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Super Hyperactive Ninja

Super Hyperactive Ninja es el frenético juego de acción y plataformas 2D indie desarrollado por los barceloneses Griomorio of Games y JanduSoft S.L. A base de ensayo y error, debes superar obstáculos y enemigos hasta llegar a la meta antes de quedarte sin cafeína en el cuerpo. La dificultad juega un papel clave, haciendo que sufras (y disfrutes) a partes iguales.

No me dejes sin café, que me duermo

Al más puro estilo Nintendo, la historia es simplemente una excusa para ponernos en un contexto jugable. -El Shogun, con su ejército, ha invadido el pueblo ninja de Kohinomura. Poniéndote en la piel de Kohimaru, debes rescatar a tus compañeros para recuperar el Café Legendario, el cual dicen que proveerá de energía infinita a aquel que se lo tome sin leche.-

En la primera pantalla, empezamos encarnando a Kohimaru, sirviendo esta de tutorial, comprobamos que las mecánicas básicas son simples, aunque su uso gracias al buen diseño de niveles hará que llegue a ser muy profundo.

Super Hyperactive Ninja está dividido en castillos que hay que conquistar y, para hacerlo, debemos superar los 6 niveles de recorrido, más un último nivel en el que tenemos que vencer a un jefe final. Cada vez que superamos un castillo rescatamos a un nuevo personaje y se nos añade el uso de una nueva habilidad vinculada a dicho personaje. El juego está diseñado para que una vez rescatado, nos convenga usarlo para completar el siguiente castillo.

El primer castillo lo debes hacer del tirón y, una vez superado, ya puedes seleccionar los niveles que quieras, siempre que los tengas acabados, para rejugarlos cuantas veces quieras.

Inspirado en Japón

A nivel técnico, estamos ante un juego simple, caricaturesco y con un marcado estilo japonés. Los personajes son trozos de papel, véase Paper Mario, en los que se puede apreciar un sombreado entre el personaje y el fondo, como si estuvieran físicamente separados.

El diseño artístico es “cuco”, pero peca de simple, salvo algunas honrosas excepciones como en los jefes de castillo o algunos enemigos muy originales (como un paraguas con una pierna que se lanza contra ti con una patada voladora, o el samurái, que cuando consigue asestarte un golpe, revolotean a su alrededor pétalos de flor de cerezo). Los fondos son demasiado monótonos y acaban haciéndose repetitivos. En cada castillo hay una o dos fases externas al mismo, que son la más variadas, luego, una vez entras, es siempre más o menos igual.

El aspecto sonoro es otro que peca también de reiterativo. Cada castillo tiene su música estilo retro y bien conseguida pero, al ser un juego en el que mueres tantas veces, llega a resultar molesta. En las batallas contra los jefes cambia pero, cuando llegas a los siguiente, ves que también es siempre la misma para todos. Hay dos tipos de música que varían jugablemente, la del modo normal y la del modo hyperactive.

Necesito una tila. ¡Ya!

Super Hyperactive Ninja es un juego humilde y no pretende ser nada más. Su objetivo es principalmente el plataformeo rápido y el ensayo y error. Eso hace que no sea un juego para todo el mundo. Sin eufemismos, es un juego difícil pero justo y con una curva de dificultad bien lograda. Por eso, los aspectos más importantes a tener en cuenta son el jugable y el diseño de niveles, los cuales están muy bien trabajados.

Jugablemente se divide en dos vertientes muy diferenciadas, el modo “normal” en el que simplemente nos movemos como en todos los juegos en 2D; y el modo Hyperactive, en el que nuestro personaje se mueve solo y tú controlas el salto, siendo capaz de saltar de pared en pared, y de vencer a los enemigos más débiles (siempre atacando por la espalda).

El objetivo es llegar a la puerta que te conduce al piso superior antes de que se acabe tu barra de café, la cual se va vaciando poco a poco y se rellena con los cafés que encuentras por la pantalla, por lo tanto esta barra es un elemento de tiempo, ya que si se vacía, tu personaje se duerme y no puedes seguir. Así superas pisos hasta llegar al jefe final, el cual tienes que derrotar en una batalla cara a cara.

Los jefes añaden variedad y aquí se ve más la vertiente de acción del juego. Son divertidos, tienes que conocer su patrón de ataque y buscar su vulnerabilidad para poder derrotarlos. Como punto negativo, algunas batallas no acaban de tener un diseño tan bien pulido, ya que sin tener la necesidad de pensar demasiado y escondiéndote en un lugar concreto de la pista, sin casi moverte, puedes vencerlos.

