Vuelven Watt y Volt a intentar escapar del laboratorio una vez más.

Hace un par de años que Twin Robots, desarrollado por Thin Ice Games, apareció en la eShop de Wii U. Ahora nos llega a la eShop de Nintendo Switch Twin Robots: Ultimate Edition, una versión mejorada, y más cara, de un juego que en su día no era la gran cosa. Se trata de un juego de plataformas y puzle, entretenido, pero sin mucho mayor aliciente.

Dos Robots y un destino

Los robots protagonistas de Twin Robots: Ultimate Edition deben superar una serie de pruebas para que el laboratorio los considere aptos y no los destruya. Lo primero que deben de hacer es liberar a su compañero, atrapado en una cámara apisonadora, pulsando el botón rojo que hay escondido en alguna parte del nivel. Una vez pulsado el botón, se debe cambiar de robot para liberarlo y, después, ir recogiendo la energía que ha aparecido en las baldosas. Con la energía acumulada, uno de los robots tiene que dirigirse al final del nivel y descargar la energía para poder abrir la puerta y escapar. Por supuesto, el segundo robot no ha de quedarse atrás y debe llegar hasta el final del nivel.

Los controles de los robots son sencillos. Se puede saltar (y rebotar en las paredes), correr, descargar energía, arrastrar cajas y cambiar de robot. Con estas acciones, se deben superar todos los niveles.

En ellos, nuestros protagonistas han de lidiar con innumerables desafíos, desde los clásicos pinchos, a los clásicos bloques aplastantes o las clásicas baldosas que se rompen nada más pasar. Todo muy reconocible.

Twin Robots: Ultimate Edition y la monotonía absoluta

Hasta aquí todo bastante normal pero, ¿y si os digo que es lo mejor del juego? Porque Twin Robots: Ultimate Edition no tiene más que eso. Todos los niveles son casi iguales, los desafíos van aumentando ligeramente de dificultad, pero manteniendo siempre la misma dinámica en todos los niveles. Niveles que, por cierto, son prácticamente iguales en cuanto a apariencia. La música es un poco mejor, pero tampoco ayuda a darle variedad al conjunto. Todo muy verde y muy gris.

Además, los controles no responden del todo bien y, como suele pasar en estas producciones de bajo presupuesto, el motor de física se comporta de forma un poco extraña, como si los robots fueran unos peleles manejados por un titiritero desde arriba. Por ejemplo, si vas corriendo a una cuesta, en lugar de bajarla, da un bote (lo que te impide saltar nada más entrar en la cuesta). Si saltas contra una pared, hay un porcentaje bastante alto de que te quedes atrapado en ella y sólo puedas salir dando un salto en dirección contraria. Si caes justo en la parte de la pared en la que empieza una cuesta, esto pasa el 100% de las veces, lo que destroza el discurrir del nivel, ya que te obliga a hacer movimientos antinaturales.

Después, muchas veces hay que esperar a que bajen determinadas plataformas o peligros, lo que lentifica el ritmo de juego una barbaridad y termina de estropear el único aliciente que parecía tener, que era el dinamismo. De esta forma, el juego cumple, pero tiene todos estos errores que he enumerado que lo lastran significativamente.

Visualmente es una delicia. Qué va, en realidad es un juego soso y descafeinado hasta decir basta, sin ningún tipo de atractivo ni variedad. Es la lanza que termina de rematar a Twin Robots: Ultimate Edition. Se salva de la quema porque funciona como plataformas. Sin embargo, no perdería el tiempo ni el dinero con este juego. No es malo, pero parece hecho por un estudiante de prácticas en sus ratos libres mientras no le mira el jefe.

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