Cobertura Japan Weekend de Madrid

Otra edición de la Japan Weekend de Madrid y otro año que Revogamers no ha querido perdérsela. Acompaña a nuestros […]

Otra edición de la Japan Weekend de Madrid y otro año que Revogamers no ha querido perdérsela. Acompaña a nuestros dos corresponsales, Gaizka, alias Everdred y Marcos, alias Dee, en sus dos visiones de un evento que, además, son complementarias la una de la otra.

El cosplay y el manga fueron cosa de Gaizka

Voy a ir directo al grano, ha sido el mejor evento de manganime al que he asistido nunca en la capital. Unas palabras inesperadas por mi parte, la gente que me conoce bien sabe cuánto he criticado a la Japan Weekend años atrás por ser siempre “más de lo mismo”. No voy a engañar a nadie, soy el primer sorprendido por todo esto, ¡y cuánto me alegro de ello!

La organización prometía el mayor evento de manganime de Madrid y así fue, dos pabellones repletos hasta la bandera. Había muchísima gente, a algunos stands, de hecho, era difícil acceder, pero esto era de esperar, afortunadamente al ser dos pabellones, no hacía un calor excesivo como en años anteriores. El precio de la entrada, a mi juicio, sigue siendo un poco elevado, este año más que en años anteriores. Afortunadamente la cola de entrada iba bastante rápido, pese a ser realmente larga.

Entrando ya en materia, no podía faltar la zona de Retroweekend dentro de la Japan Weekend. En esta ocasión tenía lo que ya viene siendo habitual, unos 4 o 5 pasillos de stands, que hacen alrededor de unas 10 o 15 tiendas. No voy a engañar a nadie, eran las mismas de siempre, cambiando un par como mucho. Era inevitable ver precios inflados, SNES Classic Mini a 150 €, sí, con un par bien puestos y demás estafas. Se salvaban un par de stands a lo sumo, que tenían material bastante interesante y a buen precio. También había una zona de máquinas recreativas y alguna consola retro para echar algunas partidillas.

Por lo general en el evento había de todo, algo que en años anteriores no pasaba, me refiero, años atrás todos los stands eran iguales los unos con los otros. Este año caminabas entre los pasillos de stands y no daba la sensación de estar viendo lo mismo una y otra vez. La zona de artistas independientes era una auténtica maravilla, como siempre; material original y cosas de las que no se ven en tiendas. Después, quintando las tiendas de merchandising variado, podíamos encontrar tiendas temáticas de Dragon Ball Super, sí, mola más que GT (Dee no tiene ni idea), tiendas de piezas de cosplay o incluso tiendas de plantas japonesas, que nuestro querido Marcos Catalán se hizo con una. Todo ello sin olvidarme mencionar las tiendas de editoriales y distribuidoras de manga y anime como Ivea, Norma Editorial o Selecta Visión, entre otras, con precios muy interesantes.

Como veis, un evento realmente variado y eso que no he mencionado los 8 escenarios, que, poca broma, en todo momento había alguna actividad en alguna zona del evento, incluso hasta tres a la vez en algunas ocasiones. Una lástima que no estuviésemos al tanto de la hora para apuntarnos a algún torneo de videojuegos, que había muchos, y dejar el nivel de Revogamers realmente alto. El hecho de olvidarnos de mirar el reloj dice mucho de la feria, un día se quedaba corto para verlo todo a conciencia. Los invitados al evento, muchos este año, también tenían horas concretas para atender a los fans, pero, a diferencia de otros años, en esta ocasión se podía uno acercar a los invitados con bastante libertad, sin mareas de gente ni personal de seguridad comportándose como gorilas. Unos invitados realmente amables que no dudaban en sacarse fotos con los fans y siempre estaban con la sonrisa en la cara, realmente un gustazo pasarse a hacerles una visita. A mencionar su fantástico trabajo con los cosplays, ya que la gran mayoría de ellos eran cosplayers y muchos de ellos premiados en concursos internacionales.

La actividad principal era, sin duda alguna, el concurso de cosplay. Marcos Catalán (Dee) por su parte comentará la interesantísima charla de Juan de Tecvia, yo por mi parte vi el concurso de cosplay del sábado, el Japan Weekend Cosplay Show. La verdad es que fue un concurso de cosplay de un nivel altísimo, con más de 20 participantes y que duró alrededor de 2 horas. Quizás se hizo un poco largo, eso no lo voy a negar, y también es verdad que hubo alguna que otra actuación a la que la faltaba más práctica, pero en general el nivel fue realmente alto. Un concurso en el que quedó muy claro que lo importante es la actuación y no el traje, se puede uno llevar el primer premio con un traje más sencillo siempre que la actuación esté muy trabajada. Ciertamente todo ello se vio durante la entrega de premios, mi más sincera enhorabuena a Team Reshus, que fue premiada con el viaje a China el año que viene para representar a España. El concurso de cosplay del domingo, el ICL, no pude verlo, pero fue una gran alegría que ganase el equipo español tanto en el grupal con Alisyuon y Eothen como en el individual con Exerbrang.

