Game Swing reinventa el balón prisionero en Stikbold!, donde dar balonazos al equipo contrario se vuelve más arcade que nunca.

Si sois de esos afortunados que tenéis amigos y echáis en falta un juego para Nintendo Switch en el que os piquéis los unos a los otros, Game Swing os trae una maravillosa e interesante solución. Stikbold! coge el balón prisionero y le da una vuelta de tuercas para hacerlo aún más gamberro; si no era suficiente con poder darles pelotazos a tus compañeros con la excusa de que es un juego, ahora además podrás lanzarles colmenas llenas de abejas mientras esquivan cangrejos que les quieren pellizcar.

Hora de entrenar

Después de prepararse para un gran partido, Björn y Jerome descubren que Heidi ha sido secuestrada. La chica, a parte de ser el amor platónico de Björn, también es el motivo por el que quedaron segundos en la anterior competición. Aún con el entrenador en contra, ambos chavales salen en su búsqueda. Esta es toda la historia, una sucesión de cinemáticas muy coloridas y mucho mejor planteadas de lo que cabría esperar para un juego del estilo, aunque no es lo esencial, seguido por partidos muy concretos en los que nos enfrentaremos a hippies o moteros en parques, playas y lugares bastante inesperados.

Estos partidos forman capítulos, y para avanzar tenemos que conseguir tres puntos antes que el rival. Los capítulos cuentan además con tres logros individuales, como pueden ser destruir ciertas partes del mapa, utilizar algunos objetos para golpear a enemigos o no recibir daño en toda el partido. No son necesarios para avanzar, ya que los personajes para jugar partidos libres los desbloquearemos solo ganando los partidos, pero sí añade una dificultad extra a un título que tampoco necesita ningún tipo de historia para ser disfrutable. Se agradece, eso sí, que esté bien hecha y sea divertida.

Precisamente toca hablar de las partidas rápidas, donde Stikbold! saca realmente pecho y destaca como juego para fiestas. Ya sea por equipos o en distintos minijuegos, las risas están más que aseguradas, palabrita de tito Kirby. Y ya sabéis que yo nunca os mentiría. Partidos de balonmano, destrozar objetos de los contrincantes, sobrevivir más que el resto o partidos donde solo importa la habilidad de cada jugador son suficientes para entretener y picar a partes iguales, pura esencia Mario Kart.

¿Para qué más?

Confieso que dudé cuando vi imágenes del juego. Ciertas capturas me recordaron a aquellos típicos juegos de fiesta que cruzaban la fina línea que hay entre lo sencillo o simple y lo cutre, pero me alegra decir que me equivoqué. Efectivamente, el juego es sencillo a nivel técnico. Gráficamente es sencillo pero bonito, con un estilo muy cartoon que capta la esencia de lo que la jugabilidad trata ofrecer, sobre todo en compañía. Si nos fijamos en el sonido, más de lo mismo, todo acompaña para crear la atmósfera perfecta que podemos buscar en un juego de fiesta, sin destacar en ningún apartado pero sin quedarse tampoco corto en nada. En su medida, solo lo necesario. ¿Para qué más?

Ahora, eso sí, la cosa se complica cuando entramos en los controles. Usamos el stick izquierdo para movernos y el derecho para apuntar y para darle efecto al balón, aunque al principio cuesta bastante dominar esta habilidad. Con un gatillo hacemos un movimiento rápido para esquivar golpes o para coger balones antes que el resto, y con otro lanzamos y empujamos a los rivales para quitarles la pelota. Aunque os parezca sencillo a simple vista, os costará dominarlo todo, pero el modo historia puede serviros de práctica para aprender bien cómo funcionan las mecánicas que tenemos a nuestro alcance, sobre todo a la hora de dar efecto a los lanzamientos o estrategias en cuanto a pases entre compañeros.

 

Balones a diestro y siniestro

Si lo que buscáis en Nintendo Switch es un juego para disfrutar del multijugador local con amigos o familiares de forma desenfadada y muy divertida, Stikbold! es una opción lo suficientemente potente como para que le echéis un vistazo. Con un estilo muy sencillo y los distintos modos de juego que trae, es capaz de entretener y hacer justicia al género party que a veces se tiene demasiado apartado con la moda del juego online. Aunque también os voy a decir que sería un añadido muy interesante poder jugar a través de internet, pero entiendo Game Swing quiere centrarse en el pique cara a cara y dejar la opción en línea para otros juegos.

¡Bombardeo! ¡Bomba! ¡Bomba!

 

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