Hay una buena variedad de personajes, algunos sacados de otros juegos indie. Empiezas con Kohimaru y luego vas rescatando uno a uno a los demás, pudiendo así usarlos. Cada personaje tiene una serie de características que los hacen más fuerte, aguantar más la barra de café o necesitar menos tiempo de descanso al salir del modo Hyperactive, entre otros.

El otro aspecto jugable importante son las habilidades, están repartidas por las pantallas o puedes comprarlas en la tienda si necesitas más ayuda. También se encuentran vinculadas a cada personaje. Por ejemplo Yaiba tiene la habilidad de lanzar un golpe de catana, por lo tanto al inicio de cada nivel él ya empieza con 3 usos para esta, si fuera otro personaje, tendría tres usos para su habilidad vinculada. Luego, si necesitas de otras habilidades para superar la pantalla, están magistralmente colocadas por el juego. Cada castillo está dispuesto para que una habilidad concreta sea la más indicada para superarlo, y esa suele ser la que está vinculada al personaje anteriormente rescatado. Siendo así muy lineal (aunque hay caminos ocultos y alternativos, que puedes usar cuando acumulas un mayor número de capacidades), pero coherente consigo mismo.

En cierto momento del juego se desbloquea un modo batalla para dos jugadores, parecido al concepto de los jefes finales, que añade dinamismo y muchas horas de diversión en local con amigos.

Un pulido diseño de niveles

Y aquí llegamos al punto fuerte de Super Hyperactive Ninja, cada esquina, cada enemigo, cada pared con pinchos está ahí con un propósito concreto, nada esta dispuesto de manera azarosa, y todo tiene una coherencia individual y de conjunto. Es un juego perfecto para la gente que se quiere poner a prueba, speedrunners en concreto, y además se nota que está hecho de esa manera.

En los niveles hay una serie de banderas que hacen las veces de checkpoints, así, si mueres, vuelves a aparecer en esa bandera, (y créeme que morirás mucho) lo bueno, es que el tiempo usado hasta llegar a esa bandera se mantiene guardado, así puedes ver cuánto has tardado en superar el nivel, y poder batir tus propios récords. Es un importante componente arcade, ya que al finalizar cada nivel te dice puntuación, tiempo, número de intentos (por cada intento frustrado te quita 1 000 puntos) y tu nota, en forma de letra. Mi media es inversamente proporcional a la progresión del juego y se puede apreciar como el número de intentos es cada vez mayor. La curva de aprendizaje y de dificultad está muy bien conseguida. Y a partir de la segunda mitad de juego, acercándote al tercio final, empieza a ser desesperante.

La frustración es un componente más del juego y el saber gestionar tus emociones es realmente importante (es el primer juego en el que por un momento la integridad de mi Mando Pro me dio igual, lo lancé contra la cama y acabó rebotando contra la pared). Por otra parte, la recompensa al lograr pulsar cada botón en su justa medida, en su justo momento y lograr llegar al final, es lo que hace que valga la pena seguir rescatando a tus compañeros ninja.

El que sea un juego difícil y todo un reto, arcade y muy rejugable, hace que necesites un gran número de horas para poder completarlo.

NESpreso, ¿what else?

Super Hyperactive Ninja encaja a la perfección con Nintendo Switch, ya que está hecho para partidas esporádicas y la mejor forma de aprovecharlo es en el modo portátil. A no ser que seas alguien a quién le gustan mucho este tipo de juegos que son un reto, que necesitan bajar su tiempo récord a la vez que subir su puntuación o que seas speedrunner, no harás partidas de más de 20 o 30 minutos seguidos, ya que se puede llegar a hacer tedioso. Pero es un juego que tiene claro para qué y para quién se ha hecho.

Si quieres un desafío y buscas algo para partidas esporádicas, este juego es perfecto para ti, pese a sus fallos, más relacionados con la falta de ambición, es un buen juego. Además traído directamente desde Barcelona y a un precio económico.

 

Nota Revogamers

Amor y odio por la cafeína.

6.5
Escrito por
Apasionado de Nintendo, el deporte y la ciencia. Ahora también me gusta escribir.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  David Morillo hace 3 semanas, 2 días.

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