Newton meets Escher.

Hace unos meses visité la genial exposición del pintor M. C. Escher en el Palacio de Gaviria de Madrid. En ella, me pareció muy curioso un detalle. La exposición, que podéis visitar hasta finales de mes, no se limita a presentar las principales obras de Escher, si no que cuenta con un área al final de su recorrido dedicado a cómo la obra del pintor ha inspirado a otros creadores, ya sea en películas, moda, portadas de discos o en publicidad. Cuando llegué a esta parte de la exposición, eché mucho de menos ni que fuera una pequeña mención a los videojuegos. No me suelen gustar los juegos de móvil, pero Monument Valley me robó el corazón y no entendí muy bien por qué a nadie se le había ocurrido exponerlo allí. Ahora que conozco The Bridge, todavía entiendo menos dicha ausencia.

The Bridge es puro Escher. Es como si sus cuadros y todo el imaginario que tienen detrás cobrasen vida. No es un juego cualquiera del género puzles, es mucho más, porque además de proponernos retos más o menos complicados, nos deja con la boca abierta con unos universos imposibles, dibujados a mano. En ellos nos olvidamos que estamos ante un puñado de píxeles para darnos la sensación de estar ante unas litografías animadas.

The Bridge: Newton meets Escher

O si hablamos en términos de videojuegos, Monument Valley meets Mario Galaxy. Al componente artístico de The Bridge, tenemos que sumarle su parte jugable, en la que entra en juego por la puerta grande la gravedad. De hecho el juego comienza con una referencia a la famosa manzana de Newton.

Estamos ante un puzzle en forma de juego de plataformas, en el que podemos tanto controlar a nuestro personaje, como al propio escenario, que podremos girar 360 grados a nuestro antojo. En ocasiones, tendremos que darle muchas vueltas (literal) a nuestra cabeza para lograr completar alguno de los originales puzles.

Como parte negativa, en ocasiones The Bridge se hace algo lento, pesado, ya que la velocidad de movimiento del personaje no varía. Cuando tienes claro el siguiente paso en el puzle y para ello tienes que girar mucho el mapa o andar un buen tramo con el personaje, puede que el camino se te haga eterno.

Contamos con una gran ayuda a la hora de resolver los puzles, podemos rebobinar el tiempo a nuestro antojo. Esta característica, que nos recuerda en cierta manera a Life is Strange, nos permitirá avanzar y probar soluciones sin miedo, ya que siempre hay vuelta atrás.

La cuadratura del circulo

El juego cuenta con 24 puzles, que llegados al final, desbloquearán una versión alternativa de cada uno de ellos. Estas versiones contienen las suficientes novedades como para que resulte interesante jugarlos de nuevo. Un detalle que me gustó mucho es el menú de acceso a los puzles, con forma de galería de arte.

La música en The Bridge es adecuada, pero se acaba repitiendo demasiado. Acompaña al juego correctamente, pero en ningún caso será algo destacable en el apartado artístico. Los efectos de sonido no parecen muy cuidados. Rompen demasiado el ambiente artístico del juego y aunque se puede regular el volumen de los mismos, en su configuración predeterminada suenan demasiado por encima de la banda sonora.

El juego está traducido al castellano, aunque no encontramos mucho texto en The Bridge. La historia brilla por su ausencia y abusa de poesía. Nos gustaría conocer algo más de nuestro personaje y del por qué de su aventura.

En Nintendo Switch, The Bridge luce y funciona a la perfección en cualquiera de los modos de juego de la consola. Sólo tengo un apunte, algo que ya llevo notando en varios juegos lanzados en esta plataforma y The Bridge no es una excepción: Pienso que los desarrolladores están abusando de la vibración HD, es una característica muy innovadora y una auténtica pasada, pero usarla demasiado es molesto y afecta a la experiencia de juego negativamente.

 

Conclusión

Estamos ante un juego con un sobresaliente alto en lo visual, pero un notable bajo en lo jugable. Esto no quita que tenga mecánicas muy originales que merezca la pena explorar y más por su reducido precio en la eShop de Nintendo Switch.

Como parte negativa, su escasa historia, su apartado sonoro y la sensación de lentitud al avanzar en algunos puzles. Como parte positiva, su espectacular arte dibujado a mano, la originalidad de mecánicas de sus puzles y su duración. Si quieres completarlo entero, te llevará entre 8 y 10 horas. Los 9,99€ que vale quedarán amortizados con creces.

The Bridge juega constantemente con la gravedad, la física y todos los diferentes componentes que forman cada uno de sus puzles-cuadros. Sin duda, una apuesta original que merece una oportunidad si no lo has jugado antes en otras plataformas.