Sorpresa en el último Indie World y uno de los indies más aclamados del último año, Blue Prince llega ahora a Nintendo Switch 2 para ofrecernos su propuesta de puzles singular en primera persona. Eso sí, solo está en inglés, por lo que para enterarnos de todo su lore y comprender algunos puzles que nos encontraremos.
Blue Prince y la herencia de la mansión que cambia
En este juego encarnamos a un joven que, por algún motivo, es el único heredero de su tío abuelo. Sin embargo, para recibir lo que se le ha asignado, debe primero superar una prueba singular: encontrar la habitación número 46 de un edificio de 45 habitaciones. Ya de por sí es algo raro, pero más extraño es que cada vez que se sale y entra del edificio, este cambia su estructura totalmente (dando así lugar a la estructura de roguelike).
Ahora, a diferencia de otros roguelikes en los que obtenemos mejoras permanentes para avanzar más lejos, nuestra “mejora” en esta ocasión es el conocimiento. Y es que, conociendo realmente lo que hay en cada sala, nuevas salas, cómo funcionan y qué necesitamos, estas ideas nos permitirán avanzar más. Eso sí, movernos por las habitaciones nos consume una serie de pasos (que con algunas habitaciones podemos recuperar) y, si llegamos a cero, nos “dormimos” y nos toca volver a empezar de nuevo.
La estructura es simple: una vez estamos en la mansión, cada vez que entramos en una habitación se nos da la opción de colocar una de tres habitaciones para que sea el lugar por el que podemos avanzar. Esta habitacion puede tener o no salidas, puzles en su interior y posibles recompensas, además de que para entrar a alguna de ellas necesitamos “pagar” un precio en forma de llaves o gemas (las cuales conseguimos con puzles o en ciertas habitaciones).

Una trama que se cuece en la oscuridad
Así pues, es importante tener en mente (o en una libreta) conocer qué hay en cada habitación, cuales nos interesa más colocar primero, la disposición de sus puertas y todo lo demás para así tenerlo claro para futuros paseos. Pero la cosa no se queda ahí, sino que también hay muchas piezas de lore interesante que nos explican más sobre esta familia y su pasado.
Podríamos decir que realmente estamos ante un juego de tablero interactivo, y mentira no sería. Porque al final hay que saber bien las mejores combinaciones de habitaciones, qué conviene abrir, buscar atajos y otros aspectos que nos ayuden a que los pasos no se nos acaben y a tener un buen nivel de “llaves” para desbloquear habitaciones.
A nivel visual contamos con un estilo cell-shading en el que el azul es el tono principal, pero que permite distinguir las habitaciones bien. No es una maravilla técnica, pero es resultona. Por su parte, el apartado sonoro es un apoyo que nos da algo de atmósfera, pero que nunca busca ser protagonista.

Blue Prince es una experiencia extraña que, para algunos cuajará muy rápido pero que para otros quizás se les haga un poco cuesta arriba. En cualquier caso, es una propuesta muy interesante y que, si sabemos a lo que nos vamos a exponer y nos interesa, nos va a atrapar sobre todo por su interesante historia.
Versión del juego analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.2)