The Fall Part 2: Unbound

The Fall Part 2: Unbound continúa la historia de A.R.I.D. tras el impactante final de la primera parte, progresando en esta aventura de ciencia ficción con un mejor resultado, pero con una jugabilidad que sigue sin estar en forma.

Las tres leyes de la robótica del escritor Isaac Asimov suponen las bases lógicas de muchos robots e inteligencias artificiales de la ciencia ficción. Son tres reglas que toda unidad cibernética debe obedecer y que marcan los límites de su potencial consciencia. Nos podemos encontrar estas leyes en producciones recientes como Westworld, pero también en esta trilogía indie. The Fall Part 2: Unbound, como muchas obras futuristas, nos presenta un mundo apoyado en estas leyes, para después descomponerlas.

Aunque sea un tema recurrente, las historias de inteligencias artificiales que cobran independencia y se revelan contra sus amos, los humanos, siempre suponen un tema interesante. En este sentido, esta segunda parte de The Fall cumple con una trama relativamente fresca, enmascarando como un metroidvania lo que es en esencia una aventura point n’ click. Sin embargo, y aunque supone una mejora frente a su predecesor, los momentos puramente jugables resultan toscos y torpes, entrometiéndose en una experiencia que, por lo demás, resulta fascinante.

Un robot no hará daño a un ser humano

The Fall Part 2: Unbound es la secuela directa de la primera parte y retoma los sucesos que acontecieron en ella. El juego te permite ver un resumen antes de empezar, condensando de forma efectiva toda la aventura en unas pocas escenas. Aun así, y teniendo en cuenta el sorprendente giro de guion de su precuela, es recomendable jugarlo antes de esta segunda entrega.

En esta ocasión seguimos encarnando a A.R.I.D., una inteligencia artificial que se encuentra atrapada en la “red”. Aquí, debido a los hechos de la anterior entrega, es donde decide crear una nueva regla: salvarse a sí misma. Con este objetivo en su mente cibernética, ARID debe luchar contra un “usuario” que amenaza con destruirla. En el proceso, tendrá la oportunidad de poseer a diferentes robots que habitan el mundo real, y que le ayudarán a escapar de la red y de su perseguidor.

La aventura de ARID continúa con los temas de la primera entrega sobre el despertar de la consciencia y sus consecuencias. Ahora que ARID está desatada (“unbound”), sus acciones se encuentran regidas por algo tan humano como el instinto de supervivencia, algo que las leyes de Asimov ya tenían en cuenta. La trama juega con esta lucha interna, no solamente de nuestra protagonista, si no también de las otras entidades que posee a lo largo del juego, que representan diversos valores a través de propuestas jugables diferentes. La interacción de ARID con estos entes ponen sobre la mesa su evolución como personaje, con unos temas más maduros y profundos que la primera parte, un paso adelante en cuanto a narrativa.

The Fall Part 2: Unbound

Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos

En lo puramente jugable, The Fall Part 2 aparenta ser un metroidvania en dos dimensiones; de hecho, cumple con todas sus características. Nos encontramos en un gran mapa, la red, que se encuentra dividido en diferentes pantallas. Para progresar en la aventura, tendremos que conseguir diferentes power-ups y hacer algo de backtracking para desbloquear nuevas zonas. Todo lo anterior se encuentra aderezado con secciones de plataformeo y de acción.

Sin embargo, la descripción del anterior párrafo solo se ajusta a su escenario principal,  y a duras penas. El enfoque del juego no se encuentra ni en la acción ni en el plataformeo, si no en la resolución de puzles a través de mecánicas point n’ click. La mayor parte de The Fall Part 2 consiste en explorar el escenario para cumplir con los objetivos de la historia, apuntando con tu pistola y linterna a objetos con los que quieres interactuar. De forma similar a una aventura gráfica, interactuar con los elementos te permite tener ideas que puedes recordar más adelante para aplicarlas en otros elementos, como si las guardases en un inventario invisible.

El problema es que el mero hecho de apuntar resulta incómodo y dificulta enormemente tanto la exploración como el combate. Mientras que en la primera parte los tiroteos se basaban en mecánicas de cobertura, aquí se decantan por esquivar ataques. La secuencia de botones cuenta con pasos de más, y hacer esto cada vez que tenemos que disparar o interactuar con algo de interés molesta (aunque es cierto que ARID cuenta con la opción de autoapuntado). Si a esto se suma un salto tosco e incómodo, los segmentos de acción resultan anecdóticos. Por suerte, tampoco es que abunden. Sus mejores momentos se encuentran en otra parte: los segmentos donde controlamos a otras inteligencias artificales.

The Fall Part 2: Unbound

Un robot debe proteger su propia existencia

Las secciones en el mundo real transcurren dentro del cuerpo de otras entidades contraladas por ARID a través de la red. Cada robot cuenta son su propia historia y mecánicas originales (que prefiero no desvelar para que la descubras tú mismo). Tu trabajo consistirá en explotar las habilidades de los poseídos, jugando con sus reglas internas y rompiéndolas a medida que resuelves puzzles. Las interacciones de la protagonista con sus víctimas revelan más acerca del mundo de The Fall, y resultan sin duda la parte más interesante, no solamente por la trama, si no también por su estética.

La parte artística del juego opta por un estilo sci-fi cibernético escueta y poco llamativa, con elementos metálicos y habitaciones poco iluminados. Aun así, cumple con su objetivo: crear una atmósfera sombría y cautivadora. Además, al pasar a las fases de las inteligencias artificales se vuelven más atmosféricas, proponiendo escenarios con diferentes paletas de colores que, apoyados por distintos acompañamientos musicales, componen ambientes atractivos.

Volviendo brevemente a la jugabilidad, algo que debes tener en cuenta es que el título cuenta con un problema arquetípico de las aventuras gráficas: la falta de lógica perceptible en algunos puzles. Aunque no es tan severo como los juegos más clásicos del género, a alguno le puede sacar de quicio, por lo que estás avisado. Aun así, fueron pocos los desafíos con los que tuve problemas de verdad, por lo que no es algo que empañe severamente la experiencia.

The Fall Part 2: Unbound

Un robot no hará daño a la Humanidad o, por inacción, permitir que la Humanidad sufra daño

La ley cero de la robótica, que puedes leer justo arriba, la introdujo el propio Asimov al desarrollar las inteligencias artificiales de sus relatos. Se trata básicamente de una actualización de la primera ley, parcheando los agujeros en la lógica de las tres leyes. En este sentido, no creo que The Fall Part 2 haya hecho un gran trabajo, ya que los problemas jugables presentes en la primera parte permanecen en esta segunda, a pesar del nuevo acercamiento al combate.

Donde si he visto progreso es en su trama y en su mundo desconectado que, irónicamente, trata sobre la conexión entre seres atados a unas reglas universales. Si te aproximas a The Fall Part 2 sabiendo lo que es, una aventura gráfica de ciencia ficción con toques imperfectos de metroidvania, será más fácil que te conquiste, sobre todo si vienes de la impresionante conclusión de su primera parte. Eso sí, adaptarte a su jugabilidad te resultará todo un desafío.

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