Seguir
Portada » Análisis » Análisis de PixARK

Análisis de PixARK

Cuando alguien se echa a la cara PixARK tiende a pensar que estamos simplemente ante una copia mas de Minecraft. Aunque el apostar por una estética cúbica ya no está tan de moda como años atrás aún siguen siendo muchos los juegos que intentan abusar del santo grial del titulo de Mojang como arma secreta para atraer a cierto tipo de público, aunque con ello se ganen la enemistad de otro sector de la audiencia, muchas veces sin merecerlo.

Esta dualidad de reacciones la hemos podido comprobar de primera mano al jugar con el título de Snail Games, dependiendo del rango de edad de la persona que veía el juego en acción o bien llamaba automáticamente la atención o recibía improperios automáticamente. El gran problema es que no estamos ante un Minecraft 2.0, aunque además de la estética también recoja algunos de sus elementos jugables, PixARK es en sí mismo (y como su nombre bien indica) una versión algo más accesible, desenfadada y directa de ARK Survival Evolved, ni más ni menos.

A la conquista de un nuevo mundo.

Estamos pues ante un título de mundo abierto en el que los grandes protagonistas vuelven a ser nuestros compañeros de ecosistema, los dinosaurios. Pero no solo ellos, en PixARK podemos acabar encontrándonos con casi cualquier animal, criatura fantástica o elemento de la cultura popular que nos imaginemos. Su base jugable es la misma que la de su hermano mayor, sobrevivir, recolectar y utilizar los materiales de forma efectiva para crear herramientas y abrirnos camino hacia un mundo cada vez mayor. En definitiva, evolucionar y hacer que el ecosistema cambie con nosotros, ya sea en solitario, jugando con amigos o con cualquier usuario que nos encontremos en linea.

En PixARK no nos encontraremos con una historia que seguir, de hecho vamos a ser los propios jugadores los que definamos a nuestro superviviente y en gran medida también el entrono en el que nos iremos moviendo. El primer paso para definir nuestra epopeya a través del título de Snail Games es crear a nuestro propio personaje con el editor, este no es es exageradamente complejo, especialmente en cuanto a rasgos faciales, pero es suficiente como para que no nos sintamos como clones de todos y cada uno de los jugadores que nos encontremos durante la partida.

Y es que aunque el juego nos permite jugarlo íntegramente en modo un jugador la gracia de PixARK, como la de cualquier otro sandbox, es compartir la experiencia, ya sea haciendo de anfitrión para nuestros amigos (y no tan amigos) o colocándonos en un servidor externo.

Simplificando la ecuación.

Nada mas hayamos creado a nuestro personaje se nos dejará caer a una zona aleatoria dentro del mapa inicial y sin ninguna explicación de más tendremos que buscarnos la vida para poder sobrevivir, por suerte este título es bastante mas benevolente que su hermano mayor.

No hay que confundirse, todas las estadísticas y habilidades siguen ahí, y si no se tiene experiencia previa en este tipo de juegos el sentirse perdido y abrumado por la cantidad de cosas que aparecen en pantalla será una sensación constante y natural durante los primeros minutos de juego. La gran diferencia con Survival Evolved es que en PixARK nos iremos encontrando con pistas y mensajes que los desarrolladores han ido dejando para hacer de la experiencia algo más intuitiva.

Lo más destacado son una especie de buzones que se activarán de forma muy evidente para llamar la atención del jugador e irán guiándonos a través de misiones (principalmente de construir herramientas y recolección de materiales). A priori no parece gran cosa, pero el tener una pequeña guía de qué es esencial y en que dirección ir “evolucionando” puede ser esencial especialmente durante los primeros compases del juego.

Habilidades, experiencia… Evolución!

Nuestro superviviente irá adquiriendo experiencia poco a poco con prácticamente todas las tareas que hagamos en este inhóspito mundo. Esta experiencia acumulada nos hará ir subiendo de nivel, un elemento característico de los RPG y que en PixARK es igual de fundamental. El ir subiendo de nivel es clave para desbloquear recetas, y las recetas no son otra cosa que las habilidades que puede aprender el jugador y que le facilitaran su supervivencia y el nivel de interacción que puede tener con el entorno.

Estas recetas se dividen en 5 categorías diferentes, al principio del juego solo dispondremos de las más básicas, relacionadas casi exclusivamente con la supervivencia básica (control del fuego, herramientas básicas y equipamiento de tela y madera). Pero a partir del nivel 20 el jugador irá desbloqueando engramas relacionados con la metalurgia, habilidades industriales, arquitectónicas e incluso mágicas.

Este sistema de habilidades en cascada viene directamente de Survival Evolved, pero en PixARK tenemos la opción no solo de crear elementos externos como herramientas, equipo, vivienda y mobiliario. Como ya comentábamos al principio del texto, Minecraft es el otro gran pilar en el que se sustenta el juego de Snail Games; esto implica una interacción directa con el entorno, destrucción y construcción de superficies que iremos almacenando como unidades individuales en nuestro inventario.