Por mi parte poco más señores de Revogamers, sé que me dejo cosas, pero me alargaría mucho si hablo de todo, en las fotos podréis ver el altísimo nivel de los cosplayers ganadores, fotos tomadas prestadas de Escosplay, ellos sí pudieron hacer buenas instantáneas, a mí con los asesinos focos del escenario principal me fue imposible. Aquí me despido, insisto en que me ha parecido un evento magnífico y este es sin duda el camino a seguir para la Japan Weekend. ¡Nos vemos en el próximo evento!

Foto extraída de EsCosplay.es

Y los videojuegos, cosa de Marcos

Como mi compañero Gaizka ya se ha explayado a gusto en lo que es la razón de ser de la Japan Weekend de Madrid, es a servidor a quien le toca hablar de lo que a todos los aquí presentes nos gusta: los videojuegos, que también los hubo, muchos y de muy variadas formas.

En esta ocasión, como tantas otras, pudimos disfrutar de 3 vertientes muy diferentes entre sí como pueden ser los juegos de exhibición, dominados por los de Namco-Bandai como no podía ser de otra forma, los torneos, con mucha presencia de Nintendo en forma de Smash Bros., y la zona retro, que contaba con multitud de stands y con auténticas joyas, así valieran un precio justo o no.

En cuanto a los juegos más modernos, pudimos probar varias de las propuestas que desde Bandai Namco llevaron a la feria, como Tekken o One Piece, pero eso no es todo, porque también Nintendo estuvo bastante bien representada, no solo de manera oficial con varias Nintendo Switch con juegos como Pokkén Tournament, Mario Kart 8 Deluxe, ARMS o incluso la demo de Monster Hunter XX (como si se mereciera compartir mesa el juego de Capcom que no parece que ni lo vayamos a oler por aquí con los otros títulos), sino que, además, hubo multitud de torneos de, agarraos, Wii U. Porque sí, pocas consolas actuales hay mejores que Wii U a la hora de jugar a títulos multijugador, así que los asistentes pudieron, a distintas horas del día, disputar partidas a Super Smash Bros. for Wii U, Just Dance 2017 o Mario Kart 8. Y en portátiles, Pokémon fue la estrella de los torneos, con Pokémon X/Y a la cabeza seguidos de Rubí Omega y Zafiro Alfa.

En las otras consolas dominaron los juegos de lucha, en especial los de la anterior generación. La verdad es que, hasta que no los vimos todos juntos (Tekken, Street Fighter, Soul Calibur, BlazBlue, Marvel VS Capcom…) no nos habíamos dado cuenta de la gran regeneración que tuvo el género en la pasada generación y que parece sigue a día de hoy, aunque haya perdido algo de fuelle.

Y dejamos lo mejor para el final: la zona retro. Esta zona consistía en un espacio bastante amplio muy cerca de la cafetería, por lo que antes o después íbamos a pasar por ahí, lo malo es que también estaba muy cerca del escenario principal, por lo que charlas más pequeñas y relacionadas con los videojuegos tuvieron que impartirse fuera de ese espacio, lo que hizo que mucha gente se las perdiera simplemente por no estar en el lugar indicado en el momento preciso. Por suerte nosotros pudimos asistir (porque nos topamos con ella de milagro) a la que dio Juan, dueño de Tecvia e historia viva del mundillo en España que nos dejó bastantes anécdotas sobre cómo empezaron a distribuirse los videojuegos en nuestro país y cómo son y cómo eran las consolas por dentro.

El espacio retro también contó con multitud de stands con juegos, máquinas recreativas y consolas nuevas o de segunda mano. Ni Gaizka ni yo pudimos resistir la tentación y salimos de allí con más bolsas de las que nuestro bolsillo nos aconsejaba, pero que nos quiten lo ‘bailao’. Eso sí, muchos puestos tenían precios desorbitados. Servidor pilló a uno de los dueños de un stand ir de puesto en puesto preguntando a sus colegas si también les estaba yendo igual de mal que a él, y la mayoría le contestaban que sí, que bastante desastroso. Puede, y solo es una idea al aire, que sea porque seguís manteniendo unos precios impagables en un mercado dominado por lo digital y con fácil acceso para cualquiera a cualquier juego antiguo con solo un click y que todo eso lo “adornéis” con una atención al público entre mala y nula. Mi único juego, Shadowgate 64, lo compré en un puesto donde el dueño era consciente de todo esto y tuve que felicitarle por haberse desmarcado del resto. ¿Su respuesta?: ¿Por qué te crees que en los demás la gente solo mira y de aquí se van con bolsas? Olé.

Así concluyó mi visita a una Japan Weekend de Madrid que, seré sincero, mejora mucho si sabes lo que te vas a encontrar y cómo disfrutarla, y la mejor manera de hacerlo es ir con las miras bien abiertas y dejando que te domine por completo tu parte friki, que has de estar orgulloso de serlo.

Ah, y Dragon Ball Super está haciendo buena a GT. Ahí queda.

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