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Análisis de Leisure Suit Larry: Wet Dreams Don't Dry

El irreverente Larry vuelve esta vez en forma de híbrida de Nintendo en una entrega en la que nuestro protagonista deberá enfrentarse de frente con el siglo XXI. Nuevos escenarios, personajes e incluso nuevas aplicaciones se unen en un mismo objetivo: atraparlas a todas. Todo ello en un contexto de humor tan característico de la saga.

Han pasado más de 30 años desde que el primer Larry llegara a nuestros hogares. Desde entonces, este señor bajito y algo repugnante ha visitado todo tipo de plataformas hasta llegar a la híbrida de Nintendo. Desarrollado por CrazyBunch y distribuido por Assemble Entertainment, ya se encuentra disponible tanto en físico como en digital desde el pasado 19 de junio. La franquicia siempre ha gozado de buena salud y recepción por parte de los fans, sin embargo, los tiempos han cambiado. ¿Habrá madurado bien un juego tan políticamente incorrecto? Veámoslo en las siguientes líneas.

¿Dónde está todo el mundo?

Si hay algo que nunca cambia por mucho que pasen los años es el protagonista de nuestra historia. Larry Laffer sigue tan irreverente como en su primera aparición, aunque bien es cierto que con unos kilos menos. La lógica del juego, por su parte, también se mantiene intacta. Como en el resto de títulos de la saga, nuestro objetivo será conquistar al mayor número de mujeres. Y, por supuesto, con conquistar no me refiero exactamente a su corazón.

Esta tarea, lejos de ser sencilla, a veces nos llevará un montón de trabajo. Al fin y al cabo, el Leisure Suit Larry es una aventura gráfica en la que los puzles están a la orden del día. Como ya es tradición, deberemos reunir todos los objetos posibles y utilizarlos para hacer avanzar la historia, a veces no de la manera más óptima o, al menos, más evidente.

Incluso Larry tiene que adaptarse al siglo XXI

Sin embargo, no todo iba a permanecer intacto, ¿no creéis? Para bien o para mal, han pasado más de 30 años y el mundo como lo conocíamos ha sufrido un cambio brutal. Nuestro héroe, Larry, se despertará después de todo este tiempo sin recordar nada y sin un duro en el bolsillo. En los primeros momentos del juego nos veremos expuestos a esta incredulidad a través de los ojos de Larry, que se encontrará un dispositivo piphone en el baño de su bar habitual -algunas cosas nunca cambian-. Todo lo que él recuerda se remonta a 1987 (cuando, casualmente, salió a la venta el primer juego) y tendrá que aprender a convivir y convertirse en un auténtico maestro de las nuevas tecnologías.

La búsqueda de carne fresca (en este juego las mujeres se limitan a eso, carne) se hará mucho más fácil gracias a una aplicación. Timber es una app de citas para ligar -¿te suena, eh?- donde conoceremos a las futuras y futuros -sí- pretendientes. No será la única aplicación móvil con la que contaremos, ¿cómo sobrevivir en los tiempos que corren sin Instacrap?

Busca, encuentra y reinventa

Si sois antiguos conocidos de la saga, ya estaréis familiarizados con los acertijos. La única manera de poder avanzar en la historia, ganar puntos en Timber y conquistar el corazón de Faith será, paradójicamente, usar la cabeza. Llegará un momento en que tendremos tal cantidad de objetos en el inventario que no sabremos qué hacer con ellos. En muchas ocasiones deberemos dejar la lógica a un lado e intentar combinar o usar objetos que, a priori, no deberían funcionar. La desesperación será tu compañero en esos momentos en los que te quedas atascado. Y no serán pocos.

En Leisure Suit Larry: Wet Dreams Won´t Dry tendremos la posibilidad de interacturar con más de 30 personajes y escenarios. Están, además, dibujados a mano y son una gozada, la verdad. Por supuesto, no podían faltar las referencias gráficas a elementos sexuales. El juego no solo cuenta con un apartado visual cuidado, sino que la banda sonora y el diseño de audio son de una calidad envidiable.

Un cambio nunca viene mal

Mentiría si dijera que Larry no solo ha adelgazado en este tiempo, sino que su actitud también se ha suavizado. No es el mismo protagonista que era hace 30 años. Nada que reprochar, por otro lado, ya que la idea de contextualizarlo en un New Lost Wages moderno y tecnológico le dan un toque de frescura a una saga que ya empezaba a oler.

Ni que decir tiene que sigue siendo un videojuego profundamente machista. Las mujeres quedamos reducidas a nuestros cuerpos, a un trofeo que un hombre tiene que ganar. El título tampoco se esconde y Larry, al fin y al cabo, es un ser repugnante en el que ningún hombre querría convertirse -espero-. Si aceptamos las reglas del juego, se puede convertir en una experiencia profundamente entretenida. Recordemos que Larry nunca pretendió ser un modelo a seguir y, al final, se trata de una sátira de todos los males que acechan a este mundo. Incluidos los dependientes hipsters que regentan las cafeterías de moda.

En definitiva, el cambio le ha venido muy bien a la franquicia, cuya actitud políticamente incorrecta hace peligrar su continuidad en unos tiempos convulsos para el humor. El juego se sigue disfrutando, ofreciendo horas de diversión que en ningún momento se vuelven pesadas. ¿Un punto negativo? Pese a contar con el reparto de voces originales y un gran doblaje, el juego solo está disponible en inglés.

 

Resumen
Leisure Suit Larry vuelve de la mano de CrazyBunch en su nueva entrega disponible para Nintendo Switch: Wet Dreams Don´t Dry. Volveremos a meternos en la piel de Larry, un hombre un tanto desagradable cuyo objetivo en la vida será conseguir a la mujer de sus sueños -y si cae alguna por el camino, mejor-.
7.5
Bueno

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Noelia González Ballesteros hace 3 semanas, 3 días.

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