Por juegos musicales no será pero ¿Cuántos conoces que lo combinen con los mecánicas de puzle? El nuevo título publicado por la resucitada Acclaim y el equipo Ridiculous Games, co-desarrollador de Sonic Colors Ultimate para la híbrida de NIntendo ponen toda la carne en el asador para que el ritmo no decaiga.
Ritmo en cadena
Ya os avanzamos que GRIDbeat! es uno de esos títulos que llegan sin hacer ruido y se convierten casi instantáneamente es algo especial. Un aura de buen gusto que se percibe a los pocos segundos de poner las manos sobre él por una combinación audiovisual estupenda. Un historia, personajes y trasfondo que sin bien no dejan de ser un envoltorio sin demasiada importancia ayudan a interpretarlo como algo más de lo que pudiera parecer. Porque al final, lo que importa es ese toque de neones retro que no tienen sentido sin la música.
O más que la música el ritmo. Porque de eso trata GRIDbeat!, de seguirlo para avanzar por caminos bloqueados que solo se abren si mantenemos el beat. Como su nombre indica, los niveles son un red interconectada de caminos por los que avanzar en las cuatro direcciones cardinales. Al hacerlo a la par que la base musical de fondo rellenamos una barra de ritmo que debemos conservar para recolectar gemas y también hackear barreras que nos impiden el paso. De otro modo la interacción desaparece por lo que tocará volver a estar en flow con la música si queremos superar el nivel.

GRIDbeat! ofrece todo un rompecabezas de caminos bloqueados y varios pisos de profundidad en unos niveles aparentemente complejos pero perfectamente diseñados para que se sientan relativamente lineales y “sencillos”. Al menos tras pasar unos primeros minutos algo desconcertados por el abrumador volumen de acciones, aunque no lo parezca, que nos presenta. Hackear requiere ciertas pulsaciones de botones en “casillas” concretas, seguir el ritmo para abrir otras puertas también y todo ello sin detenernos un instante.
No hay tiempo para superar sus fases pero si cierta sensación de urgencia por tramos o niveles completos. ¿Por qué? A veces nos toparemos con torretas enemigas que disparan a la posición en la que estamos por lo hay que moverse rápido. Otras veces el scroll de la pantalla nos perseguirá. Y si bien los tempos no necesitan ser iguales siempre que pulsemos en el momento correcto, estas presiones externas harán que poco a poco fluyamos de forma más rápida e instintivamente mejoremos nuestra habilidad y reflejos.

Retador e inmersivo
Como podéis imaginar es fundamental jugar GRIDbeat! con todos nuestros sentidos. Es la única forma de triunfar en él. El propio juego nos avisa lo crucial que es jugar con auriculares de cable para una mayor experiencia y lo primero que hacemos, antes de comenzar a jugar, es ajustar la cadencia de audio que tenemos. Cierto que el menú no es el más intuitivo del mundo (aunque esté más que inspirado por sus transiciones, diagonales y diseño gráfico) pero es clave elegir entre uno de los tres modos de “dificultad” que básicamente hace más laxo el tiempo de pulsación para el sincronizado con el beat. No tengáis miedo en optar el el más fácil porque se trata de un título muy exigente.
La precisión nos pasa factura si no hacemos bien estos pasos previos porque si nos eliminan en el nivel toca comenzarlo desde el principio. Y no es que sean especialmente largos, pero pueden ser duros de roer. Por un lado por esa curva de aprendizaje inicial que lo aleja de los novatos en esto de seguir el ritmo y por otra, para los que se consideran expertos, se las hará pasar canutas sobretodo con sus desafíos extra. Auténticas pruebas de reflejos que nos harán mover la cabeza al son de la música.

Una banda sonora, además del estupendo acompañamiento de fx visuales y sonoros, muy acertada con temas electrónicos que encajan como un guante y explotan en sus duelos contra jefes finales. Una suerte de dungeon crawler diferente y sorprendente que ejemplifica, una vez más, que un buen diseño de juego bien exprimido puede ensalzar cualquier idea por sencilla o manida que pueda parecer.
El rendimiento en la híbrida no ofrece problemas siendo en modo portátil la mejor forma de disfrutar de este GRIDbeat! ¿Echamos de menos una versión nativa para Switch 2? Nunca está de más, desde luego, pero su estilo visual y bien rematado feeling no lo no necesita. Sin duda una gran apuesta para la Acclaim que queremos y que esperemos, por su calidad y el boca a boca, encandilen a todos los que se animen a probarlo como ha hecho con nosotros.

Versión analizada: Nintendo Switch (1.0.1) jugada en Nintendo Switch 2.