Xenoraid

Si os suena la premisa de este shoot ’em up conservador y poco imaginativo, es porque ya la habéis visto miles de veces.

Tras un año de su lanzamiento en PC y diversas consolas, Xenoraid aterriza en Nintendo Switch. Resulta curiosa la cantidad de shooters espaciales disponibles en la eShop de la consola híbrida. También lo es que la gran mayoría se traten de ports de juegos con varios años de antigüedad. Probablemente sea por la comodidad y facilidades de la consola, pero el problema es que la tienda virtual tiene ya demasiados títulos del estilo.

Xenoraid se trata de otro shoot ’em up vertical. En este caso, es más directo en su planteamiento que otros títulos de sus creadores, 10tons, como Neon Chrome o Time Recoil (también disponibles en Nintendo Switch). Sin embargo, como ocurre con sus otros títulos, Xenoraid no consigue tener personalidad propia y puede catalogarse fácilmente como juego del montón, sobre todo teniendo en cuenta la ya considerable oferta de la eShop.

Do A Barrel Roll

Xenoraid es muy conservador en su propuesta. Esto significa que, a pesar de lo poco novedoso que ofrece, cuenta con una jugabilidad directa y que funciona. Con un gatillo se dispara munición infinita (aunque se puede sobrecalentar el arma), mientras que el otro está dedicado a munición especial limitada. La tracción de la nave afecta a la trayectoria de las balas, algo a tener en cuenta y que añade una ligera complejidad a una acción bastante sencilla.

Una vez claros los controles, la fuerza de Xenoraid reside en gestionar hasta cuatro naves durante los combates. Un indicador aparece cuando te falta poca vida para poder cambiar de piloto y vehículo con un simple botón. Cada una tiene sus propias características, y se pueden tanto mejorar con recursos como reemplazar si terminan por destruirse. La idea tiene potencial, y por eso mismo es una pena que todas ellas sean tan similares y poco originales.

Aunque se trate de un shoot ’em up de progresión vertical, los enemigos no se limitan a venir desde arriba a lo Space Invaders. Su trayectoria en muchos casos es impredecible, y si no nos encargamos de ellos, pueden incluso regresar desde la parte de abajo. Como nuestras naves solo pueden disparar vertical y diagonalmente hacia arriba, la prioridad es destruirlos antes de que esto pueda ocurrir.

Xenoraid

También hará acto de presencia algún que otro boss. En su caso tendremos que deshacernos de sus armas principales antes de destruirlos. Aunque no se traten de enemigos muy originales, el comportamiento de sus balas si nos puede pillar desprevenidos, poniéndonos a prueba y obligándonos a concentrarnos en todo momento. Probablemente formen parte de los momentos álgidos del juego, en los que hacemos malabares con las naves que nos quedan para terminar con ellos.

Shut ‘Em Up

Xenoraid se divide en cinco capítulos, en los que algunos personajes nos podrán en contexto para cada misión. La verdad es que su historia es completamente olvidable. Por milésima vez, la trama trata de la defensa de los humanos contra una raza alienígena. Tampoco es que sea el fuerte de esta clase de juegos, pero también hubiese sido interesante una premisa algo diferente.

Tambié es curioso que los recursos obtenidos no se trasladan entre capítulos. Una vez terminada una parte de la historia, comienzas con el mismo set-up del principio. Quizás hubiese sido más efectivo centrarse en la progresión a largo plazo en vez de la microgestión. Es un aspecto con potencial que 10tons no ha conseguido desarrollar del todo.

Xenoraid

Su aspecto visual tampoco ayuda. Tanto los fondos en las partes jugables como el diseño de personajes, enemigos y naves son poco inspirados y genéricos. Solo la música consigue meternos caña y aportar algo realmente interesante al título a base de sintetizadores, aunque tampoco es que sea increíble.

Aliens, Aliens Everywhere

Más allá de la historia principal, Xenoraid incluye un modo survival y otro cooperativo. El primero se trata del típico “dura el mayor tiempo posible”. Por otra parte, el segundo permite jugar hasta a 4 jugadores simultáneamente. Más que proponer una experiencia hardcore, el hecho de que no haya fuego amigo lo decanta más hacia el arcade, una experiencia más cercana a lo que ofrece el juego.

Mi conclusión es que Xenoraid palidece frente a otros juegos de su género. Su problema es la falta de una propuesta fresca e interesante. Se limita a colocar, en un contexto moderno, las mecánicas de toda la vida, sin apenas ofrecer nada nuevo. Si tenemos en cuenta la reciente saturación de títulos similares en la eShop, me temo que Xenoraid no hace lo suficiente para diferenciarse de los demás y destacar por si mismo.

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