Otra aventura de uno de los personajes más pícaros de Nintendo; prepárate para sus cortas aventuras.

Lo bueno y breve, dos veces bueno, o eso dicen; WarioWare Gold es un claro ejemplo de ello. Vuelve nuestro amigo Wario para tratar de sacar pasta por un tubo y para ello, hará que nos enfrentemos a sus minijuegos de todo tipo.

Siempre liándola

Los problemas de dinero de Wario hacen que se vea obligado a inventarse alguna estratagema de las suyas para sacarnos hasta las entrañas. De este modo, llama a todos sus amigos y organiza un torneo en el hay que pagar 10000 monedas para participar, con la posibilidad de llevarse mucho más si se gana.

Comienza así el modo historia del juego, divido en tres partes: botones, giro y táctil. En WarioWare Gold se aprovechan todas las utilidades de la consola para poder llevar a cabo los minijuegos. La gracia del juego reside en la rapidez con la que se deben llevar a cabo estos.

La solución más simple

Al igual que en todas las entregas de esta saga, la solución es lo más simple del mundo, algo que cualquiera puede hacer sin esforzarse demasiado, pero claro, el tiempo corre y no es que tengamos mucho. Es esta prisa que nos meten lo que hace de estos juegos una fuente de entretnemiento.

Hay pruebas de todo tipo y todas ellas con una simple instrucción que debemos interpretar y seguir en apenas 5 segundos. Incluso la tarea más fácil de darle a un botón, girar la consola, soplar o tocar la pantalla se convierte en lo más difícil al no tener tiempo para pensar. Todo ello con cuatro simples vidas.

WarioWare Gold sigue conservando esa esencia que lo hace tan atractivo, así como también podemos seguir disfrutando de las situaciones más cómicas y satíricas que se nos puedan ocurrir, porque claro, subirle la cremallerad del pantalón a alguien, sonarse los mocos o arrancar cuatro pelos de la cara es lo más serio del mundo, ¿verdad?

Cada vez que aparece una nueva prueba, esta se almacena en nuestro índice, para poder jugarla cuando queramos. Hay que tener en cuenta que conforme avanza un escenario el tiempo corre más deprisa y las pruebas suben de nivel, por lo que el índice es un menú donde podemos entrenar.

La historia no acaba aquí

No sólo contamos con el modo historia y el índice en el menú principal, sino también con los desafíos y el dispensabolas. Los desafíos los desbloqueamos cuando superamos el modo historia y no son otra cosa que las mismas pruebas desde otra perspectiva.

Entre ellos encontramos algunos como el modo muerte súbita, donde sólo jugamos con una vida, así como otros en los que directamente no hay vidas y jugamos a contrarreloj. Del mismo modo, los hay más intensos como un modo en el que enlazamos minijuegos seguidos sin pausa u otro en el que no sólo tenemos que estar pendientes de la prueba, sino que también de que no nos pillen jugando. Por supuesto, también encontramos aquí el modo para competir contra nuestros amigos.

Juega y gana

Para completar la colección sólo nos falta el dispensabolas, con el que podremos obtener objetos de todo tipo. Para desbloquearlos, es necesario pagar por ellos; cada 600 monedas tendremos un objeto nuevo. Depende del azar el resultado. Entre los premios hay minijuegos para pasar el rato, así como también otros coleccionables: cartas con información sobre los personajes, objetos que cuenta la historia de Nintendo, música del juego. También es posible acceder a los videos del modo historia, que obtenemos cuando vamos avanzando en él y por si fuera poco, unos de los logros que se pueden desbloquear es la posibilidad de doblar nosotros mismos las escenas de los vídeos.

Las monedas se consiguen o bien jugando a los desafíos y superando el modo historia o cumpliendo el apartado «misiones», el último apartado del menú principal. Los objetivos de estas son básicamente superar los escenarios en tiempo récord o batir nuestras marcas personales. Son muchas las bolas del dispensabolas, es por ello por lo que tenemos entretenimiento para rato si queremos conseguirlas todas.

Una nueva entrega de la saga WarioWare que no podemos dejar pasar, ya que sigue conservando su esencia pícara y guasona que lo caracteriza. Ahora bien, aunque se considere el precio «estándar» de un juego de 3DS, esta cifra es algo elevada para el tipo de juego del que se trata, pues son simplemente minijuegos y puede pecar de hacerse algo corto, aunque el tiempo de más que podemos pasar con él está en los objetivos que nos propongamos, si queremos conseguir el 100%, nos tendrá entretenidos un buen rato.