Ha vuelto el runner.

BIT.TRIP RUNNER ha vuelto en forma de Runner3, la entrega más ambiciosa hasta la fecha de Choice Provisions, anteriormente conocidos como Gaijin Games y absolutos culpables de que llevemos ya 3 títulos maldiciendo nuestra mala suerte y su mala uva pero no pudiendo apartar las manos del mando ni por un segundo.

Commandervideo al rescate

Runner3 empieza, como es natural, donde acabó el segundo, con Timbletot derrotado y nuestros protagonistas, Commandervideo y Commandgirlvideo, celebrándolo tranquila y apaciblemente con una barbacoa en el jardín trasero de su casa en Foodland.

Poco les dura esta calma, pues pronto un misterioso “desconocido” nos podrá sobre aviso advirtiéndonos de que Timbletot ha vuelto y ya está preparando su venganza: llenar con germen de trigo esta fértil tierra y quién sabe qué más.

Esa es toda la excusa que necesitan nuestros héroes para salir a la carrera y empezar a correr y saltar, básicamente, aunque como veremos más adelante no será lo único que puedan hacer, ni mucho menos.

Empieza así una aventura que deja en pañales a cualquier otro runner (el género) y que no se ha conformado con ser simplemente un más que su antecesor, también ha querido ser un mejor, aunque la fórmula empieza a adolecer, pese a los grandes esfuerzos de Choice Provisions por alargarla lo más dignamente posible.

El Dark Souls de los runner

Vale. Hecha la gracia, es verdad que Runner3 es difícil, pero lo es porque quiere, no porque tenga algún fallo de diseño o de programación. Si de algo puede presumir este juego, además de de ser bonito, entretenido, divertido y adictivo, es de tener un control exquisito, como las anteriores entregas, vaya, incluso los nuevos elementos que se han introducido, como los vehículos, que los hay a patadas y de las más diversas formas y control, están pulidos en este aspecto. Eso quiere decir que, si pierdes, será por tu culpa.

Así, entre saltos, dobles saltos, deslizamientos, patadas y vehículos de todo tipo recorreremos los 6 diferentes mundos que componen el juego, varios de ellos secretos y accesibles solo tras mucho pero agradable esfuerzo.

En cada uno de estos mundos encontramos niveles de las más variadas formas.

Por un lado tenemos los de toda la vida, por así decirlo, los de ir hacia delante de manera automática mientras esquivamos enemigos y otros elementos de los totalmente animados y coloridos escenarios. Porque sí, definitivamente la estética del primer BIT.TRIP RUNNER se ha abandonado en post del color y el volumen. Habrá a quien le guste más así y quien prefiera el estilo sencillo pero efectivo de los primeros BIT.TRIP, cuestión de gustos, lo que no se puede negar es el esmero que se ha puesto en cada escenario, cada animal, montaña, puente… todo.

De estas fases hay 9 por mundo, que en realidad se doblan si tenemos en cuenta que, mínimo, en cada una hay dos caminos posibles, además con distintos coleccionables para conseguir.

Porque esa es otra de las grandes bazas de Runner3 para su rejugabilidad, la cantidad de objetos que encontraremos repartidos en cada pantalla, ya sean los famosos lingotes de oro (100 por fase), diamantes (25), marionetas, que nos contarán la historia en un teatrillo, o lo que sea que nos pidan determinados personajes en las llamadas Hero Quests, peticiones que deberemos atender si queremos desbloquear alguno de los 11 corredores disponibles para la ocasión, con nombres tan ilustres como Shovel Knight, Eddie Riggs de Brutal Legend o el mismísimo Charles Martinet, la voz de Mario (nuestro Mario) y narrador del juego que nos ocupa.

Pero aquí no acaba la cosa, porque además de una décima fase con alguno de los inspirados jefes finales también habrá niveles imposibles, no llamados así en balde, y una de las grandes novedades, los niveles retro.

En estos últimos el ir hacia adelante ya no es lo importante, es más, aquí controlamos a nuestro protagonista en todas las direcciones posibles pero siempre sin salirnos de las 2D.

Runner3 se convierte así en un plataformas al uso donde lo importante será recoger las 5 monedas, aquí llamadas gildans, que hay repartidas (y escondidas) por fase. 10 niveles retro por cada mundo, o sea, tantos como normales, aunque los retro sean mucho más cortos, pero no desmerecen en absoluto.

Por supuesto para acceder a ellos habrá que encontrar primero el objeto correspondiente, en esta ocasión una cinta VHS. Era lo propio.

Y aparte tenemos la tienda, donde, ya sea con el oro o los gildans obtenidos, podremos comprar atuendos, capas o accesorios para cada uno de los personajes controlables. Ya podéis esmeraros.

Redondeando la jugada

No podemos negar que Runner3 se ve bien, aunque no se libra de mostrar algunos jaggies, algo a lo que, por otra parte, tampoco haréis caso pasados unos segundos.

Como decíamos más arriba, redondo puede ser la palabra que mejor lo defina, tanto por lo voluminoso y caricaturesco de todos sus elementos, como por lo bien que encajan entre ellos, no dejando entrever ninguna costura y dejando muy atrás a todos sus competidores en un género en el que parecía todo inventado, pero no, ya hemos visto que siempre se puede ir un poco más allá.

Tal vez no todos los mundos tengan el mismo encanto y se abuse de lo tenebroso (circo abandonado, cuevas, fábrica…), máxime acostumbrados como estábamos a la explosión de color que supuso Runner2, pero tampoco se puede decir que desluzcan y crean un total tan sólido como variado.

En cuanto a la música, continúa con las melodías típicas de la saga e introduce un buen puñado de temas nuevos de calidad similar, pero lo más importante es que casi ninguna partitura se hace repetitiva por mucho que la oigamos, harto complicado teniendo en cuenta la de veces que repetiremos cada pantalla, ya sea desde el principio o desde el checkpoint de mitad de fase.

Piedras en el camino

No todo es perfecto en Runner3. Para empezar, va tocando un modo multijugador, ya fuera a pantalla partida, colaborando en las pequeñas fases retro u online, ya que en línea lo máximo que encontramos son los famosos marcadores, aunque sí es cierto que serán un buen incentivo para rejugar fases. Ya os decimos que si queréis ganar, debéis aprender también a bailar.

Tampoco nos podemos olvidar del reciclaje de movimientos, aunque hay nuevas poses de baile, o de que no todos los mundos están igual de inspirados.

El aspecto elegido no juega siempre a favor del usuario y, lejos de facilitarle las cosas, hace que desviemos nuestra intención con más asiduidad de la que nos gustaría. Hay veces que es intencionado claramente, pero otras es simplemente que hay más elementos en pantalla de los que debería. Por suerte, haya lo que haya, la acción no se ralentiza en ningún momento.

Dar el salto

Runner3 no tiene rival, si acaso los 2 juegos anteriores de la franquicia. Se asemeja más al segundo que a ningún otro, pero ha introducido las suficientes novedades como para justificar sobradamente su compra, aunque el grueso de sus mecánicas sean las mismas, claro que poco más de sí puede dar un género como este, y, sin embargo, en Choice Provisions se han empeñado en dar otra vuelta de tuerca, y la jugada les ha salido realmente bien.

Es largo y difícil, pero no imposible, y supone un reto de los que ya no quedan. Además, está plagado de coleccionables útiles, de esos que recompensan al jugador.

Es un runner en su máxima expresión y no ha perdido un ápice de su encanto desde que su primera entrega viera la luz hace ya 8 años, aunque sí parte de su frescura.

Aun con todo, ¡larga vida a Commandervideo!