tedioso. Esperemos que no sea una sensación que se acabe evaporando al poco tiempo.