La muerte sí es de color de rosa.

La eShop de Nintendo Switch acaba de recibir el juego musical Just Shapes & Beats, un fantástico y exigente título donde lo importante no será seguir el ritmo, sino sobrevivir.

¡Son colorformas!

Como su propio nombre muy bien indica, Just Shapes & Beats va de formas y música, concretamente de evitar morir aplastados, acribillados, quemados, apaleados y lo que se os ocurra mientras suena una canción chiptune o electrónica y todo se mueve a su son.

Así veremos cómo triángulos, círculos, cuadrados pentágonos y demás figuras geométricas planas van tratando de acabar con nosotros siguiendo los marcados beats.

El desarrollo de las fases es muy sencillo (también adictivo y difícil) y se basa en que deberemos mantener nuestro pequeño cuadrado (si somos un solo jugador) a salvo mientras infinidad de trampas bailan a nuestro alrededor, desde pequeños píxeles que actúan como metralla hasta grandes círculos que hacen las veces de onda expansiva pasando por triángulos que parecen naves de un simplificado R-Type o por sinuosas serpientes formadas a raíz de la unión de varios cuadrados.

Es un auténtico gustazo para la vista comprobar cómo sus creadores, Berzerk Studio, se han devanado los sesos para, como decimos, usando solo formas básicas, representar en pantalla infinidad de situaciones y hacerlo con total y estiloso éxito.

En Just Shapes & Beats tan pronto nos encontraremos en mitad de un océano recreado con ondas de audio como nos veremos rodeados por unas mortalmente rítmicas y eficientes barras de sonido, entre otras muchas circunstancias.

Así, lo que a muchos os parecerá en principio un juego musical, se tornará a los pocos segundos a algo mucho más parecido a Gradius que a cualquier otra cosa, salvo por la diferencia de que aquí en vez de atacar debemos huir.

Apunta y… ¡huye!

Just Shapes & Beats está plagado de trampas y enemigos, incluso hay jefes finales, pero, aunque nos pese, lo máximo que podremos hacer será tratar de evitarlos a toda costa ya que solo pueden golpearnos 3 veces por fase entre checkpoint y checkpoint (alguna más si activamos el modo casual), y bastante tendremos con ello.

Pero tranquilos, porque no solo habrá que usar el joystick izquierdo, sino que también contaremos con un rápido movimiento evasivo o dash que habrá que dominar ya que será la llave para salir airosos cuando nos veamos rodeados, lo que sucederá con más frecuencia de la que nos gustaría.

Así, esquiva que te esquiva, recorreremos los 34 niveles que componen el juego de los cuales solo unos cuantos conforman su interesante modo historia.

En este modo para un jugador nos moveremos por un mapa, casilla a casilla, hasta llegar a las fases jugables y, tras completar varias de estas, tocará el pertinente nivel con jefe final.

Aquí ya viene una de las primeras y agradables sorpresas de Just Shapes & Beats, y es que el propio mapa es una alocada y original fase 2D gigante. Avanzar no será tan sencillo como inclinar el stick izquierdo en la dirección deseada, sino que habrá que hacerlo a tiempo para evitar toda suerte de obstáculos e incluso saltaremos, volaremos en helicóptero… Además, este irá cambiando a la que pasemos por él, sepultando unas zonas y abriendo otras, lo que enfatizará esa sensación de caos y destrucción en la que se apoya todo el juego.

Y si el modo historia os atrapará de principio a fin, no lo harán menos sus otros 3 modos como son Challenge (desafío), Party Mode (fiesta) y Playlist.

En Challenge, de 1 a 4 jugadores, jugaremos las fases de 3 en 3 (2 normales más una contra un jefe) y en las normales tendremos para elegir 3 temas distintos. Algunas son del modo historia y otras exclusivas, como el temazo atemporal de Mortal Kombat de The Immortals.

Pero sin duda lo mejor será el poder disfrutar de este modo desafío tanto solos como acompañados, ya sea en una misma consola, en varias usando la comunicación inalámbrica local, o en red, contra desconocidos o con amigos.

Party Mode es similar, pero aquí no elegiremos las canciones (se reproducirán en orden aleatorio), perder todas nuestras vidas no será el fin y la partida acabará cuando nosotros lo decidamos. Solo local.

Tanto aquí como el modo Challenge podremos revivir aliados caídos simplemente tocándoles, pero no arriesguéis demasiado, ya que muchas veces por querer ayudar acabaremos nosotros también hechos trizas.

El último modo, pero no por ello menos importante, será Playlist, que, como su propio nombre indica, será una lista de canciones, las cuales habremos de haber desbloqueado en el modo historia, a las que podremos acceder para superar nuestra puntuación o simplemente por diversión, ya que podremos elegir no morir (ni puntuar en tal caso, claro).

Sin embargo, si queréis desbloquear todos sus temas, tendréis que completar una serie de logros, tales como rescatar a un número determinado de amigos, usar el movimiento dash tantas veces o completar varios desafíos seguidos, por ejemplo.

Como veis, opciones para todos los gustos y también para todos los ánimos.

Que sí, que hay música

Aunque no haya que seguir el ritmo como en otros juegos, sí será importante tener buen oído para saber cuándo se abalanzará sobre nosotros el siguiente peligro, que llegará a golpe de compás.

Por ello Just Shapes & Beats tiene un tracklist envidiable para los amantes de la electrónica y que también hará las delicias de quienes gusten de escuchar música chiptune, ya sabéis, esa que asemeja sonidos de las máquinas de 8 bits.

Entre los artistas que encontraremos leeremos nombres como Bossfight, Nitro Fun, Chipzel o Danimal Cannon, entre muchos otros.

Si estáis pensando que este título no es para vosotros por el tipo de música escogida, tranquilos, para disfrutarlo no hace falta que os guste la electrónica, solo que seáis capaces de soportarla.

Algo similar ocurre con su acabado gráfico, simple, efectivo y rosa, aunque centraréis toda vuestra atención en esquivar todo lo que se mueva.

Esta aparente simpleza hace, por otra parte, que valoremos aún más el ingenio puesto en representar tantas situaciones distintas en pantalla, todo ello a base de poco más que líneas y círculos.

Dando la nota

Puede que Just Shapes & Beats resulte tan genial por lo inesperado de la propuesta, habiendo dado la vuelta tanto al género musical como al de los shoot ‘em up (siempre con pinzas tomaos esto). Pero no es solo eso, sino que es original tanto en su planteamiento como en su puesta en escena.

Jugablemente es muy difícil buscarle algún pero, ya que todo lo que hace lo hace bien, y visualmente deslumbra a cada pantalla, siendo todas ellas totalmente distintas entre sí, y ninguna mala, ojo.

El mapa del modo historia es otra grata sorpresa, así como que traiga tal cantidad de modos y de pistas desde un primer momento.

Solo debería echarte para atrás si la electrónica (de la buena, nada de chunta chunta) no fuera en absoluto santo de tu devoción; e incluso así si le dieras una oportunidad seguro que lo disfrutabas.

Eso sí, el juego está en inglés, francés y japonés; bueno, y en idioma hodor, lo cual es insultantemente gracioso para los hispanohablantes.

Y ojalá fuese más largo.