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Análisis de Chime Sharp

Chime Sharp es la secuela de un juego de puzles que hace unos años sorprendió por ofrecer una sensación relajante pero a la vez no con su música electrónica de fondo. Algunos lo comparan con Lumines, pero aquí vamos a hablar de lo que este título tiene para divertirnos sin entrar en similitudes.

En busca del rectángulo más grande

En Chime tenemos un híbrido entre un puzle de toda la vida con sus piezas y tetris, con algún que otro valor añadido. La música suena y vemos constantemente una barra que se desplaza en pantalla de izquierda a derecha, y un temporizador con un límite de tiempo. Esos dos aspectos constituyen nuestros «enemigos», es decir, los aspectos que tenemos que tener en cuenta para ser rápidos en nuestro progreso.

El planteamiento por su parte es sencillo. Nos van apareciendo piezas de diversas formas y nuestro objetivo con ellas es rellenar todo el tablero que tenemos. La gracia está en que para que realmente llenen el tablero debe formarse un rectángulo de mínimo 3 x 3, que podemos hacer más grande antes de que la barra que se desplaza llegue al final de la pantalla y las piezas colocadas pasen a desaparecer (pero dejan marcada su zona como «ocupada»). A mayor el rectángulo que construimos en cada ocasión, mayor puntuación.

Que el ritmo no pare en Chime Sharp

El juego no busca dejarnos estancados en ningún momento ni nada por el estilo, por lo que una vez jugada una fase, sea cual sea el resultado, la siguiente está disponible. Eso sí, para desbloquear nuevos modos en cada una hay que conseguir el 60% del tablero. Los siguientes modos ofrecen una dificultad mayor como límite de vidas (que disminuyen con cada pieza que que desapareza), aunque también disponemos de un modo práctica con la canción entera para ser escuchada, con menos presión y con más tiempo disponible.

En total nos esperan dieciséis canciones, todas de música electrónica y con cierta variedad, y hemos de reconocer que el estilo le sienta muy bien al juego. Por lo que destaca sobre todo Chime Sharp es porque esa música va funcionando en bucles, cada vez más elaborados según vayamos completando el tablero (algo que podemos ver en la barra de abajo de la pantalla). Por lo demás ofrece colores que se distinguen bien pero sin demasiada complejidad, por lo que su estilo es bastante sencillo en pantalla, aunque cada tablero tiene una forma única y ofrece piezas diferentes .

da

Chime Sharp es un título que si vamos «a jugarlo» una sola vez se hace corto por su número de tableros, pero que tiene un enorme potencial de rejugabilidad, de perfeccionismo y varios modos para estar enganchados durante horas. Puede que al principio cueste hacerse a las mecánicas si no se jugó al anterior título, pero tras un par de partidas de ensayo se le coge el ritmo.

 

Resumen
Una buena propuesta con varios modos, pero que se puede quedar corto para aquellos que no sean exigentes con la puntuación.
7
Bueno
Escrito por
Pikmin de nacimiento y strawhard de corazón, colecciono monedas DK por diversión.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Javier Aranda hace 1 mes.

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