Tengo la que yo creo que es la sana costumbre de, al menos una vez por semana, quedar con los que son mis amigos de hace años y años y compartir con ellos una partida a la consola de esas de antaño: todos en el sofá. Una, o las que se tercien, por supuesto.
Como imaginaréis, hay varios títulos que son clave en estas veladas, como puedan ser el incombustible Nintendo Land, Mario Kart 8 (más que World), Super Smash Bros. Ultimate o el party que toque esa noche, ya sea Wii Party U con Paco Party, 51 Worldwide Games, 1-2 Switch o por supuesto Mario Party.
Pero aunque Super Mario Party Jamboree es muy bueno ya tiene un par de años a sus espaldas; tiempo más que de sobra para haber jugado una y mil veces a sus minijuegos. A todos, y nuestras buenas riñas nos han costado más a menudo de lo que estamos dispuestos a admitir.
Mario no Party
Por eso y aunque servidor no contaba con ello, la llegada del paquete de mejora de Super Mario Bros. Wonder, uno de los Mario 2D más imaginativos que se han hecho nunca, ha sido como una bendición caída del cielo, porque además de desafíos, coleccionables y personajes inéditos hasta la fecha en el juego ha traído consigo un modo multijugador que ya ha logrado él solo que nos den las tantas de la madrugada en más de una ocasión.
El Parque Belabel puede no parecerlo, pero en su interior esconde horas y horas de diversión gracias especialmente a que, pese a no contar con un número excesivamente abultado de pruebas, que sí suficiente, la mayoría de ellas esconden distintas fases de dificultad creciente.
Haciendo amigos, o perdiéndolos
Si somos de competir y querer ganar a toda costa elegiremos la vertiente competitiva. Ahí encontraremos por ejemplo Supervivencia, uno de los minijuegos más retantes, cuenta en su haber con 6 fases; el divertido Monedas con Boo, cargado de animaciones increíbles de nuestros personajes, otras tantas; e igual para el gran descubrimiento del paquete, un La Fantasmáscara la lleva que gana enteros cuantos más seamos.
Lo mismo ocurre en la modalidad cooperativa, con El vuelo del capitán Toad, en el que un jugador se encarga de andar y el otro de saltar cuando proceda, e Ingeniaría de caminos, en el que dibujar bloques al más puro estilo New Super Mario Bros. U con el Wii U GamePad, sobresaliendo frente al resto.
Otras consideraciones
Además, todas estas pruebas pueden ser disfrutadas tanto en modo local en la misma consola, como con varias máquinas conectadas entre sí o incluso en línea, sin olvidar que es compatible con GameChat, lo que quiere decir que podemos invitar a quien queramos de nuestra lista de amigos y jugar con ellos a distancia usando para ello nuestra copia de Super Mario Bros. Wonder + Encuentro en el Parque Belabel.
¿La pega? Con mucho que, si estamos solos, tan solo nos quedará la opción de decorar el parque, pues no existen bots ni nada parecido (personajes controlados por la CPU) contra los que competir o con los que cooperar, Además las carreras, con varios “vehículos”, son exclusivas del online o del multi local con varias consolas conectadas, limitando la experiencia enorme e incomprensiblemente.
Pero si tenemos en cuenta todo lo anterior, además del hecho de que mejora visualmente el juego base y le añade contenido fuera del Parque Belabel, este paquete de mejora puede llegar a justificar su precio; claro que siempre será más apetitoso si lo conseguimos con alguna oferta o si, si aún no tenemos Super Mario Bros. Wonder, optamos directamente por su versión para Nintendo Switch 2.

