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A Hole New World

Si algo caracteriza a la época actual de los videojuegos es tener un buen equilibrio entre lo viejo y lo nuevo. No hablamos de remakes y demás (que también los hay) sino de juegos nuevos con esencia de los 80 o 90. A Hole New World es exactamente eso, un juego que puede recordarnos a clásicos como los primeros Castlevania de NES y que llega a la eShop incluyendo sus propias novedades para que más que un homenaje se sienta como algo nuevo (pero que podría haber salido hace años) para los amantes de lo retro.

Del derecho y del revés, a Hole New World

En un mundo fantástico como cualquier otro, Versee la diosa decide erradicar todo el mal de la faz de la tierra en otro mundo totalmente distinto (Reversee), con el fin de que ambas partes no entren en conflicto, además de asegurarse de dividir todo su poder divino a partes iguales entre los dos mundos antes de que alguien pudiera controlarla (algo que la dejó destrozada). El tiempo pasa y la facción de la oscuridad encuentra un lider y propone usar el poder que ha conseguido para intentar invadir el otro mundo, por lo que nuestro deber será, como en buen clásico, evitar su invasión y llegar a derrotarlo.

El desarrollo se presenta como un plataformas/aventura/run’n’gun en dos dimensiones en el que encarnamos a Potion Master que, como su nombre nos deja entrever, ataca a base de lanzar distintas pociones a los enemigos. Lo peculiar de este viaje es que en el suelo hay muchas grietas y, si caemos por una de ellas, no moriremos, sino que pasaremos al mundo oscuro, con una cámara en la que “el techo está encima”. El salto continuo entre mundos no sólo es algo anecdótico, sino que se hace necesario para avanzar por caminos que estén bloqueados por uno de los lados y para alcanzar muchos secretos.

Sin embargo, aunque los agujeros no sean mortales, casi todo lo demás nos quitará vida. Hay muchísimos obstáculos en forma de elementos del terreno y enemigos que nos las harán “pasar canutas” y nos quitarán un corazón o incluso una vida (sí, con contadores a la vieja usanza). Sin embargo, no hay límite de créditos y realmente la zona desde la que se continúa en caso de perder todas las vidas no suele estar muy lejos de la ubicación de nuestra muerte. No morir demasiado, pese a que parezca lo contrario, tiene un premio en forma de conseguir un buen marcador de puntos al terminar cada nivel y de cara a conseguir cierto final.

Pociones para todos

Tiene un control sencillo, con saltos y ataques de pociones como base que suponen una vía de entrada fácil para todos, pero como suele pasar en este tipo de casos, lo exigente llega al saber movernos con calma y estrategia para superar la alta dificultad de enemigos y escenarios. Como si fuese cierto robot de combate, los jefes con los que luchamos nos brindan un nuevo tipo de poción de ataque, por lo que entra en juego también todo un sistema de fortalezas y debilidades de los diferentes enemigos y pociones.

En total hay cinco niveles a superar, bastante amplios eso sí. Al final de cada uno de ellos, el jefe que nos espera ofrece mecánicas bastante únicas, de forma que esos enfrentamientos se sienten como algo especial. Para los amantes de los retos, cada nivel ofrece un listado de número de enemigos, y cristales a coger para retarnos a conseguirlo todo si queremos la máxima puntuación (útil para rejugar). Una vez terminada la aventura, se desbloquean extras como nuevas dificultades, un juego invertido y un boss rush.

Todo luce clásico, pero nuevo. Los controles funcionan bien y los colores presentados, las animaciones y el rendimiento son lo que se puede esperar de ellos (es decir, para lo que se quiere presentar y cómo quiere hacerlo, cumple de sobra). La música, al igual que todo el apartado gráfico, ambienta y nos hace situarnos aún más en una épica aventura de hace unas décadas.

A Hole New World es por tanto una aventura nueva que bebe mucho de los clásicos y cuyo contenido, que añade como propio y distintivo, funciona bien. Puede ser algo corto, pero es rejugable gracias a que los extras permiten que cada vuetla se sienta un poco distinta. No es perfecto, pero asienta una idea muy buena que gustará a más de uno. Y además, para hacernos sentir orgullosos, es una producción española.

Nota Revogamers

Descubre un nuevo mundo en una aventura a la vieja usanza.

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Escrito por
Pikmin de nacimiento y strawhard de corazón, colecciono monedas DK por diversión.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Javier Aranda hace 9 meses.

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