Atrás van quedado aquellos años en los que a determinadas sagas les costaba lanzar sus entregas en una consola de Nintendo, y es que Nintendo Switch 2, como ya ha demostrado en infinidad de ocasiones, es lo suficientemente potente y fácil de programar como para que hasta Capcom nos traiga Street Fighter 6 o Sega haga lo propio con Virtua Fighter 5 R.E.V.O. World Stage, la revisión del fenomenal juego de lucha aparecido por vez primera en los salones arcade en 2006 y que poco más tarde dio el salto a PlayStation 3 y Xbox 360.
Ahora y tras llegar esta versión vitaminada y retocada a Xbox Series y PlayStation 5 hace solo unos meses, es el turno de machacar botones en la híbrida, donde esta entrega sigue demostrando de lo que es capaz y manteniendo todo lo que la ha colocado como una de las mejores opciones en lo que a torneos de fighting games se refiere, como el EVO y varios otros.
Sigue siendo ese viejo amigo
Virtua Fighter 5 R.E.V.O. World Stage quiere recordarnos por qué la saga de Sega sigue siendo una referencia imprescindible dentro del género de la lucha, por lo que lejos de intentar competir en espectacularidad con otros títulos más recientes, apuesta por lo que siempre le ha definido: profundidad en sus mecánicas, precisión y un enfoque técnico que exige al jugador implicarse de verdad en cada combate.
Esta nueva revisión no altera los pilares fundamentales del juego, sino que los refuerza. Estamos ante una versión muy completa que recoge todo el contenido acumulado a lo largo de los años, con un plantel de luchadores amplio y bien equilibrado, en el que cada personaje ofrece un estilo de combate diferenciado, lo que obliga a aprender no solo sus movimientos, sino también cómo contrarrestar los del resto.
Virtua Fighter siempre ha destacado por su aparente sencillez en el control, con pocos botones y sin elementos superfluos como barras de energía o exagerados ataques especiales, pero esa simplicidad es engañosa. Bajo la superficie hay un sistema extremadamente profundo, donde el posicionamiento, los tiempos y la lectura del rival son fundamentales. Es un juego que premia la disciplina y el conocimiento, y que castiga los errores con contundencia. De hecho, solo con un arcade/fighting stick lograremos sacarle todo su jugo.
Combates para aburrir
La gran novedad de esta versión es el modo World Stage, una adición que busca dar un contexto más estructurado a la experiencia, aunque se queda a medio camino entre el Arcade y un modo historia propiamente dicho. A través de este modo, el jugador se enfrenta a rivales de todo el mundo, o sus avatares, en una progresión que simula el ascenso competitivo.
No es una revolución en términos de diseño, pero sí un acertado añadido que aporta continuidad y objetivos a largo plazo, especialmente para quienes disfrutan del juego offline, además de dejarnos desbloquear toda suerte de ropa y accesorios para redefinir la apariencia de los luchadores.
Pero es sin duda en el online donde Virtua Fighter 5 R.E.V.O. World Stage marca la diferencia. La incorporación de rollback netcode supone un salto cualitativo muy importante, haciendo que cada partidas se sientea fluida y con una respuesta inmediata que resulta clave en un título donde cada frame cuenta. Incluso enfrentándonos a jugadores de otras regiones, la experiencia se mantiene estable en todo momento.
A esto hay que sumar el juego cruzado, que amplía considerablemente la comunidad. Poder enfrentarse a usuarios de otras plataformas no solo reduce los tiempos de espera, sino que también eleva el nivel general de las partidas. Es un paso adelante necesario en el contexto actual, y aquí está implementado con acierto.
En cuanto a los modos de juego, más allá del World Stage y el multijugador, encontramos las opciones habituales: arcade, versus, entrenamiento… No hay grandes novedades, pero tampoco carencias. Es un paquete completo que cumple con lo esperado y que pone el foco donde realmente importa: en el combate.
Funciona mejor que se ve
Visualmente, la versión de Nintendo Switch 2 responde bien en términos de rendimiento. La tasa de imágenes por segundo se mantiene estable a 60 fps, algo esencial en un juego de estas características, sin embargo es algo que se ha logrado mediante alguna que otra concesión.
Aunque el juego mantiene su estilo y resulta agradable a la vista, vaya eso por delante, en determinados momentos la imagen puede aparecer algo borrosa o incluso ligeramente pixelada. Esto se nota especialmente algunas veces en los luchadores y efectos, donde el reescalado o la resolución dinámica dejan por momentos que desear.
En modo portátil, estas limitaciones son algo más evidentes. La nitidez baja y ciertos detalles se pierden, aunque el conjunto sigue siendo perfectamente funcional. No es un problema grave, pero sí un aspecto mejorable que contrasta con la solidez del resto del conjunto.
A nivel artístico, el juego sigue cumpliendo sin problemas. Virtua Fighter nunca ha sido una saga especialmente llamativa en estas lides, pero su diseño es coherente y está al servicio de la jugabilidad. Los escenarios y personajes están bien representados, sin excesos, lo que encaja con el tono general de la propuesta.
El apartado sonoro se mantiene en la misma línea. Los efectos de los golpes son contundentes, las voces cumplen y la música acompaña sin destacar especialmente. Es, de nuevo, un apartado funcional que no busca protagonismo, pero que contribuye a reforzar la experiencia.
Nos gusta la Sega peleona
Como hemos comprobado hasta ahora, Virtua Fighter 5 R.E.V.O. World Stage destaca frente a propuestas más accesibles o centradas en el espectáculo, ya que estamos ante un título que sigue defendiendo que es mejor una filosofía basada en la técnica y el dominio del jugador que en los combos infinitos y la espectacularidad visual.
Hay que tener presente no obstante que no es un juego que se domine en pocas partidas, ni uno que perdone fácilmente los errores. Pero esa exigencia es también su mayor virtud. Cada combate es un reto, y cada victoria tiene un peso que pocos juegos del género consiguen igualar.
La llegada a Nintendo Switch 2 amplía además sus posibilidades. La naturaleza híbrida de la consola permite disfrutar del juego tanto en sobremesa como en portátil, lo que encaja especialmente bien con un título centrado en la práctica y la mejora constante. Poder entrenar en cualquier momento y luego saltar al online añade un valor considerable; y por solo 20 euros (bastante más su edición por el 30.º aniversario).
En definitiva, estamos ante una versión muy sólida de un clásico que sigue teniendo mucho que decir. Virtua Fighter 5 R.E.V.O. World Stage no busca reinventarse, sino perfeccionar una fórmula que ya funcionaba y lo consigue gracias a un sistema de combate sobresaliente, un online excelente y una base jugable que sigue siendo de las más profundas del género.



