Llega a Nintendo Switch uno de los juegos más queridos del panorama indie español, un rpg plataformero con toque patrio tan entrañable como modesto.

La influencia de Metroid y Castlevania se puede palpar en una gran cantidad de títulos independientes de estos últimos años. Muchos de estos parten de sus ideas, pero logran diferenciarse de alguna forma: mecánicas ágiles, premisas innovadoras, un apartado audiovisual sublime… Ninguno de estos es el caso de Unepic, pero su flexible sistema de progresión y sobre todo, su humor cargado de referencias frikis, lo mantienen todavía relevante.

Aun así, los que se acerquen al juego esperando un Metroidvania al uso podrían sentirse algo decepcionados. Sí, es evidente que bebe muchísimo de Castlevania, pero no encontraremos en él ni la dificultad, ni la variedad mecánica en las habilidades, ni el diseño destacado de niveles, ni siquiera la belleza decadente que caracteriza a su influecia principal. El foco de Unepic recae en los diálogos y la exploración a partir de un sistema de combate básico, pero con muchas opciones.

Me voy al meódromo

Cuatro jóvenes con apariencia estereotípica friki se encuentran jugando una partidica de Dungeons & Dragons. El clérigo de la fiesta se enfrenta a unos esqueletos a los que derrota sin esfuerzo, pero se come una trampa tras acercarse a “lootear”. Las cerves y patatas fritas se esparcen por la mesa, prediciendo el destino de nuestro protagonista, Daniel: “Eh tíos, hagamos una pausa que tengo que ir al meódromo”. De esta forma tan antiépica descubre que, al entrar al baño, se ha teletransportado a un gran castillo donde deberá derrotar a su señor y sus poderosos guardianes.

La historia de Unepic no es nada del otro mundo, pero sirve de pretexto para introducirnos sin dilación en la aventura. El problema es que no es lo suficientemente atrapante como para mantener el interés del jugador durante todo el juego. Francisco Téllez, visionario de Unepic, suple la falta de una trama original con mucho humor y referencias a la cultura pop de los noventa. Tanto los diálogos principales como algunas misiones secundarias (que suelen ser extremadamente simples) se dirigen a los jugadores que conocen esta época, y os sacará muchas sonrisas a lo largo de la partida.

La dinámica entre Daniel y Zera, un espíritu maligno que se queda atrapado dentro del cuerpo del protagonista, compone la fuerza narrativa de Unepic. A través de ellos iremos explorando y conociendo el inmenso castillo en el que se encuentran. La escala del mundo sorprende, pudiéndonos llevar hasta más de 15 horas de juego. Por eso mismo, hubiese sido interesante contar con una historia algo menos enfocada a la sátira y más a la evolución de los personajes y la trama en sí.

Unepic

Un Castlevania de lápiz y papel

Unepic es un título de acción y plataformas en 2D con énfasis en la exploración y muchos toques de rpg. En este sentido, podemos esperar características clásicas de un Metroidvania, como un mapa dividido en zonas que se va completando a medida que exploramos, la necesidad de volver a ciertas secciones, secretos y recursos como munición y armas, etc. La luz también tiene un carácter importante en la exploración, ya que es recomendable buscar antorchas o lámparas que podamos encender para iluminar las zonas y no encontrarnos con sorpresas.

Aun así, y a pesar de hacer tanto hincapié en la influencia de Castlevania, lo cierto es que el combate y la progresión se acercan más a juegos de rol como World of Warcraft o Diablo. Este carácter cercano a los rpg es algo relativamente único en este subgénero, pudiendo subir de nivel tras acumular experiencia, mejorar diferentes atributos a nuestro personaje, conseguir armas y piezas de armadura para aumentar nuestras estadísticas… Incluso puedes crear pociones a partir de recursos y aprender hechizos y habilidades.

La influencia de los juegos mencionados también se extiende a su interfaz, con la disposición del teclado en mente. Entre tantas armas, objetos y hechizos con diferentes utilidades, te encontrarás cambiando a menudo de utensilios. Es una pena entonces que el combate y el plataformeo sean tan limitados, consistiendo básicamente en atacar y saltar en el momento adecuado, sin otras acciones como esquivar, bloquear u otras más creativas. El resultado es rígido, poco dinámico.

Unepic

Algunas cosillas del port de Nintendo Switch

Si bien es cierto que los Metroidvania suelen ajustarse perfectamente a Nintendo Switch, Unepic no llega a dar del todo con la tecla. No se trata de su rendimiento ni su aspecto, ambos fieles a su versión original, si no al propio contenido. Por una parte, carece de multijugador, algo que habría resultado genial en una consola como Switch y que sí está presente en PC.

Por otra parte, la interfaz del juego resulta complicada de adaptar a la consola híbrida. Está pensada para aprovechar los numerosos inputs de un teclado, y pulsar combinaciones de botones como las presentes en la versión de Nintendo Switch es más complicado y menos intuitivo que una simple tecla.

Por lo demás, se ha conseguido mantener la esencia de Unepic en esta versión, con unos diálogos doblados completamente al español, una gozada para muchos de nosotros. Muchos títulos independientes suelen prescindir de una traducción a nuestro idioma, incluso siendo españoles, por lo que se agradece este detalle y le da mayor personalidad al juego.

Unepic

“Españolamente” retro

Aunque su aspecto visual puede parecer feo, la verdad es que pega perfectamente con el tono general de Unepic. El diseño de los personajes en las viñetas casa con sus propias palabras. Aun así, hay margen para la espectacularidad en los jefes finales, que también suponen los desafíos más difíciles del juego. Su luz y sonido también ayudan a crear una atmósfera interesante en un título de apariencia modesta.

A pesar de sus pegas, es fácil sentirse atraído por Unepic. Su premisa es el sueño de cualquier gamer: transportarse a un mundo de fantasía. Aunque su trama y controles no se explotan como debería, sus diálogos inteligentes y una progresión simple pero efectiva, ayudan a engancharse a una versión que resulta falta de contenido, al menos por el momento. Sin embargo, detalles como su doblaje al español dejan ver que Unepic cuenta con alma, algo que para muchos ya es suficiente.