Así vivimos Gamepolis, la feria malagueña del videojuego

Probamos los juegos presentados por Nintendo en el E3.

Tras una interminable espera, por fin llegó el gran día. El pasado viernes 20 de julio comenzó la feria de videojuegos Gamepolis, evento que transcurrió durante todo el fin de semana en el Palacio de Ferias y Congresos de la ciudad de Málaga.

Mi primera partida a Smash Bros. Ultimate

La edición de este año trajo consigo mucha anticipación, y no era para menos, puesto que era la primera vez en la breve historia de esta feria de jugones en la que el público tendría acceso en primicia a uno de los juegos anunciados durante el E3. ¡Y qué juego! ¡Super Smash Bros. Ultimate, ni más ni menos! Las colas que se formaban alrededor de los cuatro stands con el famoso crossover nintendero podían desalentar hasta al más paciente de los gamers. Pero no conforme con eso, Gamepolis fue además la anfitriona del evento Post E3 de Nintendo, en el que los invitados tendrían la oportunidad de probar algunos de los títulos anunciados en la presentación de Nintendo acontecida el 12 de junio, y allí que fui.

El Post E3 comenzó con una presentación por parte de uno de los altos cargos de Nintendo sobre Nintendo Switch y su catálogo en continuo aumento. Se destacó la importancia de los Nindies en el éxito de la híbrida, anunciándose además la llegada en el futuro de más títulos procedentes de desarrolladoras independientes, así como de compañías third party. Concluida la ponencia, diferentes cargos de Nintendo tomaron el testigo de la presentación y decidieron mostrarnos unos minutos del modo 2 contra 2 de Super Mario Party, otro de los anuncios de la presentación de Nintendo durante el E3.

Super Mario Party regresa a las raíces de la franquicia, recuperando la estructura clásica de las rondas en las que desarrolla la partida: una vez terminan sus respectivos turnos, los jugadores deberán jugar un minijuego. Los tableros del modo 2 contra 2 nos permitirán desplazarnos con total libertad, fomentando un estilo de juego más estratégico que adquiere mayor profundidad con la incorporación de dados especiales exclusivos para cada personaje.

Los minijuegos mantienen el nivel de la franquicia, tan alocados como siempre y con algunas propuestas que aprovechan incluso la vibración HD de los Joy-Con.

Al acabar la demostración nos llevaron a otra sala con stands en los que pudimos probar algunas de las novedades protagonistas del E3 de Nintendo. Lo primero que me llamó la atención fueron los stands de Smash Bros Ultimate, único juego de la habitación que disponía de dos stands dedicados: uno con mandos de GameCube y otro con Mandos Pro de Nintendo Switch. Parecía como si Nintendo, consciente del hype alrededor de la obra de Sakurai, estuviera aprovechando la ocasión para obtener impresiones sobre el rendimiento del Mando Pro en este juego. Algo abrumado por el momento, decidí abalanzarme primero sobre el stand con mandos de GameCube.

En días posteriores trataremos más en profundidad qué nos pareció este título, sin embargo ya os podemos contar que los gráficos y las animaciones han sido mejoradas, las físicas alteradas y se han introducido mecánicas relativamente nuevas. Super Smash Bros. Ultimate, lejos de decepcionarme, acabo siendo lo que yo esperaba. La versión que pude probar no permitía cambiar el modo de juego, desactivar los objetos ni los “stage hazards”, lo cual frustró mis ganas de jugar partidas más “competitivas”.  Antes de lanzarme a probar a alguno de los nuevos integrantes, quise tantear un poco el terreno utilizando a Ness, uno de los personajes que más utilizaba en la entrega anterior.

Si bien conseguí encadenar algunos ataques, aparte de percatarme del cambio que ha recibido Ness en su up-air pude notar cómo, en general, mis movimientos en el juego eran algo patosos. Me acordé entonces de cómo mi hermano y yo, tras pasarnos horas y horas jugando a Super Smash Bros. for Wii U, decidimos retomar la entrega de GameCube para cambiar de aires. Quedamos consternados ante el contraste de físicas, dando lugar a partidas que, a ojos de terceros, darían a entender que no hemos cogido un mando en nuestra vida. A pesar de no haber revivido este sentimiento con la misma intensidad, esto me ayudó a confirmar que, en efecto, la acción en Super Smash Bros. Ultimate se desenvuelve con mayor rapidez que en su predecesor, característica que los más dedicados a la saga pedían como agua de mayo.

Seguidamente tuve la oportunidad de jugar Pokémon: Let’s Go Eevee! con la nueva Poké Ball Plus, periférico que, además de funcionar como mando, permite almacenar dentro un Pokémon que podremos llevar con nosotros de paseo para que consiga experiencia y objetos, los cuales tendremos la opción de transferir de vuelta al juego. Poké Ball Plus vibra, emite luces y sonidos cada vez que realizamos capturas o interactuamos con el Pokémon que haya en su interior, ya sea agitando el periférico o haciendo que ruede por una superficie. Esto aportará un añadido a la experiencia que seguro que a más de un fanático de Pokémon le hará ilusión.

Por desgracia, nuestra experiencia con el juego fue bastante limitada debido a las restricciones de la versión allí expuesta. Situado en el Bosque Verde, el jugador no podía ni salir de la zona ni acceder a los diferentes menús del juego, por lo que nuestras sesiones consistían en capturar hordas de Caterpies y Metapods y combatir contra el cazabichos de turno. Me divirtió, pero no consiguió retenerme por mucho tiempo.

Cansado de describir parábolas con una Poké Ball, decidí pasarme por el stand de Dragon Ball FighterZ, juego de lucha anunciado también en la presentación del E3 de Nintendo al cual nunca tuve la oportunidad de jugar en ninguna de las otras plataformas en las que ya está disponible. Al carecer de experiencia previa, tuve que recurrir al clásico “pulsa todos los botones y reza para que salga algún combo”, solo para darme cuenta varias partidas más tarde de que pulsando un mismo botón repetidas veces podías ejecutar un combo que termina en ataque especial. Destacar la fluidez con la que transcurre la acción del juego, la cual mantuvo los 60 fps durante las partidas que jugué.

Finalmente, la mayor sorpresa que me llevé ese día: Overcooked 2. Si bien es cierto que nunca logró llamar mi atención, considero que este título es uno de esos que debes probar al menos un par de veces para darte cuenta de lo tremendamente divertido que es. La obra de Team17 pone a prueba la capacidad de los jugadores de mantener la calma en las situaciones más difíciles, algo complicado si la cocina en la que estás preparando comandas de sushi y de hamburguesas está incendiándose continuamente, obstaculizando el paso al fregadero en el que tienes que limpiar el plato donde ibas a poner el arroz que pusiste a cocer, el cual a estas alturas ya se habrá quemado. Obligatorio llamar a unos amigotes para disfrutar al máximo de esta “Pesadilla en la cocina”.

 

Autor: Jesús Fonseca Serrano

Fotos: David Terreu