Nintendo X Star Wars: Episodio I

La fuerza fue intensa en la Gran N.

Aprovechando el estreno de Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi, recuperamos un artículo que pretendía ser la primera de tres partes, aunque nunca más se supo…

Pero esta vez sí, esta vez nos comprometemos a traeros las dos siguientes entregas en semanas sucesivas donde podremos leer qué juegos salieron desde GameCube hasta nuestros días en las consolas de sobremesa y cuáles vieron la luz en portátiles.

Sin más, os dejamos con el artículo original.

 

Desde tiempos inmemoriales (bueno, desde tiempos de Nes), Star Wars, la saga cinematográfica creada por George Lucas ha tenido un peso muy notorio en todas las plataformas de Nintendo y no ha querido perderse ni una sola generación. Ahora, en Revogamers, queremos traeros una pequeña recopilación de todos los títulos aparecidos en las sobremesas de Nintendo. Esta es solo la primera entrega, habrá más, y luego, las portátiles…

NES

Star Wars

Parece increíble lo que dio de sí la 8 bits de Nintendo con este juego. Teníamos sprites bien grandes con animaciones bien fluidas sobre fondos bien construidos y detallados, todo ello enmarcado en el Episodio IV de Star Wars con todo lo que ello conlleva: música, geniales efectos de sonido para la época, disparos láser, personajes icónicos y localizaciones extraídas directamente del film. Además, el juego tenía fases muy diferenciadas, siendo las principales las recreadas en dos dimensiones con avance lateral donde controlábamos a Luke o a Han Solo. Había otras donde manejábamos el X-34 Landspeeder con vista cenital que servían de fases intermedias e incluso llegábamos a manejar el Halcón Milenario y el X-Wing tanto en primera persona como desde una vista otra vez cenital. Todo un derroche de buen hacer que sirvió para sentar las bases de cómo debían ser los juegos de Star Wars posteriores, y casi cuajó…

Star Wars: The Empire Strikes Back

Secuela directa del anterior, lo que a priori parecía algo bueno, pero que resultó en uno de los peores juegos basados en la licencia espacial que se recuerdan, al menos en plataformas Nintendo. El juego es malo, mucho, un burdo intento de “metroidnizar” la saga. Luke parece un saltimbanqui (con doble salto y voltereta incluidos), las zonas 2D a lomos del Taun-Taun son anodinas y plagadas de errores de diseño y las fases con vehículos son calcadas a las de la primera parte. Se salva un más que decente batalla entre las nubes en Vespin a los mandos de un X-Wing.

SNES

Super Star Wars

Tuvo que ser en el cerebro de la bestia donde Star Wars se redimiera de su anterior fracaso y qué mejor forma que reiniciando la trilogía original (lo que hacía que nos quedáramos sin ver un juego de Return of te Jedi en Nes).

Super Star Wars de Super Nintendo es básicamente un remake del primer juego de Nes pero más fiel a las películas si cabe (en el de Nes muchas localizaciones como las cuevas eran completamente inventadas). Ahora podremos controlar a Luke Skywalker, Han Solo y sí, Chewbacca. Las diferencias entre los dos humanos son pocas más allá del uso del sable láser por parte de Luke, pero controlar a Chewie era otra cosa: era más pesado, lento y mortífero, por suerte. Es un juego difícil para los estándares de hoy pero muy disfrutable. Tiene mejoras para las armas que perderemos si morimos, hace uso del Modo 7 de Super Nintendo para las zonas del Landspeeder en Tatooine y tiene una batalla con el X-Wing en la Estrella de la Muerte digna de recordar, además de una música que aún hoy uno no se explica cómo cabía con tanta calidad en un cartucho.

Super Star Wars: The Empire Strikes Back

Ahora sí. Se mantuvieron cosas del juego original de Nes pero todo se pulió y se rehízo de prácticamente cero. La historia es la misma que la del juego de 8 bits, con nuestros héroes peleando en Hoth, visitando Dagobah o Vespin, pero ahora se mantiene a la altura de su predecesor en Super Nintendo y no echa por tierra el trabajo visto en su precuela. Menos mal.

