Seguir
Portada » Análisis » Análisis de Himno

Análisis de Himno

El último juego que trae Ratalaika Games a nuestras Nintendo Switch ha sido Himno. Un juego diferente a los que estamos acostumbrados que trata de llamar la atención del jugador buscando una nueva experiencia, gracias a su idea de ser un juego de plataformas sin violencia y «muertes».

¿Hasta dónde llegamos?

La primera vez que tomamos el control del protagonista de Himno, nos damos cuenta que lo único que sabemos sobre el juego son dos cosas: los controles disponibles y que estamos perdidos en algún lugar. A raíz de ahí, nuestro objetivo será aprender qué podemos hacer en este mundo, interactuar con lo que nos encontramos por él, y saber qué tenemos que hacer para avanzar.

De esta forma podemos descubrir que, si queremos llegar a algún lado, primero hay que encontrar nuevas puertas o portales. Están situadas en lugares bastante dispares y es debido a qué cada mapa se genera de forma aleatoria. Esto provoca que a veces dicha puerta, esté prácticamente al lado nuestra y otras que esté en sitios «casi imposibles» de encontrar o llegar.

Como el juego se desarrolla con una escasa iluminación nuestra exploración por lo mapas, puede ser un poco confusa. Esto da lugar a situaciones en las que puedes estar un rato buscando cómo pasar al siguiente nivel, y quizás por esto y el mal diseño del nivel, no sepamos por dónde continuar. Por lo que el objetivo de su desarrolladora, jugar con calma y disfrutar del mismo, se pierde ya que solo requiere de nuestra habilidad para continuar.

Para ayudarnos en nuestro camino podemos recoger diferentes bolas de luz. Que, aparte de iluminar un poco más el camino a nuestro alrededor, nos otorgan mejoras temporales, que nos permiten por ejemplo, saltar más alto, caer un poco más despacio o incluso ser más ágiles.

Gracias a esto, y a otras acciones como recoger gemas o encender antorchas, nuestro personaje va subiendo de nivel. Este nos permite conseguir nuevos objetos, antes bloqueados, que nos ayudan a mejorar a nuestro personaje o incluso poder acceder al siguiente distrito. De nuevo, por su generación procedural, podemos encontrar en nuestros primeros niveles, objetos de alto nivel que van a ser prácticamente imposibles de conseguir en ese momento.

Jugando con las luces y sombras

Gráficamente, Himno resulta bastante interesante. El juego de luces y sombras hace que todo quede más siniestro y ponga en duda nuestro siguiente paso. Su estilo pixel-art tiene un acabado simple pero resultón, y los efectos de las gemas moviéndose e iluminando el camino, colorean muy vistosamente la pantalla. Donde más flojea es en su diseño de niveles, que en más de una ocasión nos llevará a pensar que es el mismo que hemos estado antes.

Para compensar sus defectos técnico tenemos una banda sonora que cuenta con melodías bastante relajadas. Lo recomendable sería que jugarais siempre con música, ya que os hará vivir la experiencia de otra forma.

Resumen
Himno trata de buscar una experiencia única en los jugadores combinando las plataformas y una música relajada. Si queréis darle una oportunidad es un título que está a un precio asequible. La parte mala, y como suele ocurrir, no está pensado para todos los públicos y puede llegar a hacerse monótono.
5.5
Simple

¿Te ha gustado?

0 0
Comentarios

Para comentar tienes que estar logueado

Si no tienes una cuenta, puedes crearte una al instante para comentar.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Cristina Calero hace 2 semanas, 6 días.

Debes estar registrado para responder a este debate.

Contraseña perdida

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.