Reviviendo el horror de los 90’s

Rainy Night Creations vuelve con Vaccine, Wii U, después del sobresaliente Freeze Me. La nueva propuesta del estudio barcelonés sin duda alguna se inspira en las primeras entregas de Resident Evil de PlayStation 1 y Nintendo 64. En este título encontramos un homenaje y gran devoción por la famosa obra de Capcom.

El juego fue recientemente lanzado para la eShop de Wii U y otras plataformas, Rainy Night Creations nos propone un interesante viaje en el tiempo, para recordar la mítica jugabilidad de los Resident Evil de antaño. Si eres un fan nostálgico por las primeras entregas de la saga de Capcom, encontrarás en Vaccine una propuesta más que interesante para revivir todos esos elementos que hicieron grande a la saga que el juego rinde homenaje.

A pesar de todos tus esfuerzos, tu amigo se ha infectado de nuevo. Encuentra una vacuna antes de que se acabe el tiempo

Esta simple frase  da inicio a la aventura, donde el aspecto argumental pasa a segundo plano, la única trama argumental que encontraremos será un sistema de acertijos en forma de documentos que encontraremos en las diferentes áreas del juego, el cual si lo resolvemos nos llevará al final real del juego.

El juego nos pone en la piel de dos agentes, cada uno con diferentes características iniciales, Manuel G.P. o Rita O’connor, tendrán la misión de salvar de la muerte o zombificación a su compañero postrado en cama. La misión no será nada fácil, el juego nos propone encontrar la vacuna y recorrer las diferentes locaciones de la mansión y sortear sus diversos peligros en 30 minutos, caso contrario nuestro compañero terminará por sufrir su fatal destino.

Una vez logremos obtener la cura y dársela a nuestro compañero, este se volverá a infectar, teniendo que volver a sortear la mansión en busca de una nueva vacuna, esto representa  dos problemas; el primero radica que el contador disminuye cada vez dándonos menos tiempo para cumplir el objetivo y así progresivamente hasta llegar a un punto en el que no podremos detenernos ni a recoger objetos, el segundo problema, es que la mansión se genera aleatoriamente, con lo que no tendremos dos partidas iguales, ni podremos memorizar el mapa para encontrar la ruta más eficiente y así obtener la vacuna en el tiempo indicado.

Otro aspecto a tener muy en cuenta, es que si se fracasa en encontrar la vacuna en el tiempo estipulado o si es asesinado por las amenazas biológicas del juego, perderemos todo nuestro progreso y evolución del personaje. Teniendo que empezar la partida nuevamente desde cero.

Los personajes del juego se controlan con el control clásico tipo tanque o torreta, lo que lo hace incomodo y difícil de dominar sino se tiene experiencia con este tipo de control, en ese sentido, Vaccine nos refresca la memoria, este tipo de control sumado al uso de cámaras fijas, que cambian radicalmente  a cada movimiento, aumentan la sensación de terror, pues nunca sabremos exactamente qué nos encontraremos un par de pasos más adelante.

Las armas y municiones en Vaccine son limitadas y escasas, comenzaremos con un muy útil cuchillo, que si lo aprendemos a utilizar nos ayudará a vencer los zombies sin mucha dificultad. También nos encontraremos con armas más poderosas como una pistola o escopeta, habiendo sólo tres tipos diferentes en todo el juego, aunque no es recomendable usarlas demasiado, ya que las municiones para esas armas son muy escasas y es mejor reservarlas para los enemigos más fuertes. Disparar será una vez más cuestión de habilidad como en las primeras entregas de Resident Evil, puesto que nuestro personaje no apunta de forma automática, teniendo que apuntar en dirección al zombie o monstruo que estemos enfrentando, para que la bala impacte en él, esto nos dará la sensación que hasta el más inútil de los zombies podría acabar con nosotros si no somos hábiles con el control.

Tendremos los típicos objetos que nos curarán las heridas, así como otros que aumentarán nuestras características de forma temporal. Vaccine cuenta con un toque RPG bastante interesante. Cada vez que asestemos un golpe a un enemigo ganaremos experiencia que podremos usar para mejorar parámetros como la resistencia, la suerte o la salud. Y son parámetros que mejoran considerablemente a nuestro protagonista. Decidir qué aumentar puede determinar el devenir de la partida, aunque llevarlos todos al nivel máximo no será una tarea demasiado complicada.

El juego cuenta con una banda sonora acorde con la situación sin destacar especialmente, ayuda a mantener la tensión y el carácter oscuro del juego y como suele ser costumbre en los juegos de horror más que la constante banda sonora, lo que da el toque final es un buen uso de los efectos de sonido, que en Vaccine es más que correcto, acabaremos por temer el sonido que hacen algunos enemigos o el grito del jefe final.

El juego a nivel gráfico cuenta con entornos totalmente en 3D alejándose de los escenarios pre-renderizados de los primeros juegos de Resident Evil, pero con un diseño artístico, texturizado  y uso de la cámara que evocan estar jugando a la obra de Capcom. Vaccine cuenta con muy buena calidad de imagen a 1080 pixeles y con una sólida tasa de 30 cuadros por segundo en su versión para Wii U. El juego tiene una opción que nos añade un filtro como si estuvieramos jugando en una televisión CRT, para completar la experiencia retro completa.

En cuanto a los enemigos, Vaccine carece de variedad y originalidad, encontraremos al típico zombie de toda la vida, perros zombies, monstruos que nos recordarán al mítico Licker de Resident Evil 2, el jefe final tampoco se salva por ser poco original, encontraremos en él una especie de mezcla entre Némesis y el Tyrant.

Ya hablamos que Vaccine genera su mapa de forma automática en cada partida, pero la suerte que tengamos en todos los aspectos, dictará cómo será nuestra partida. Si tenemos suerte encontraremos salas con pocos zombies y muchos objetos al principio o incluso un diseño lineal que nos llevará a la vacuna sin recorrer mucho la mansión. Si no tenemos suerte daremos muchas vueltas por las diferentes salas encontrando pocos objetos y muchos enemigos.

Otro problema relacionado con la generación automática y aleatoria de la mansión para cada partida es que no existe la variedad necesaria en el diseño de las habitaciones, ya que estas se pueden repetir hasta tres o cuatro veces en una partida, generando confusión sobre la ruta tomada que nos conduzca a la sala inicial donde espera nuestro compañero por la vacuna. Aunque lo bueno es que las habitaciones se encuentran muy bien ambientadas con una lograda temática oscura, fría y decadente, con mobiliario acorde a la situación, largos pasillos con poca iluminación.

Vaccine, un Resident Evil procedural

En conclusión Vaccine es una experiencia de juego muy sólida a pesar de sus carencias y fallos descritos, toma elementos de Resident Evil, añadiéndole sus elementos propios como la evolución del personaje o la generación automática de la mansión, dándole al título un carácter muy rejugable y estratégico, ya que está pensado para jugarlo en sesiones cortas de 30 minutos. El juego no es para nada fácil, lo que representará un reto para muchos jugadores tratando de cumplir el objetivo en el tiempo requerido y aunque juegue mucho con el factor nostálgico para hacerlo atractivo para muchos jugadores, estamos seguros que muchos apreciarán esta propuesta por revivir los survival horror de antaño.