Super Mario Maker for Nintendo 3DS - Jugar

Cuatro fontaneros, un cartucho e infinitas posibilidades.

Super Mario Maker ha vuelto, y esta vez en forma de juego portátil para Nintendo 3DS. De todas las virtudes que posee este juego, este fragmento del análisis va a centrarse en lo jugable, en las posibilidades que este título puede ofrecer a todo aquel que busca sumergirse en las mecánicas de las entregas clásicas del fontanero, elevadas casi al infinito gracias a la imaginación tanto de usuarios como de la propia Nintendo. Suena bonito, pero, ¿es suficiente para satisfacer a los más puristas y a los neófitos?

Un cartucho, muchos fontaneros

La principal atracción de Super Mario Maker for Nintendo 3DS es la posibilidad de jugar con Mario usando las versiones, elementos, habilidades y power-ups vistos en algunas de sus entregas más conocidas. Como ya se viera en la versión de Wii U lanzada con motivo del 30 aniversario del mítico Super Mario Bros. de NES, en este videojuego podemos corretear y saltar con el Mario de esa misma entrega, el de Super Mario Bros. 3, el de Super Mario World y el de New Super Mario Bros. U. No sólo eso, sino que también sus enemigos, música y todo lo que comprendía cada una de estas entregas aparece concentrado en este cartucho.

Con este factor de peso detrás, sumar el poder de la imaginación de la comunidad de usuarios, que ya ha forjado una cifra de niveles que supera la friolera de los 6 millones, y de la Gran N, que se ha puesto manos a la obra para traer el Desafío Super Mario (con 100 fases repletas de mecánicas viejas y otras tan nuevas como absurdas y divertidas), hace que esta versión de Maker parezca una perita en dulce para los amantes de las plataformas y del fontanero. Para colmo de colmos, no contentos con eso, en Nintendo han añadido también una serie de retos para que los jugadores se devanen los sesos y se dejen los dedos tratando de conseguir las medallitas que se obtienen superándolos.

Este último asunto, el de los retos, es interesante, pero no ofrece ninguna recompensa más allá de la satisfacción personal. Cada nivel del Desafío Super Mario cuenta con dos propuestas a superar, la primera de una menor dificultad y la segunda para jugadores más exigentes. Son pequeños añadidos que ofrecen algo más de variedad y que sirven para ofrecer otra perspectiva a niveles clásicos de la saga de juegos 2D (hay recreaciones casi exactas en este modo), pero, con tanta fase de por medio, es inevitable caer en la repetición. Varias pantallas te proponen como reto conseguir una cantidad de monedas o de vidas, y esto, viendo la existencia de otros retos mucho más dispares y divertidos, acaba lastrando la sensación de diversidad.

Super Mario Maker 3DS Nostalgia fontanero 03

En cierto modo, es mentira decir que el Desafío Super Mario no ofrece recompensas. Superar cada mundo que lo constituye supone recibir nuevos elementos para el editor. Dosificar contenidos así es un acierto, dado que ofrece al jugador la posibilidad de descubrir combinaciones y mecánicas para aplicar a la hora de crear (una especie de tutoriales para la creación encubiertos), pero el hecho de que sean la única recompensa es un error. No hay otra motivación para superar esta modalidad salvo el mero descubrimiento y el desbloqueo antes mencionado, ni siquiera las recompensas sirven para conseguir extras o algún otro desbloqueable. Quizás no sea algo de peso, pero hace pensar que se podría haber ahondado algo más en la motivación para el jugador.

El poder de la comunidad

“Play & Share”, “Comparte y juega”, esta pequeña frase forma el leit motiv de Super Mario Maker for Nintendo 3DS. La idea principal no es jugar con varios Marios diferentes y probar las locuras de Nintendo y de los usuarios, es crear y compartir niveles protagonizados por el fontanero y sorprender a los demás con “marcianadas” divertidas. No vamos a valorar aquí las posibilidades del editor de niveles, ya que de eso se ha encargado el compañero Javier Aranda, pero sí de las limitaciones que, de un modo u otro, van irremediablemente ligadas a la experiencia jugable, en sentido literal. Y no nos referimos a problemas de rendimiento por las posibilidades de la portátil, que no flaquea salvo contadísimas ocasiones con sobredosis de elementos de pantalla, ni tampoco de los controles, que funcionan y responden a la perfección. Nos referimos a un problema de comunicación.

Puede parecer absurdo, pero dada la mentalidad de este título, eliminar detalles como valorar un nivel son fallos que no terminan de cuadrar con su filosofía. Aunque, visto de otra forma, esta decisión puede ser una consecuencia de la naturaleza de Super Mario Maker for Nintendo 3DS, que aspira a una experiencia más enfocada a compartir espacio con otros jugadores en lugar de potenciar el componente online. Es cierto que seguimos teniendo el Desafío 100 Marios, con niveles extraídos de creaciones subidas a internet en Wii U, e incluso los Niveles Recomendados, cuyo nombre ya es bastante explícito; pero, aunque haya filtros para segmentar la búsqueda, se abandona la libertad a la hora de buscar en la inmensa biblioteca de existentes en pos de algo más guiado y directo.

Por otro lado, incluir la posibilidad de enviar y recibir niveles a través de StreetPass es un acierto que sigue la línea antes mencionada de compartir espacio físico con otros jugadores. Incluso, el poder descargar sus niveles, e incluso los online, casa con la posibilidad de echar una partida rápida en el tren, metro o cualquier otro transporte, en la que también se enfatiza con el factor portátil. Bien por esa parte, pero no tan bien por limitar todo lo relacionado con Internet.

Hay un último apunte que no podemos dejar pasar, y es el no poder compartir cartucho con otro jugador. Aclaramos esto, sí que se puede, pero si se lleva a cabo supone la total eliminación de los datos guardados, que no podrán recuperarse ni en la consola original a la que se vincula el videojuego la primera vez que se ejecuta.

Super Mario Maker 3DS Experiencia portátil 04

Aún con todo, jugar todo tipo de locuras con Mario sigue siendo divertido hasta rabiar. Cada entrega en la que se basa añade detalles diferentes que afectan a cada partida, y eso, sumado a todas las creaciones que pueden aportar los jugadores, aporta un valor añadido inexistente en cualquier juego anterior. Con Super Mario Maker for Nintendo 3DS tenemos un juego infinito en una consola que cabe en un bolsillo y que, a pesar de ciertas carencias con respecto a la versión de Wii U, cuenta con otras bondades, como el Desafío Super Mario, que hacen de guinda perfecta para el pastel.

Nota: 9,25

Al artículo central, Super Mario Maker for Nintendo 3DS – Análisis