Explora un mundo lleno de color.

World to the West es el nuevo juego de los creadores del aclamado Teslagrad, cuyo lanzamiento estaba planeado para aterrizar en la predecesora de Nintendo Switch, en Nintendo Wii U.  Mientras seguimos esperando a que cumplan su promesa, el juego se adelanta en Nintendo Switch y os contamos que es lo que tiene que ofrecer su nueva propuesta. Lo cierto es que nos ha gustado.

Hasta el lugar más alejado del mapa

World to the West es una aventura de exploración, en donde tenemos que indagar en las profundidades de un mundo olvidado, al mismo tiempo que resolvemos puzles y derrotamos a criaturas salvajes en nuestro periplo. Controlando a cuatro personajes, cada uno con sus propias habilidades, haciendo que cooperen mutuamente mientras alternamos el control de cada uno.

Nuestro equipo de cuatro protagonistas se componen de: Lumina, una misteriosa hechicera capaz de teletransportarse y de lanzar rayos de luz; Teri, una caza recompensas capaz de tomar el control de criaturas salvajes; Lord Clonington, un noble culturista cuyo único idioma es el de los puños; y Knaus, un niño huérfano capaz de huir de cualquier peligro haciendo agujeros en el suelo y congelando el agua a su paso.

Hasta el último porción de tierra

Combinar las habilidades de todos es indispensable para abrirnos camino hacia nuestro objetivo. No son pocos los obstáculos, muros, criaturas salvajes o palancas, y cada personaje es la clave para sortearlos y dejar paso para que su compañero pueda avanzar.

Pero no todo son rompecabezas, también hay que combatir. Cada personaje con sus virtudes y desventajas tiene una manera diferente de afrontar los combates. Así, mientras algunos tienen que evitar los enfrentamientos cara cara o usar elementos del escenario para hacer frente a los oponentes, otros pueden repartir leña de manera directa. Aun con todo, las peleas son bastantes sencillas. No tienen el carisma de otros componentes de la aventura, salvo los pocos enemigos finales que cuentan con sus propias mecánicas, por lo que se hacen monótonas.

Hasta la última cueva

A lo largo del amplio territorio de World to the West nos encontramos con tótems distribuidos por el mapeado. La principal función de estas columnas, aparte de constituir el punto de guardado del juego, es la de ser el punto de intercambio entre nuestros 4 protagonistas. Es decir, no podemos alternar el control de los personajes de manera instantánea ni en el lugar que queramos. Primero tenemos que alcanzar estas bases en el mapa o retroceder a una anterior. De igual manera, una vez que cambiamos de personaje, éste parte desde el último tótem con el que hizo contacto.

Esta decisión puede que no sea del agrado de muchos jugadores pero sin duda es la menara que han encontrado los desarrolladores para crear un mundo interesante en el que establecer puzles sin fisuras. El principal problema de World to the West es que no sabe gestionar a las 4 personajes al unísono.

Llegados a un punto de la aventura, cuando los cuatro personajes se juntan, en el último tercio del juego, World to the West no sabe hacer que los personajes colaboren de manera efectiva. El resultado es tener que hacer el mismo trayecto, que no es corto precisamente, con cada uno de los personajes pues al final acaban funcionando de manera independiente. Esto convierte al último tramo del juego en un recorrido tedioso que resta valor a la obra.

Hasta el último tesoro

Destacamos varios aspectos en World to the West, entre ellos su narrativa. Cada uno de los personajes cuenta con su propio trasfondo y motivo por el cual llegan al Mundo del Este. La historia, que está estructurada en capítulos, nos cuenta cómo estos cuatro personajes, sin nada en común, comparten el mismo destino. Puede que al final no sea más que la típica historia del héroe que desbarata los planes del villano, pero está contada con tanto acierto y dinamismo, sin que falte el humor, que nos ha gustado bastante. Además, la historia de los niños perdidos en la Luna nos ha enamorado.

Otro aspecto es la propia exploración. Si bien, el mundo perdido del este no llega a ser de los mejores que se hayan podido ver en un videojuego ni ofrece demasiada interacción con el jugador, sí cuenta con varias etapas espectaculares, además de que siempre hay alguna extraña razón que nos incita a verlo todo. Sin darnos cuenta estaremos horas jugando sin percatarnos de ello y sin altibajos en la diversión.

Explóralo todo

Gráficamente World to the West no es un portento. Sin embargo, posee un diseño encantador y una paleta de colores que llena de vida todo lo que dibuja. No le hace falta grandes modelados ni elaboradas texturas pues lo que enseña se siente atractivo para nuestros ojos. A pesar de que el acabado sea mono no podemos negar los tiempos de carga largos que hemos sufrido, ni tampoco algunos reinicios de la consola, que dan a entender que el juego aún no está optimizado para correr como debería en Nintendo Switch.

Solo diremos que el apartado sonoro se sitúa a un nivel superior del resto de la aventura. En nuestra opinión es una de las mejores composiciones que se han escuchado últimamente y si tenemos en cuenta que World to the West no se puede comparar a nivel de recursos al de una superproducción su valor es todavía mayor. Simplemente hace que nuestra expedición por el Mundo del Este posea esa magia que tanto nos gusta. Sin duda merece una escucha aparte.

En cuento a la duración de World to the West esta supera las 8 horas para la historia principal. Una vez superada podemos explorar las zonas que nos han quedado pendientes y conseguir todos los coleccionables, que nos desbloquean a su vez secretos.

World to the West es un juego que empieza por todo lo alto pero que en el último tercio de su desarrollo se frena a sí mismo con algunas decisiones en su propuesta jugable. Aún así esto no nos impide disfrutar de una aventura que respira magia y cuya experiencia es capaz de enganchar a quien le dé una oportunidad.

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