Portada » Análisis » Análisis de Dynasty Warriors: Origins

Análisis de Dynasty Warriors: Origins

Cuando hablamos del género musou a todos se nos deberían venir inmediatamente a la cabeza los nombres de Koei Tecmo y sobre todo de Omega Force, pues suyos son la abrumadora gran mayoría de juegos de este estilo, incluidos el notable en Nintendo Switch Samurai Warriors 5 y el no menos recomendable Hyrule Warriors: la era del destierro.

Sabiendo lo cual, es todavía más sorprendente y habla muy bien de la desarrolladora el hecho de que su último juego de la saga Dynasty hasta la fecha, pues el de Zelda es posterior, se haya tomado tantas molestias por innovar y sorprender siempre dentro de los límites que marca su conocido por todos sistema de juego.

Los Warriors, cualquiera menos la subsaga Empires, son unos auténticos liberadores de estrés, pero alcanzan capas mucho más profundas si les dedicamos el tiempo necesario; y eso es algo aún más cierto cuando hablamos de Dynasty Warriors: Origins, que ha llegado a Nintendo Switch 2 un año más tarde que a otros sistemas, pero lo ha hecho con un port a la altura donde solo nos ha fallado que no se haya incluido su DLC recién lanzado en todas las máquinas (y que compensara el lapso de tiempo con una pequeña rebaja, pero no).

Recuperando recuerdos en China

En esta ocasión y como habremos adivinado por su nombre, nos encontramos ante una de esas historias de origen que buscan recontar, una vez más, la muy manida pero siempre efectiva epopeya de los Tres Reinos. Esta vez por lo menos nuestro personaje se ha creado ex profeso para la ocasión, y no es uno de los numerosos generales y demás mandos militares que pulularán por el campo de batalla.

El juego vuelve a situarnos en la China antigua, en pleno colapso de la dinastía Han, para narrar el surgimiento de los grandes líderes militares que marcarían el destino del país. No hay aquí grandes giros inesperados para el veterano de la saga, pero sí un enfoque narrativo algo distinto, más íntimo y contenido, que se apoya en un nuevo protagonista afectado esta vez de amnesia.

No es tampoco la carta de presentación más original pero nos servirá para ir reconstruyendo su identidad a través de recuerdos fragmentados, flashes del pasado y decisiones tomadas en el presente. La verdad es que funciona razonablemente bien y encaja con la voluntad del juego de replantearse sus propios cimientos. La historia no pretende sorprender por lo que cuenta, sino por cómo lo hace y por el peso que concede a la construcción del personaje.

dynasty warriors origins

La ambientación es uno de sus puntos fuertes / Imagen de Marcos Catalán

Combatiendo de aquí para allá

En cuanto a la estructura del mundo, las posadas son esta vez las grandes protagonistas de un mapa que se nos presentará casi como de una maqueta a escala se tratase, pudiendo elegir si descansar, comprar o vender armas, crear y mejorar amuletos o ver de nuevo los vídeos de las zonas y capítulos que hayamos superado, entre otras cosas.

Pero donde Dynasty Warriors: Origins da un paso al frente más evidente es en el combate. La base sigue siendo reconocible por todos, con multitudinarios enfrentamientos frente a cientos de soldados en pantalla y generales que actúan como picos de dificultad. Sin embargo, el control es ahora más complejo y exigente.

Hay más acciones disponibles, más combinaciones de botones y una mayor necesidad de prestar atención al timing y a la posición. De hecho, incluso en dificultad intermedia el daño recibido será como para tener en cuenta, obligándonos a jugar con más cabeza y menos automatismo.

dynasty warriors origins

Haremos auténticas carnicerías / Imagen de Marcos Catalán

Personalización a casi todos los niveles

Por suerte, además de con 3 niveles de dificultad, también contamos con una gran cantidad de opciones de personalización que afectan directamente a la jugabilidad: desde decidir si el personaje come automáticamente cuando tiene poca salud hasta ajustar la cantidad de HUD visible o el número de rumores que aparecen en el mapa.

Pero es su sistema de progresión el que hará que siempre digamos aquello de “una más y lo dejo”. Esta vez, cada arma tiene su propia curva de aprendizaje: al empezar con un nuevo tipo, nuestra destreza sube rápidamente, pero después el progreso se ralentiza, animándonos a variar y experimentar.

Al mismo tiempo también aumentamos nuestro rango general, lo que se traduce en mejoras de atributos como salud, defensa o fuerza. Este sistema evita el estancamiento y refuerza la sensación de crecimiento constante; y hay que sumarle a todo ello los varios árboles de habilidades que iremos desbloqueando.

dynasty warriors origins

El mapa del mundo lo podremos recorrer a pie o a caballo / Imagen de Marcos Catalán

Tú contra el mundo

Aunque en un principio tan solo manejaremos al héroe mudo, tras el primer capítulo el juego nos permitirá elegir compañero de batalla, aunque solo en contadas ocasiones. Y aunque llegaremos a manejarlo, será por lapsos de tiempo de alrededor de un minuto.

Una decisión un tanto discutible, pero que se entiende en aras de contar una historia y cuyos posibles efectos negativos palian en buena medida la ingente cantidad de tipos de armas a nuestra disposición. Por contra, es algo que ha propiciado que Dynasty Warriors: Origins haya perdido la pantalla partida (no tiene multijugador de ningún tipo), claro que también se entiende viendo lo espectacular que resulta por momentos.

dynasty warriors origins

Llegaremos a manejar a otros héroes, pero solo en momentos muy concretos / Imagen de Marcos Catalán

Nuevo port ejemplar

Incluso en Nintendo Switch 2 el juego cumple con solvencia y se ve de escándalo. Podemos elegir si bloquear los fps a 30 estables u optar por una tasa variable, que se moverá alrededor de los 40 (ha sido nuestra elección).. Y aunque no es la versión más potente del título, obviamente, estamos ante uno de esos ports que demuestran las bondades de Switch 2, igual que el también reciente GRID Legends.

También contamos con vibración HD, que está especialmente bien implementada, y todo se acompaña por una banda sonora que sabe adaptarse tanto a las situaciones más calmadas como a los combates más épicos. Es buena, tanto que la tarareamos en nuestra cabeza y la buscaremos en YouTube  o similar.

dynasty warriors origins

Batallas espectaculares y sin tirones / Imagen de Marcos Catalán

El juego permite elegir entre audio japonés e inglés, aunque resulta llamativa la ausencia de doblaje en chino pese a la ambientación. Los subtítulos pueden ajustarse en tamaño, aunque en modo portátil siguen siendo algo pequeños; un detalle mejorable.

Dynasty Warriors: Origins no es por tanto una revolución, pero casi. Mantiene el espíritu de la saga, pero introduce suficientes cambios como para resultar más profundo, más exigente y, sobre todo, más interesante a largo plazo.

Resumen
Dynasty Warriors: Origins es una de las entregas más sólidas y estimulantes que Omega Force ha firmado en muchos años, con más movimientos por aprender y un componente RPG que le sienta de maravilla. Y cómo se ve y se oye.
8.5
Notable
Escrito por
Señor Bichos para ti.

¿Te ha gustado?

0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no es necesaria. Los campos obligatorios están marcados *

Usted puede usar estos HTML Etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Contraseña perdida

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

Registrarse