Un hombre sin pasado en un mundo sin futuro.

Dead Synchronicity: Tomorrow Comes Today es una obra con acento español que, tras haber aparecido en otras plataformas, llega ahora a Nintendo Switch. Es una aventura gráfica de puntero creada por un pequeño equipo muy unido (tres de ellos son hermanos), un género que se está haciendo un hueco importante en el catálogo de la eShop.

El mundo se fue al carajo, pero no recuerdo nada

Una aventura llena de voces en inglés bien trabajadas y textos (no muy grandes) a nuestro idioma nos lleva a una situación en la que sin saber el porqué, el planeta está en un estado post-apocalíptico, con una enorme brecha en el cielo y con una cantidad de recursos muy limitada, por lo que, como suele ser habitual en estos casos, lo peor de la humanidad sale a relucir.

Tras el desastre que afectó a la Tierra, algunos humanos sufrieron una pérdida de todos sus recuerdos, y ése es el caso de Michael, nuestro protagonista. Es además una excusa para que tengan que explicarnos todo y, de paso, haya algo de misterio sobre nuestro pasado y el de toda la comunidad, por lo que habrá que descubrirlo.

Visiones extrañas, una enfermedad rara, un control militar y una gran discriminación nos esperan en cada esquina, y debemos ir avanzando por distintos lugares para que la gente nos dé a conocer más información sobre lo que nos espera, o para que consigamos objetos que nos permitan poco a poco ir avanzando en las peticiones que nos realizan.

La mente juega un gran papel en Dead Synchronicity

Cada escenario a visitar está lleno de detalles y, pese a que lo normal sería probarlos todos, podemos pulsar un botón para que se señalen los lugares con los que podemos interactuar o a los que podemos mirar para sacar información. Como buena aventura gráfica, conseguir objetos para utilizar en otros sitios y así avanzar está a la orden del día, pero en lugar de tener una serie de acciones con un panel de verbos como en Thimbleweed Park, aquí todo es más directo.

La historia es practicamente lineal, y tiene un ritmo algo pausado, enfatizando mucho los diálogos y cómo se siente Michael en todo momento, pues sus pensamientos serán visibles para nosotros. No hay mucha dificultad en los puzles, pero sí que habrá que pensar un poco. Habrá giros argumentales, alguna que otra cosa fuera de lo común, pero puede que el final nos asalte de una forma brusca, avisados quedáis. Y sobre todo, temas adultos, por lo que no es algo apto para los más jóvenes ni por asomo.

Su particular diseño gráfico es una de sus características distintivas. Colores apagados, con predominancia de rojos y negros, y personajes con extemidades muy marcadas y una forma particular de caminar, aunque con algunas animaciones un poco más ortopédicas al interactuar con objetos. La música ambiental es un buen complemento, pero no destaca mucho (para bien). Una pequeña molestia presente es que, en algunos escenarios en los que la cámara se mueve con nosotros, a veces la cámara se sacude en algunos planos.

Dead Synchronocity es una aventura que nos tiene unas seis horas enganchados a la pantalla, con casi nula rejugabilidad, pero con una historia que nos hace plantearnos la naturaleza de nuestra especie. Se le pueden pedir subtítulos un poco más grandes y un poco más de posibilidades jugables, pero se hace interesante y entretenido durante casi todo el tiempo.

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