Sin anuncio previo, Nintendo sorprendió lanzando Xenoblade Chronicles X Definitive Edition Nintendo Switch 2 Edition, una actualización de la gran Definitive Edition que pudimos disfrutar en Switch y que trajo a un público mucho más amplío la joya maestra de Wii U. En abril llegará la edición física, pero de momento tenemos una versión completa o un paquete de mejora a 5€ para el poseedor de la versión anterior.
Over the rainbow, glorious sights
Lo primero de lo que tenemos que hablar, sin duda, es del cambio respecto a la versión de Switch. Sin embargo, debemos distinguir a cómo afectan estos cambios si jugamos en portátil o en modo TV. Y es que si somos fanáticos de jugar en la pequeña pantalla, esta mejora tiene algunos detalles que no mejoran la experiencia. El tema del reescalado no ha modificado nada a nivel estructural y de texturas, por lo que todo se ve más simple de lo que esperábamos, es decir, los bordes, costuras y otros detalles se notan más viejos para el ojo fino cuando se juega en la pantalla de la consola. En TV se nota una mejora positiva en casi todo momento, aunque es cierto que algunos detalles menores en las distancias largas y en movimiento se aprecian (pero sin importancia).
La verdadera gran novedad es, por otra parte, los 60 FPS en todo momento y prácticamente estables siempre. Volar en Skell y moverse a toda velocidad se nota bastante más fluido en esta versión, haciendo que sea una gozada el movimiento. Eso sí, habría estado bien aprovechar este paquete de mejora para incluir algún extra, como un modo fácil o asistido, agilizar misiones, algo de modo ratón, galerías u otros extras que fueran simplemente más allá de lo técnico.
Hablar de Xenoblade Chronicles X es, sin duda, hablar de uno de los juegos más top a nivel técnico que jamás ha producido Nintendo (para algunos el que más), por lo que es obvio que se iba a mirar con lupa esta actualización. No obstante, sigue siendo magia al jugarse. Puede que a día de hoy echemos en falta medidas de accesibilidad o de ritmo de combate tras haber jugado a posteriores Xenoblade, pero este juego sabe capturar el mundo de un MMO y su esquema de misiones por peticiones pero en una experiencia completa para un jugador, aunque también acepta varios online (un GameShare local nos habría gustado ver).
La versión final de Xenoblade Chronicles X
Los entresijos del juego ya os los hemos contado en su momento con la versión de Switch y la de Wii U, pero nunca está de más que os hablemos de ellos una vez más rápidamente. En este juego la Tierra no existe, pues fue destruida por un conflicto y ahora la humanidad se aferra a explorar un nuevo planeta en el que se ha estrellado: Mira. No estamos ante la clásica historia de venganza o de descubrimiento que termina “en matar a un dios”, sino que es una trama quizás más realista para bien y para mal dentro de la situación, con el objetivo de recuperar lo que se ha perdido tras la caída de la nave y en reconstruir un lugar para la humanidad.
No hay grandes giros que te echen para atrás, sino que todo se basa más en la exploración y en conocer el mundo y lo que nos ofrece, de una manera similar a varios MMO de mundo abierto pero con una gran libertad. Y de hecho por eso incluye un modo multijguador en línea, para darle ese sentido a su propuesta de comunidad. La exploración es su seña de identidad, por lo que es poco lineal y busca que habitemos su mundo y que lo admiremos, algo que con nuestro mecha Skell se siente muy especial, ya que se le añade verticalidad (y encima vale para luchar).
Su combate, mejora del que tiene el primer Xenoblade, se realiza con ataques automáticos y artes que podemos elegir manualmente, y todo ello apoyado por elementos con fortalezas y debilidades, además de unos atributos que van ligados a nuestro nivel y al diferente equipo que le colocamos a nuestro personaje protagonista (que es un avatar que nosotros creamos en un editor sencillo). Puede que al principio entre combates y explorar a alguno le resulte abrumador, pero una vez pasamos los compases iniciales y hacemos clic vamos a querer perdernos en su mundo.
Su apartado sonoro es digno de elogio, con buenas voces (japonés e inglés) y efectos, pero destaca sobre todo por su música, compuesta por Hiroyuki Sawano (Shingeki no Kyojin) que sabe darle un tono épico, cañero y ambiental al juego según lo necesite. Además, se han mejorado y pulido las transiciones sonoras al volar y atterizar respecto al juego de Wii U cuando salió.
Xenoblade Chronicles X Definitive Edition Switch 2 Edition es una obra maestra, por lo que quizá por ello mismo esperábamos algo más de esta actualización. Eso no quita que sea, para la mayoría de usuarios, la mejor manera de jugar a este título gracias a su nueva fluidez y que sea un JRPG que merece al menos probarse en algún momento.
Versión del juego analizada: Nintendo Switch 2 (2.0.0)

