Resident Evil Requiem, el noveno juego de la saga, acaba de salir y en breve os traeremos el análisis, pero no ha llegado solo. Por fin en una consola de Nintendo vamos a poder ejecutar nativamente (sin versiones nube), las entregas 7 y 8 de la saga, haciendo así que salvo los nuevos remakes, todos los Resident Evil tengan una versión en consola Nintendo (faltarían ya pocos para tener todos en Switch 2). Así que ahora toca ver qué tal está Resident Evil 7 Biohazard Gold Edition en la nueva consola híbrida, que además nos llega en su versión más completa con todos los extras y, si lo compramos en pack con Village y Requiem, nos sale a precio bastante reducido.
Resident Evil 7, ahora sin nube
Imagina que no conoces nada de Resident Evil y, aunque lo hagas, nada de lo que sabes te sirve apra este juego (salvo algunos detalles del final), con lo cual estamos ante la entrega más independiente y autoconclusiva de la serie desde los dos primeros juegos. En este viaje encarnamos a Ethan Winters, un hombre que está buscando a su mujer, la cual se dio por muerta por su desaparición hace 3 años, pero que por algún motivo le ha escrito un mensaje, y él decide ir en su busca. Todo se complica y acaba viviendo como parte de la familia Baker, unos tipos peculiares que andan algo perturbados, comen bichos y que pueden regenerarse las partes del cuerpo.
La historia de Ethan nos lleva en primera instancia a tener que escapar de esta casa de locos, resolver el misterio de nuestra mujer y de paso acabar con lo que parece que está causando toda la locura. Su desarrollo se basa generalmente en habitaciones cerradas y situaciones que se mueven en círculos con habitaciones seguras, algo diseñado porque hay muchas partes del juego en las que tenemos que escapar de alguien que nos persigue (o usar el sigilo), algo que crea tensión pero también alarga artificialmente la duración.
Una historia sin los héroes clásicos
Todo ello viene acompañado de puzles clásicos de la saga, objetos que hay que conseguir para acceder a nuevos lugares, y combates contra jefes en los que generalmente estamos en desventaja, porque durante mucha parte del juego vamos escasos de armas. Además luego el juego sabe ofrecer secciones en abierto, pero quizás donde más brilla es en los momentos de Escape Room cerrados, que son pequeñas aventuras gráficas muy bien hiladas.
Además de la historia principal, se incluyen los DLC para darnos más trasfondo a la historia, darle un final digno a cierto personaje y para relacionar esta historia con uno de los personajes clásicos de la saga. Suponen dos maneras diferentes de afrontar la jugabilidad establecida, pero aportan variedad y se sienten bien elaborados.
Resident Evil 7 Biohazard luce bastante bien en Nintendo Switch 2, con una versión similar a la original. Es cierto que el RE Engine (el Reach for the Moon Engine) ha mejorado mucho desde este juego y que quizás se siente algo alejado de su estado actual sobre todo en modelos humanos, pero consigue ofrecer resultados llamativos y que encajan muy bien con la atmósfera de terror que se busca.
Versión del juego analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.0)