Super Star Wars: Return of the Jedi

En Nes no tuvimos la suerte de ver un juego basado en el Episodio VI de Star Wars, pero aquí tocaba. Es básicamente una mezcla de los dos juegos anteriores salvo que tiene una de las mejores incorporaciones al plantel de personajes jugables de toda la saga: un ewok. Con él recorreremos los verdes parajes de la luna de Endor a lanzazos y con el Halcón Milenario acabaremos con la segunda Estrella de la Muerte en un final épico que será largamente recordado.

Nintendo 64

Star Wars: Shadows of the Empire

A los pocos meses de salir Nintendo 64 a la venta vio la luz este juego basado en la franquicia y que, por primera vez, contaba una historia totalmente nueva pero que, eso sí, casaba de alguna manera con lo visto en las películas.

Encarnamos al mercenario Dash Rendar, un viejo conocido de Han Solo, quien se verá envuelto en un tiroteo en la base aliada de Hoth del que deberá escapar para luego enfrentarse a otros cazarrecompensas, IG-88 y Boba Fett, para intentar arrebatarles a su amigo Han. Bobba logra escapar, así que ahora nuestra misión será ayudar a Luke, quien se encuentra en Mos Eisley, y recuperar los planos de la segunda Estrella de la Muerte. Una vez recuperados, viajaremos junto a Luke y Lando Calrissian a Coruscant para rescatar a la princesa Leia.

El juego se nos presenta como un shoot’em up donde priman la acción y las plataformas, pero, lastimosamente, esto es solo al principio. Después de una buena primera fase todo se va enfriando. Además, la cámara no ayudaba de ninguna manera, al igual que el ortopédico control del personaje protagonista.

Star Wars: Rogue Squadron

Con esta entrega nació una de las sagas más laureadas basadas en la franquicia que se recuerdan. En su época fue un portento tanto en el control como en el apartado gráfico, haciendo un buen uso del Expansion Pak de Nintendo. Como muchos ya sabréis, este Rogue Squadron nos ponía a los mandos de algunas de las naves más famosas del universo Star Wars como podían ser el Ala-X, Ala-Y o incluso el Halcón Milenario (con un truco) y nos soltaban en un mapeado más o menos cerrado con la misión de proteger cargamentos, derribar naves enemigas o encargarnos de estructuras del Imperio. ¿Esto en qué se traducía? En pegar tiros y más tiros encarnando a Luke Skywalker recibiendo la ayuda de pilotos míticos como Wedge Antilles o Wes Janson en localizaciones inventadas en su gran mayoría para la ocasión pero que no desentonaban en absoluto con lo visto hasta ahora.

Star Wars: Episodio 1: Racer

Una de las cosas más recordadas para bien del Episodio I fueron las grandiosas carreras de vainas y, para mal, Jar-Jar Binks. Otra vez mediante el uso del Expansion Pak (opcional) la gente de LucasArts nos brindó un juego sobresaliente en todos los aspectos. Comprábamos piezas, competíamos solos o acompañados por un amigo, elegíamos piloto y competíamos en pistas en lugares tan dispersos como Tatooine (mi favorita), Mon Gazza, Aquilaris o Malastora. La vista en primera persona y su magnífica sensación de velocidad nos ponían los pelos de punta, y aún lo hacen.

Star Wars: Battle for Naboo

Casi imposible de encontrar en su versión Pal Esp por las poquísimas unidades que se pusieron a la venta en nuestro país (el juego salió con N64 agonizando) este título venía a completar lo visto en el Episodio I.

Controlábamos a Gavyn Sykes, soldado de la guardia real, quien usaba toda una ristra de vehículos para enfrentarse a las fuerzas imperiales. Manejábamos incluso el Naboo Starfighter en unos escenarios que mejoraban con mucho lo visto en el Rogue Squadron (lo que era mucho decir).

Fue el último juego de Star Wars para Nintendo 64 y una forma inmejorable de decir adiós a esta gran saga en esta gran consola.

Nos vemos en el Episodio II, esta vez sí que sí.

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