La magia de las palabras nos llevan a una aventura de los más orignal en un mundo desolado y lleno de peligros.

Todo comienza con un montón de letras olvidadas, de las cuales una o empieza rodar hasta encontrar una e, después una h y finalmente una r, formando así la palabra hero. Este es el protagonista de Typoman, un juego de plataformas combinado con la magia de las palabras.

La fuerza de las palabras

Typoman se trata de un juego muy simple tanto en la historia como en el sistema de juego, ya que no hay un argumento muy claro y las acciones que puede realizar Hero, el protagonista, no son muy numerosas. No obstante, cabe mencionar que el ambiente tenebroso y siniestro le da un encanto particular.

Hero puede coger las letras, arrastrarlas y lanzarlas, algo que a primera vita parece muy simple, pero que encierra la verdadera esencia del juego. Typoman se basa en el poder de las palabras para poder avanzar, ya que cuando las construimos, producen efectos diversos en el ambiente.

Escribir para avanzar

De este modo, podemos juntas las letras y abrir el menú de formación de palabras para darles forma. Así podemos escribir la palabra «on» para poner en marcha algún mecanismo o «up» para hacer subir las plataformas. Estas son sólo algunas de las combinaciones posibles, pues existen otras que nos permiten protegernos de los peligros del entorno, palabras bonitas como «love», «free» o «brave».

Del mismo modo que el protagonista de Typoman está formado por la palabra «hero», los enemigos serán aquellas cargadas de un significado negativo; «hate» o «doom» son sólo algunas de ellas. Sin embargo, en el juego encontramos un personaje misterioso que nos ayuda con su poder.

Cuidado con lo que escribes

En Typoman hay otras palabras que no tienen una función práctica en el juego, pero que sirve para entretenernos descubriendo las combinaciones existentes. Por ejemplo, «espace» hace que el cuerpo de Hero se separe por unos segundos; con «spider» aparece una araña por el escenario; cuidado con escribir «dead» pues supone morir. Junto con esto, encontramos a lo largo de Typoman un serie de comillas que van desvelando una historia secreta.

Asimismo, cuando acabemos Typoman, tendremos acceso a dos minijuegos extra desvinculados totalmente de la historia principal. Estos se basan en la construcción de todas las palabras posibles para batir nuetras propias puntuaciones. Es por ello por lo que está claro que para poder jugar a Typoman hace falta ser creativo con la lengua, pero la inglesa, pues aunque los menús están en castellano, la dinámica del juego se basa en el léxico inglés.

En conclusión, Typoman es un juego muy rápido de jugar si somos hábiles con las palabras, aunque requiere serlo en inglés, lo que puede dificultar un poco la acción del juego si nos atascamos en alguna palabra. Es importante mencionar que el juego, a pesar de ser muy simple en varios aspectos, gana muchos puntos gracias a la originalidad de la idea. Tal vez algo caro para la brevedad de la historia, aunque siempre nos quedan los minijuegos.