Del mismo modo que la evolución del personaje ayuda a construir nuevos objetos, también afectará de forma directamente proporcional a la cantidad de materiales con los que podemos trabajar (tierra, piedra, acero, diamante etc).

«Cúbicos problemas de conversión».

Aunque el sistema de habilidades es intuitivo a la hora de ejecutarse, el principal problema viene con la interfaz que se ha utilizado. Esta es la gran lacra de PixARK, y es que la forma de desplazarse a través de los submenús es realmente tedioso.

Es obvio que estamos ante una conversión directa de un juego de PC, pero con la cantidad de opciones que se presentan en pantalla es imperativo que los controles con botones consigan que nos podamos desplazar por los menús de forma intuitiva y rápida, cosa que no ocurre. El otro gran problema,del engrama en mayor medida pero también del juego en general, es la letra que se utiliza, demasiado pequeña para distinguirla bien a un par de metros de la televisión, aunque aceptable si estamos en modo portátil.

El tamaño de la fuente puede suponer un hándicap a la hora de jugar cómodamente, pero también el que el juego esté en un curioso “spanglish”. Muchas de las acciones y algunos submenús no están traducidos del inglés, y los que si lo están en ocasiones tienen faltas de ortografía o fallan en el contexto, como equiparar la hembra de cualquier especie animal con una mujer humana, quedando a veces descripciones tan “cómicas” como salvaje hombre triceratops o mujer hombre lobo.

Nacido para el multijugador.

El mundo de PixARK es amplio y dinámico, podemos ir a nuestro propio ritmo, construyendo un refugio e ir explorando cada ecosistema disponible sea por tierra, mar o aire, utilizando como montura a los animales que nos vamos encontrando por el camino o bien por nuestro propio pie. O bien podemos optar por la opción que le da realmente el empuje definitivo al juego. Al entrar desde el menú principal se nos dará la opción de jugar online como anfitrión de un grupo definido o unirse a un servidor de hasta 70 personas.

Los servidores están divididos en tres opciones:

Colonización: En este tipo de servidores los supervivientes no pueden atacarse entre sí, y las interacciones entre jugadores serán sobretodo de colaboración.

Caos: Desde el mismo momento que pisemos estos servidores se podrá atacar  y eliminar al resto de jugadores, conseguir sus materiales y posesiones más preciadas.

Furia: Estos servidores se dividen en periodos cíclicos de las dos opciones anteriores.

El mundo que podemos explorar en PixARK es extraordinariamente amplio y dinámico, especialmente si jugamos en conexión. Y este es el principal detonante de que en muchas ocasiones el juego no vaya todo lo fluido que debiera. Aunque en Nintendo Switch no nos hemos encontrado en ningún momento con un servidor a rebosar, los FPS del juego caen de manera drástica cuando nos cruzamos con otros personajes. No estamos hablando de tirones, pero es evidente que la consola se resiente, especialmente en modo portátil.Modo en el que además la distancia de dibujado del juego esta muy por debajo de lo que sería recomendable.

Conclusión.

PixARK es uno de esos juegos a los que hay que jugar al menos un par de horas para saber si realmente su propuesta te convence. No estamos ante un título original y tampoco lo pretende, su estética vóxel, y la forma en que nos permite interactuar en un mundo abierto vienen directamente de otros juegos “mayores que el”. Sin embargo es una excelente opción para aquellos jugadores que busquen un título con altas cotas de conectividad, simpático y en ocasiones también exigente con el jugador. Un buen título que queda empañado a nivel técnico, con acusados bajones de framerate en modo portátil y una interfaz tosca, difícil de entender y cuya mejor opción de control viene con el control táctil. En cualquier caso, es cuestión de cada jugador valorar cuan permisivo puede ser con estos fallos, si conseguimos estar por encima de ellos nos encontraremos con un juego capaz de ofrecer cientos de horas de entretenimiento.

Resumen
Únete con amigos para formar una tribu o juega por tu cuenta. Dedica tu tiempo a crear una imponente fortaleza o sumérgete en una búsqueda en una enorme caverna. Vuela sobre la espalda de un dragón y castiga a tus enemigos con tu vara mágica, o monta un T-Rex y haz volar a tus rivales con un lanzacohetes. En el mundo de PixARK, tu estilo de juego dependerá solo de ti, ¡siempre y cuando puedas sobrevivir!
6.5
Justo

¿Te ha gustado?

0 0
Comentarios

Para comentar tienes que estar logueado

Si no tienes una cuenta, puedes crearte una al instante para comentar.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Alberto Comeche hace 4 meses.

Debes estar registrado para responder a este debate.

Contraseña perdida

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.